Gastronomía
Viernes 17 de Mayo de 2019

Un entrerriano de la Armada Argentina es Master Chef

El victoriense Sergio Aníbal Torrigiani fue galardonado con un reconocimiento internacional en gastronomía. Entre las dotaciones que integró, estuvo en el submarino ARA San Juan.

Pronto a cumplir sus 35 años de servicio en la Armada Argentina como cocinero, el marino entrerriano Sergio Torrigiani fue el ganador del Premio Miradas 2019, preciado galardón a nivel internacional en Gastronomía. Fue reconocido por la calidad y la excelencia en su trabajo, por su desempeño y aptitud en la cocina profesional, dentro y fuera del ámbito militar, del país y en el mundo. Un modelo a seguir por su rica trayectoria, en este día que la Armada Argentina cumple 205 años de existencia.


Gaceta Marinera informó que todos los años, la Corporación Latina de Comunicaciones y la Revista Miradas de Perú entregan un premio a empresas prestadoras de servicios, personas y organizaciones de la actividad turística, gastronómica y afines quienes se destacaron por su actividad durante el año. En esta oportunidad, la entrega fue el 27 de marzo en el Hotel y Centro de Convenciones Sheraton de Buenos Aires.

Nominado por primera vez y ganador del Premio Miradas 2019, para el Suboficial Principal Sergio Torrigiani fue algo inesperado: “Había grandes profesionales del área de la gastronomía. También me sorprendió porque nunca hubo otros marinos, será que conozco muchas personas del ámbito ya que soy miembro de la Nueva Cocina Argentina (NCA) , de la Cocina Italiana, Peruana, Francesa y siempre estamos contactados y buscando competencias de este estilo”, contó.

“La entrega fue muy emocionante y dediqué este premio a todos los que me acompañaron a lo largo de estos años. No creo en la individualidad, todos son partícipes de esta situación que hoy vivo; si uno no tiene un buen equipo atrás que lo respalde, individualmente uno no puede hacer nada y no llega a ningún lado. He tenido grandes cocineros a mi lado y ellos son los verdaderos protagonistas”, destacó.


Sergio nació hace 51 años en la localidad entrerriana de Victoria, cerca de Rosario, Santa Fe. Señala a su hogar de origen sencillo y que, en ese devenir de la vida, intentó buscar nuevos horizontes y a los 17 años ingresó a la Armada. “Fue en 1984, buscando porvenir, futuro y progreso, crecer y ayudar a mi familia; una vida ni mejor ni peor, sino distinta”, expuso.


Siempre le había gustado el mar y simpatizado con la idea de conocer un barco de guerra. Recordó un día de pesca con su padre donde juntos divisaron uno cruzando por el centro del río Paraná. “Me llamó tanto la atención, que fue uno de los detonantes en despertar el interés por la Fuerza y a partir de allí me entusiasmé por ingresar; viajar y conocer el mundo”, evocó.


Ya ha transitado en la Armada más de la mitad de su vida. “Si tuviera que definirla, la Armada es familia, casa, sostén de vida; es una escuela que te enseña día a día cómo manejarte en virtud de esta sociedad. La Armada te sostiene, te enseña y te cría”, destacó.


Ya de adolescente le gustaba la cocina, siendo su padre un buen maestro quien le enseñó a cocinar en los fuegos: “Tenía 14 años y en Entre Ríos era un hombre de campo más. Mi padre hacía lo que quería con los fuegos, era un excelente asador –sonríe-- y esa pasión la fui descubriendo con él, y fui creciendo con eso; luego la Armada terminó de pulir algo que ya traía”; y contó una anécdota: “Un día cociné un carpincho de unos de 12 kilos a dos fuegos, arriba y abajo; la noche anterior le había hecho un maridaje con especias y para asarlo, un chimichurri criollo. Lo cociné durante 4 horas y cuando lo saqué parecía un bizcocho. Mi papá me dijo en esa oportunidad que le había ganado”.


Sergio es el hermano mayor de 4 y el único marino en la familia. Mario, Liliana y Griselda viven en Santa Fe. Sus padres ya fallecieron y pocos familiares quedaron en su Victoria natal a la que regresa esporádicamente. Por opción, Mar del Plata es la ciudad donde proyectó su vida, ya que en 1987 hizo la capacitación de submarinista y lo fue durante toda su carrera. Por el momento vive solo, hasta que puedan vivir juntos con su hijo Mateo Lucio.


Su último destino fue el Área Naval Atlántica (ANAT) siendo el cocinero personal del Comandante y Jefe de la Base Naval Mar del Plata. “Allí estuve encargado de tres cocinas --la cocina y eventos protocolares del comedor del Comandante, la cocina del personal y la de los señores oficiales-- con un personal de 45 personas y en la función de supervisar movimientos, menús y compras; además de cocinar, ya que con el ejemplo uno estimula a los más jóvenes y les transmite la manera de trabajar”, explicó.

Su primer destino fue en el portaviones ARA “25 de Mayo” y más tarde en el aviso ARA “Francisco de Gurruchaga”. Luego de hacerse submarinista, pasó a formar parte de la dotación del ARA “San Luis”, en el ‘88 del submarino ARA “San Juan”, del ARA “Santa Cruz” y del “Salta” también.


“La comunidad submarinista es muy unida, todos se conocen muy bien, y como cocinero entendí que la hora de la comida es un momento para distenderse, y debía cocinar de la mejor manera posible. Me presento como ex tripulante del ‘San Juan’ porque lo navegué”, manifestó.


“Fue muy duro personalmente y para nuestra querida Armada, lo sucedido; es sentido pesar que 44 almas no volverán, por eso hay que honrarlos desde la mejor posición. Recordarlos con cariño, haciendo hincapié en seguir levantando nuestra bandera y mantener el estandarte bien alto para los más jóvenes, porque la Armada es una Institución prestigiosa por ser custodios del Patrimonio Marítimo Argentino. Los hombres del mar somos caballeros del mar, con disciplina, valores, orgullo de pertenencia y responsabilidad”, destacó con emoción este admirador del Almirante Guillermo Brown y del General José de San Martín.



Un profesional de la cocina


En su carrera naval especializado en Apoyo General Cocinero, Sergio buscó perfeccionarse y tener las herramientas necesarias que le facilitaran el trabajo cotidiano y al mismo tiempo brindar un servicio de alta calidad. “Siempre he luchado por estandarizar la profesión dentro de la Armada, y que cada uno busque seguir creciendo dentro de la Institución; y con esa finalidad incursioné en la cocina internacional haciendo muchos cursos de capacitación”, contó.


Estudió Cocina internacional en la Confederación Empresarial de la República Argentina, es Técnico Superior en Gastronomía de la Escuela Superior de Gastronomía de Mar del Plata y estudió Gerenciamiento Gastronómico en la Universidad CAECE, también en la ciudad.



Y justamente, estudio y experiencia han sido los pilares en la carrera de Sergio Torrigiani: “Un chef no se hace obteniendo el título; es difícil determinar un comienzo y un final porque la palabra chef significa jefe que implica conocer todas las áreas de la cocina y eso se logra con experiencia. He tenido el privilegio de trabajar en grandes cocinas y tener grandes maestros. Es así que hará unos 15 años atrás, de acuerdo a la cantidad de años de experiencia, de servicio, de trabajo y conocimiento, es que mi persona es considerada un chef de cocina”.



En la Armada aprendió como premisa proteger el alimento y a la tripulación, algo que siempre hizo en toda unidad de la Flota: limpieza impecable y foliar ordenadamente los ingredientes para refrigerarlos, un conocimiento que lo llevó a destacarse fuera del ámbito militar.



Un gran chef profesional también conoce y emplea todas las técnicas que se necesitan dentro de este ámbito para poder realizar los mejores platos junto a una excelente presentación. Sergio habla de técnicas francesas aunque si tiene que elegir una comida preferida es un sencillo puchero o unos bifes de hígado con cebolla y morrón. Y como comida típica entrerriana el dorado a la parrilla o una boga rellena.


Apasionado por lo que hace, en la cocina lo inspiran personalidades como el Gato Dumas, Ramiro Pardo, Dolli Irigoyen y la mismísima Petrona Carrizo de Gandulfo “Doña Petrona”. Sergio llega al final de su camino transitado en la Armada Argentina; sin embargo, lo espera un nuevo futuro.


Su próximo proyecto y desafío es el de reunir a más de 7 mil personas en Mar del Plata para un Congreso de la Nueva Cocina Argentina (NCA): “Grandes referentes cocineros y productores del país con una visión, la de resaltar los productos nacionales, los productores y darle el valor agregado que se merecen. Es una meta que proyectamos para fines del año que viene”, concluyó.

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