Pobreza
Martes 17 de Octubre de 2017

Murió el chico correntino que no era apto para un trasplante

Fernando Almeida de 13 años no pudo ingresar en la lista de espera para un trasplante de corazón por su grave estado de salud.

El chico correntino de 13 años que no pudo ingresar en la lista de espera para un trasplante de corazón por su grave estado de salud murió luego de varios días de padecer el recrudecimiento de la enfermedad que padecía, estando internado en el Hospital Pediátrico de Corrientes.

Fernando Almeida, oriundo de la localidad de Virasoro, representó en el país el angustiante caso de un adolescente que vivía en condiciones de extrema pobreza con su madre y seis hermanos menores de edad, mientras padecía una miocardiopatía dilatada.

La directora del Hospital Pediátrico, Estela Machado, confirmó la noticia al señalar: "El paciente se encontraba internado en terapia intensiva con un estado crítico e irreversible. Su patología base no le permitía ingresar en la lista de trasplantes y lamentablemente falleció en la madrugada del lunes a las 00:30".

"Yo me encontraba en esos momentos, así que se comunicó inmediatamente la noticia al Ministerio de Salud Pública de Corrientes porque todos estaban pendientes de su evolución", dijo en declaraciones al diario local El Litoral.

Su caso fue resonante el 4 de octubre pasado cuando las autoridades del Incucai diagnosticaron que el menor no podía ser parte de la lista para recibir un corazón donado por el avanzado estado de su enfermedad.

"Teniendo en cuenta el diagnóstico, la condición social y familiar, se concluye que el paciente no reúne criterios para ingresar en la lista de trasplante cardíaco del Incucai", sostuvo el informe del organismo que se encarga de llevar adelante el proceso de donación de órganos.

El Ministerio de Salud Pública provincial, los centros de salud intervinientes y hasta la familia del paciente negaron que el impedimento del trasplante fuera por una situación de extrema pobreza.

"Siempre destacamos el valor de tomar conciencia en la importancia de la donación de órganos, pero en este caso la situación clínica no acompañaba para que el trasplante pueda concretarse dado que tenía una miocardiopatía dilatada", aseguró el director del Centro Unico Coordinador de Ablaciones e Implantes en la Provincia de Corrientes (Cucaicor) Angel Picaenza.

Fernando Almeida fue internado en el Hospital Pediátrico de Corrientes por una insuficiencia cardíaca severa, que se dio como consecuencia de una miocardiopatía dilatada de evolución crónica.

Allí, permaneció internado desde el 8 de agosto hasta el 19 de septiembre, cuando fue derivado al día al Hospital Garrahan, en la ciudad de Buenos Aires, tras empeorar su cuadro de salud.

En el Garrahan evaluaron las diversas posibilidades terapéuticas hasta que confirmaron que el cuadro era irreversible.

"Se concluyó que, ajustándose a los criterios de trasplantes cardíacos del Instituto Nacional Central Unico Coordinador de Ablación e Implante (Incucai), el paciente no reúne las condiciones para ingresar a la lista de espera de pacientes a ser trasplantados", informó Salud Pública provincial en un comunicado.

El paciente fue derivado a la ciudad de origen y permaneció internado hasta el lunes a la madrugada cuando finalmente su cuerpo dejo de luchar.

Fernando murió el domingo por la noche cuando estaba internado en el hospital Juan Pablo II de la ciudad capital de Corrientes, acompañado por su madre, en un final que los médicos correntinos habían pronosticado.

Cuáles eran las condiciones sociales de vida de Fernando en su localidad natal a las que hace referencia el Incucai: María Elena, su madre, describió hace dos semanas que ella y sus hijos viven en una precaria vivienda de una sola habitación con sus siete hijos y sin tener siquiera un baño instalado con agua potable, condiciones de higiene consideradas no aptas para un paciente de alto riesgo con corazón trasplantado.