Para la onda verde del centro será clave respetar el estacionamiento
Un vehículo parado en las zonas prohibidas provocará congestiones. Los controles en las calles deberán complementar a los semáforos  

Miércoles 09 de Septiembre de 2015

Los 12 nuevos semáforos en el microcentro empezarán a funcionar en los últimos días del mes, según confirmaron desde la Municipalidad. En la capital provincial hay 90 esquinas sincronizadas y los nuevos equipos representan un 13% más. Estos van a sumarse a una red que está calibrada por computadora cuyo objetivo es evitar un caos tal que haga más imposible la circulación del tránsito local.  

Hay equipos técnicos que trabajan en el tema y están abocados en lograr fluidez sin velocidad, es decir: que la cola de vehículos avance y descongestione la zona más crítica de manera constante. Según se pudo conocer, no será tarea fácil. En el microcentro de Paraná está prohibido estacionar, pero a diario se ven conductores que no respetan esta norma. Por diversas características de las calles y de la sincronización de los nuevos semáforos, un solo vehículo parado donde no debe o en doble fila provocará una situación compleja. 

Ensayo, prueba y error

Al momento, son inspectores los que se ocupan de dar paso en esquinas difíciles, donde agilizan la circulación cada 20 segundos o lo necesario para no dejar que en la cuadra donde se espera la acumulación de autos supere los 100 metros. 

Buenos Aires-Pellegrini desde Cervantes hasta España tendrá cuatro semáforos nuevos; en San Juan-9 de Julio desde La Paz hasta Gualeguaychú habrá cinco; uno en Monte Caseros y Alem y otro en Monte Caseros y Gualeguaychú; y uno más en Alem y Belgrano. Hoy, nueve ya fueron colocados y solo algunos están intermitentes para que el conductor comience a adecuarse a la nueva situación. En total habrá 42 esquinas que tendrán semáforos en el centro de Paraná. 

“Hacemos ensayos y todavía faltan colocar algunas columnas porque no se pudieron usar todas las existentes. Era lo que queríamos para no  contaminar tanto la visión. Esta semana algunos semáforos aún van a funcionar intermitentes mientras se programan las sincronizaciones. Son corredores que se cruzan de manera perpendicular y hay que simular el funcionamiento”, dijo Guillermo Federik, secretario de Planificación municipal, y agregó: “Las semanas próximas empezarán a estar todos intermitentes y a fin de mes comenzarán a funcionar”.

La vuelta entera de uno de estos semáforos en el centro –desde el verde, hasta que vuelva a ese color– será de 90 segundos. Ese lapso se aplica, por lo general, a los equipos interconectados de cuatro tiempos. De mantenerse, habrá casi 40 segundos de paso, pero esa misma cantidad será la de retención de vehículos en la esquina que dé rojo. 

Reducir o expandir el tiempo de cada ciclo es algo que deberá terminar de evaluarse con todos los equipos en funcionamiento para lograr la más exacta fluidez y orden posibles.

“Todos los nuevos semáforos van a tener onda verde, pero para que eso se dé tienen que haber diferentes velocidades y sincronizaciones y cada cruce será moderado de manera previa. Es fácil en una avenida, pero en las esquinas del centro se complica”, sostuvo Federik, y aclaró que habrá dos beneficios: “En las calles con onda verde va a agilizar el tránsito. De eso no hay ninguna duda. En horario pico a veces el semáforo en verde no va a alcanzar a desagotar la cantidad de vehículos, pero va a simplificar el trabajo que ahora hacen los inspectores. Ese es el segundo beneficio.  No es una panacea, el semáforo no va a solucionar todos los problemas, pero va a liberar a los inspectores para que se ocupen de los operativos en otras áreas”.

Cada semáforo es digital, con microprocesadores, y eso permite sincronizarlos. Para hacerlo se establecen pautas de distancia y velocidad de desplazamiento de un auto para que al llegar a una intersección, tenga el verde. Esa ecuación determina el paso. Las calles de Paraná, sobre todo las céntricas como Buenos Aires o Alem tienen un calibre que permite dos carriles de tránsito. Si un conductor  estaciona donde está prohibido o en doble fila reducirá a  la mitad el paso, por lo que el “desagote” de vehículos se dificultará el doble. Si eso sucede, la cola puede volverse tan larga que no permita el cruce de aquellos que esperan en la intersección anterior. 

Si esto se da, un semáforo congestionado replicará en todos los demás. Los inspectores de Tránsito tendrán, sin duda, un papel central para que el sistema funcione.

Un corredor corto con siete líneas  de colectivos

Una de las calles más complejas de resolver en Paraná es Alem. Por ella salen del centro a los barrios de  Paraná siete líneas de colectivos y el calibre de la calle no supera los siete metros, por lo que solo permite dos carriles de circulación que a veces, cuando alguien quiere estacionar o efectivamente lo hace en doble fila, lo reduce a uno. 

Si bien es Carbó la salida más ágil, amplia y rápida, el uso y la costumbre volvieron a Alem una de las más complejas. Sobre todo porque después de atravesar Belgrano la velocidad de circulación aumenta y en la intersección con Illia hay una reducción de la visión de quien cruza y la vuelven una de las esquinas con más colisiones de la ciudad. En Alem y 9 de Julio, por ejemplo, el semáforo ya está intermitente y habrá que ver cómo se da el tránsito con los nuevos semáforos.

Prioridad al peatón

Según Guillermo Federik, darle prioridad al peatón es otro de los objetivos de la instalación de los nuevos semáforos. “La situación peor es la de tenerlos todos sueltos, pero si los equipos están sincronizados, el tránsito se agiliza. Además hemos querido darle cierta prioridad al peatón. Los semáforos facilitan el cruce peatonal, que no se da cuando no están o falta el inspector. También están pensados para dar más seguridad vial y agilidad”, aclaró. 

Hay varias avenidas de Paraná donde también avanzarán con nuevos semáforos donde falten como Don Bosco y Blas Parera, Zanni o avenida De las Américas.

“Brown y Churruarín, por ejemplo, ya tienen buen sistema de semáforos”, remató Federik. 

Detalles de la noticia

* 90 Es la cantidad de esquinas que están interconectadas por semáforos en Paraná. Cada verde, en promedio, dura entre 20 y 22 segundos. Evalúan en el centro extender ese tiempo.  
* Cada uno de los semáforos modernos cuenta con un microprocesador que permite sincronizarlos entre sí con el resultado de una ecuación que  se obtiene entre la distancia que hay de un equipo a otro y la velocidad posible de circulación de un auto. Además dan la posibilidad de conocer en tiempo real si funcionan o se rompen. En caso de necesidad, con ellos, hasta pueden establecerse pautas o protocolos que, por ejemplo, den luz verde para el paso de una ambulancia que cruza toda la ciudad. 
* 42 Es la cantidad de semáforos que habrá en el microcentro de Paraná. A los 30 actuales se sumarán los 12 nuevos, todos interconectados, que comenzarán a funcionar sobre finales de mes.