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Lunes 27 de Noviembre de 2017

Su familia lo mandó a matar para poder cobrar una millonaria herencia

La mujer, los hijastros y la suegra de la víctima contrataron un sicario cuando se enteraron que no pensaba compartir con ellos una herencia de 17 millones de pesos que había recibido.

La ciudad de Río Gallegos está totalmente convulsionada. Hace unos días todos los ciudadanos se conmovieron por el asesinato del comerciante Vicente Maillo, quien era muy querido en la comunidad santacruceña. Y hoy la situación tuvo un giro tremendo que causó una gran indignación en la sociedad. Porque fueron su mujer, sus hijastros y su suegra quienes contrataron a un sicario para que lo mate para cobrar una herencia de 17 millones de pesos.

Maillo era propietario de un bazar y había recibido una cuantiosa herencia de su hermano y de sus padres que escalaba a 17 millones de pesos. El jueves pasado, el hombre fue asesinado de cinco puñaladas en su casa ubicada en las calles Zapiola y Corrientes y en principio se creyó que fue víctima de un hecho de inseguridad. O eso fue lo que quisieron hacer creer sus familiares.

Pero de acuerdo a lo trascendido, Claudia Susana Reina (54), esposa de Vicente, y sus hijos Luis (23) y José Maximiliano (34) y la abuela de ambos, María Carmen Espiritoso (83), se enteraron de que el hombre no los iba a tener en cuenta en la herencia, ya que pensaba transferirlos a otros familiares en vida.

Esta noticia no fue bien recibida por el clan y la avaricia los llevó a planear el asesinato del comerciante. Así, contrataron a un sicario que en la madrugada del 16 de noviembre entró en la casa y mató al hombre con cuatro puñaladas en el pecho y una en el cuello.

La familia enseguida denunció una entradera pero los investigadores observaron inconsistencias entre los hechos y las declaraciones de la esposa.
En primer lugar en la casa no faltaba ningún objeto de valor, con lo cual la hipótesis de un robo quedó rápidamente descartada. Además, el resultado de la autopsia reveló que Vicente estaba sedado cuando murió.

Por último, las cámaras de seguridad, cuyos videos intentaron ser alterados, fueron determinantes: mostraban a Reina ingresando al domicilio junto a un hombre la noche del crimen y retirarse minutos después. A partir de la filmación la suegra se quebró y confesó el plan criminal y los miembros del clan fueron detenidos.

Al enterarse del despiadado asesinato la comunidad de Río Gallegos reaccionó con indignación y llenaron de críticas e insultos las redes sociales de Reina y sus hijos, a quien Maillo había dado su apellido.

Ahora, la Policía busca al autor material del crimen mientras los detenidos son indagados por la Justicia.
Por su parte, la abuela del clan, la única con prisión domiciliaria por su edad, se adjudicó la autoría intelectual del crimen en un intento de salvar la responsabilidad del resto de los integrantes.

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