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Abusos en la iglesia

Se inició el histórico juicio por los abusos en el instituto Próvolo

Ayer se dio lectura a las acusaciones. La defensa solicitó la recusación de uno de los jueces. Hoy a las 8.30 se escucharán los primeros testimonios

Lunes 05 de Agosto de 2019

Se inició el juicio por los abusos sexuales ocurridos en el Instituto Antonio Próvolo de Luján de Cuyo, un proceso histórico en el que están acusados los sacerdotes, Nicola Corradi y Horacio Corbacho, y el exjardinero de la institución, Armando Gómez. En la primera jornada los tres imputados estuvieron sentados en el banquillo y tuvieron que escuchar las imputaciones en su contra. Llegaron cerca de las 8.30 y se retiraron algunos minutos antes de las 11. En el caso de Corradi a su prisión domiciliaria y los otros dos acusados de vuelta al penal de Boulogne Sur Mer.

En el inicio del proceso, la defensa oficial de los imputados recusó al juez Mauricio Juan. Sin embargo, el tribunal rechazó la recusación por extemporánea. El pedido se basó en que el magistrado aún no tiene aval del Senado para su designación.

A las 9.20 se inició el juicio y se identificó a los imputados. Los curas Nicola Corradi y Horacio Corbacho, además del exempleado Armando Gómez. Al momento de ser identificado, y según indicaron desde la Asociación Xumek, Corbacho aseguró que no fue suspendido en el ejercicio del sacerdocio.

Cerca de las 9.50 se identificó a Gómez y posteriormente se le dieron a conocer a Corbacho los 16 hechos por los que se encuentra imputado. Cinco minutos más tarde se realizó el mismo procedimiento con el cura Nicola Corradi. La defensa del sacerdote pidió que se transcriba toda la audiencia por la dificultad que tiene el hombre para escuchar lo que se expone.

Tras leer las acusaciones, la defensa solicitó que las víctimas vuelvan a declarar. Sin embargo, la querella rechazó una nueva declaración porque puede constituir revictimización.

A las 10.55 se determinó pasar a un cuarto intermedio hasta hoy a las 8.30, cuando se espera que se inicien las declaraciones de las víctimas y los testigos, publicó Mdz on line. Son 28 los hechos por los que están imputados los acusados y que fueron leídos durante esta primera jornada. Sobre Corbacho recaen la mayor cantidad de acusaciones y las imputaciones más graves. El sacerdote está acusado de 16 hechos, entre ellos varios abusos con acceso carnal (violaciones) y gravemente ultrajantes, agravados por ser el encargado de la guarda de las víctimas, por ser ministro de culto y por tratarse de menores de 18 años de edad.

Críticas al clero

Antes de comenzar el debate, uno de los abogados querellantes en representación de cuatro denunciantes, Sergio Salinas, manifestó su esperanza de que “se haga justicia” y de que se constituya en un “caso emblemático para el país”.

“Fue muy difícil desenmarañar esto”, explicó Salinas, y agregó: “La Iglesia no ayudó en nada durante la investigación y el comunicado que emitieron el viernes fue hipócrita y demagogo. Acá ya hay una persona condenada (Jorge Bordón) que dijo que abusó junto a Corradi y Corbacho”.

Salinas también anticipó que solicitará que las víctimas no vuelvan a declarar durante el juicio para “no ser revictimizadas”. “Dependerá de ellos si quieren hacerlo. Si quieren volver a ver la declaración, que reproduzcan los videos de la cámara Gesell”, destacó el letrado.

La Fiscalía acompañó el pedido de la querella y ambos se opusieron a que las víctimas testifiquen en forma presencial, tal como lo solicitó la defensa. El tribunal deberá resolver este planteo hoy a las 8.30. Además, la defensa solicitó que se transcriban los testimonios de testigos y víctimas para que Corradi pueda leerlos, a raíz de que sufre una gran disminución auditiva que le impide escuchar lo que ocurre en el juicio.

En las escalinatas de Tribunales se congregaron los familiares de las víctimas, quienes acompañaron con expectativa lo que acontecía en el interior del Palacio Judicial.

Al igual que Salinas, Ariel, padre de una de las víctimas, también apuntó contra la Iglesia y contra el obispo interventor enviado desde La Plata, Alberto Bochatey, por intentar encubrir lo ocurrido en el instituto lujanino. “Se llevó la documentación y las copias del expediente y no colaboró en nada. Desde la Iglesia buscaron encubrirse entre ellos y barrer la tierra debajo de la alfombra. Sabían que Corradi ya había tenido denuncias en Verona y lo mandaron para La Plata y después para acá”, se lamentó Ariel, quien pidió que “se haga justicia” y que los acusados reciban la máxima pena posible: 50 años de prisión.

El juicio se desarrollará durante todo agosto y se llevará a cabo a puertas cerradas por tratarse de delitos de instancia privada.

El obispo que investigó pide “callar y esperar”

El obispo auxiliar de La Plata, Alberto Bochatey, designado por el papa Francisco en 2017 para investigar los casos denunciados de abuso sexual en el Instituto Próvolo en Mendoza y La Plata, valoró que la Justicia ordinaria busque la verdad y la justicia y llamó a “esperar un poquito el juicio”.

Justo el día del inicio del juicio oral contra dos curas y un exempleado del instituto, todos acusados por abusos sexuales a niños sordos, Bochatey fue golpeado durante la madrugada por delincuentes que ingresaron a la parroquia San Agustín de Ciudad, donde los ladrones se alzaron con 700 dólares, unos 20.000 pesos, 600 euros, 1.000 pesos uruguayos y una notebook.

Bochatey y el padre Ángel Rodríguez, de 64 y 68 años, “fueron golpeados y maniatados por delincuentes que entraron a la iglesia por los techos luego de romper una reja alrededor de las 3 de la mañana”, informó la policía.

“Conociendo los hechos verdaderos, es aberrante, ya lo hemos dicho muchas veces”, resaltó, aunque dijo que este “es momento de callar y esperar”. Los dichos del sacerdote fueron repudiados por familiares de las víctimas.

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