Banda de Los Monos
Jueves 28 de Diciembre de 2017

Un comisario declaró que un sector del gobierno "recaudaba" de la droga

El comisario retirado Gustavo Pereyra dijo que "había dos líneas: una que quería recaudar y otra que no", y se impuso la primera

Rosario.- El comisario inspector Gustavo Gula Pereyra, exintegrante de la disuelta Secretaría de Delitos Complejos y acusado de pasar información a Los Monos, brindó una extensa declaración esta mañana en la jornada 22ª del juicio oral a la banda narcocriminal Los Monos.
Pereyra negó haber filtrado datos a la organización e insistió con que sus jefes Ana Viglione y Andrés Ferrato le encomendaban investigaciones sobre drogas, pero luego "mintieron" al declarar sobre las tareas que les solicitaban. En alusión a superiores del gobierno provincial de entonces que no identificó, dijo que lo hicieron a pedido de "personas" que luego le ordenaron a Viglione "desconocer" a Gula cuando fue detenido en esta causa.
"Había dos líneas, la que quería recaudar y la que no quería recaudar. Y ganó una, sacrificaron los peones", dijo Pereyra que además fustigó a los integrantes de la Brigada Operativa de Judiciales que investigó a la banda. "Estaban haciendo una recaudación y los querían poner a (Esteban) Alvarado y a Luis Medina para que manejaran toda la zona", sostuvo.
Además dijo que el policía, Luis Quevertoque, integrante de esa brigada "era socio de Alvarado".
El comisario leyó mails enviados a sus superiores sobre investigaciones de búnkers y otra que le encomendaron sobre los mismos integrantes de la Brigada que en ese momento investigaba a la familia Cantero. Por último, entregó como prueba al tribunal un cuadernillo azul donde anotaba datos de sus pesquisas entre las que figuraban seguimientos a "políticos".

La mano del procurador
Una moto secuestrada de una concesionaria en el marco de una causa por narcotráfico que llevaba adelante la Justicia federal fue el centro de una investigación del procurador general de la Corte santafesina, Jorge Barraguirre, de suma relevancia en el juicio que se sigue contra la banda de Los Monos. Para las defensas, ese vehículo era un nexo directo entre Luis Paz, el padre de Martín Fantasma Paz, cuya ejecución mafiosa a tiros en 2012 dio origen a la megacausa contra el clan de barrio Las Flores, y el juez instructor de esa causa, Juan Carlos Vienna.
La semana pasada, el dueño de la concesionaria, condenado por tráfico de drogas a Europa, declaró en el juicio y dijo que la moto había sido llevada a su local por Paz de parte de Vienna. Y, en el acta de secuestro del rodado, el nombre del juez figura como propietario. En teoría, el nombre se desprendía de documentación que estaba secuestrada en la AFIP en Buenos Aires. Pero esos papeles nunca fueron hallados y por eso la Justicia archivó una denuncia por el delito de "dádivas" contra el magistrado. No hubo nada para Barraguirre que pruebe que Vienna recibió o poseyó esa moto.
La semana pasada, Ariel Gustavo Spadoni, quien fuera dueño de la concesionaria Spadoni Motos, declaró como testigo de la defensa en el juicio por asociación ilícita.
Spadoni cumple una condena a 12 años de prisión tras ser condenado en 2016 en la causa Peras Blancas, que investigó el envío a Portugal de 1.235 kilos de cocaína mezclada en pulpa de pera. Su declaración en el juicio se orientaba a apuntalar la teoría del caso de la defensa que, entre otras cosas, acusa de parcialidad al juez Vienna y de arbitraria a su investigación. Con este y otros testigos citados al juicio se buscó poner de manifiesto una presunta relación entre Vienna y Luis Paz.
Con algunos de los miembros del clan Cantero en el banquillo, el nombre de Paz es controversial. Es el padre del Fantasma Paz, el joven de 27 años asesinado mientras circulaba en su auto de lata gama por la zona de Entre Ríos y 27 de Febrero el 8 de setiembre de 2012. Su muerte nunca fue esclarecida, pero las pesquisas tendientes a hacerlo dieron inicio a la causa por asociación ilícita que hoy se ventila en juicio.
Dos de los Cantero –Monchi y el Pájaro– fueron mencionados como los potenciales ideólogos del crimen, pero eso nunca pudo ser probado. Tampoco la hipótesis de que, como vuelto por la muerte de su hijo, Luis Paz mandó a matar al Pájaro en mayo de 2013.
La declaración de Spadoni fue clave en este sentido. Según dijo, una de las cerca de 70 motos secuestradas de su concesionaria en julio de 2013 por la Policía Federal en el marco de la causa "Peras Blancas", una Kawasaki ZX10R sin papeles, había sido llevada a su local por Paz en representación de Vienna.

Un policía condenado acusó a sus jefes de filtrar datos
Germán Almirón es un policía condenado por facilitar la increíble fuga de la Jefatura rosarina de un integrante de Los Monos. Al poco tiempo fue interceptada su conversación con otro preso en la que planeaban matar al juez y a un fiscal de la causa contra la banda. Sin embargo ayer desembarcó en el rol de testigo al juicio que se le sigue a 25 imputados de pertenecer a una organización delictiva.
Las defensas lo citaron para que hable sobre tres escuchas a su teléfono, previas a su arresto, en las que acusa a sus jefes de haber filtrado datos de un allanamiento al empresario con causas por narcotráfico Luis Medina, quien sería asesinado un mes más tarde, a fines de 2013.
Cuatro años después de aquella charla, el ahora convicto reconoció esos diálogos aunque se mostró poco predispuesto a explicarlos: dijo que no siente con garantías para hablar en este juicio.
Antes de ser detenido por la escandalosa fuga de enero de 2014, Almirón integraba la Brigada Operativa de Judiciales (BOJ). Es el área policial creada a comienzos de 2013 que concentró la mayor parte de la pesquisa a Los Monos. Por entonces trabajaba a las órdenes del comisario Cristian Romero, jefe de la División Judiciales, y Luis Quevertoque, subjefe de la Brigada. Dos policías con una actuación central en la pesquisa que ya declararon sobre esa labor en las primeras audiencias del juicio oral.
Las defensas formulan una fuerte crítica al trabajo de esa brigada y por eso convocaron a Almirón. Le pidieron que explicara una conversación con un colega en la cual sugiere que sus jefes, y no él mismo, habrían alertado de un allanamiento en la zona de la terminal de ómnibus a Luis Medina, quien a su vez habría pasado el dato a Los Monos. El empresario al que se atribuían negocios narco fue asesinado a tiros.

Comentarios