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Violencia de género

Mujeres policías reclaman una Ley que las proteja de los abusos dentro de la fuerza

Aseguran estar invisibilizadas. Cuando reclaman las trasladan o les abren "carpetas psiquiátricas". Piden a los Legisladores que analicen un proyecto de Ley que cambie la reglamentación que data de los años 70

Viernes 29 de Marzo de 2019

Hace algunos años las mujeres policías empezaron a hacer visibles sus reclamos a través de una red de contención. Este año apelaron a los legisladores nacionales para reclamar la sanción de una Ley que las proteja, las incluya, las visibilice en una fuerza verticalista liderada por hombres.


"Los reglamentos policiales fueron creados por hombres y para hombres. Se redactaron en los 70, en un contexto histórico en el que las mujeres no éramos consideradas dentro de la fuerza", sostienen desde la Red Nacional de Policías Argentinas que, en la actualidad, cuanta con referentes en 19 provincias argentinas.


Cuentan con un grupo interdisciplinario integrado por abogadas, psicólogas y trabajadoras sociales que acompañan a las trabajadoras que denuncian casos de acoso o abuso sexual por parte de jefes o compañeros policías. También brindan asesoramiento ante otras situaciones como hostigamiento y persecución o cuando se incumplen los derechos relacionados a licencias laborales.


Este movimiento comenzó a hacer sentir su presencia hace unos meses cuando reclamaron al Ministerio de Seguridad que no se las enviase a reprimir manifestaciones de mujeres.


"El objetivo más fuerte de la Red Nacional de Policías Argentinas es frenar la violencia que sufrimos las mujeres en la institución policial y lograr igualdad de oportunidades y derechos para todos y todas", sintetizan en un comunicado.



Vetusta

La reglamentación nacional actual data de 1971, es anacrónica y no incluye derechos básicos de la mujer, como licencias por maternidad y tratos acordes a a necesidades de mujeres que cursan un embarazo, entre otros. Ni hablar de la violencia machista avalada tácitamente desde las fuerzas de seguridad.


Las oficiales mujeres que se animan a denunciar a sus compañeros o jefes varones saben que el costo de levantar la voz es un paso para que las tilden de "locas" o "histéricas". Se advirtió que la apertura de "carpetas psiquiátricas" era un patrón de conducta institucional en todo el país.


"Los reglamentos policiales existentes fueron creados por hombres y para hombres, porque se redactaron en un contexto histórico en el que las mujeres no éramos consideradas dentro de la fuerza. Hoy somos muchas las mujeres policías trabajadoras y, además, somos profesionales, madres, hijas, estudiantes y jefas de hogar", señalan. En ese sentido, denuncian que "las trabas para acceder a licencias por maternidad, de violencia de género, por estudio y otras, nos impiden realizar la carrera policial de la misma forma que lo hacen nuestros compañeros hombres. Algunos de los reglamentos policiales actuales cuentan con avances en relación a la perspectiva de género, sin embargo, muchos no se cumplen o se niegan sin justificativo".


En tanto revelan que una de cada tres mujeres dentro de la fuerza "sufre violencia de sus superiores en las modalidades de abuso sexual, abuso de autoridad, hostigamiento, amenazas y persecución, utilizando reglamentación sancionatoria para tergiversar la real causal de la imposición de un 'mensaje disciplinador' para las demás mujeres policías".


La oficial principal de Santa Cruz Gabriela Macías, pionera en la Red detalló que el modus operandi de los oficiales agresores es, casi siempre, el mismo. "La mujer que denuncia a otro policía es censurada por sus superiores. Su testimonio es puesto en tela de juicio y -para correrla del medio- se le abre una carpeta psiquiátrica. Con este agravante, se le reducen las horas de servicio y cobran menos. En otros casos, directamente no pueden ir a trabajar. Como si fuera poco, les queda el antecedente en su legajo. "Así ejercen violencia económica contra ellas y a los hombres no les hacen nada", denunció.


Como las denuncias se manejan de manera interna, el escenario es más propicio para que los involucrados puedan incidir en el proceso. Es por eso que la red de policías con perspectiva de género lucha por un cambio estructural. Asesoradas por especialistas, armaron un borrador de un proyecto de ley que busca reconocerles sus derechos y crear un ente externo a la fuerza que audite los casos. "Queremos visibilizar en una ley todo lo que pasa. Son derechos básicos y fundamentales para las trabajadoras mujeres que están reconocidos en tratados internacionales, pero en las fuerzas de seguridad no se contemplan. La policía no es sujeta de derechos y es algo gravísimo", remarcó a TN la abogada de la Red, Antonella Herrera.



El comunicado completo


La Red Nacional de Mujeres Policías está presente en 19 provincias de la Argentina, en algunas hay más organización o más integrantes que en otras, pero tenemos representación. Existen compañeras que conocen la red, pero no se animan a formar parte y entendemos su postura. Muchas de las que hoy la conformamos pensábamos igual, pero hoy estamos acá para cuando quieran acompañarnos o necesiten ayuda.


Por otro lado, en la red tenemos un grupo interdisciplinario en el que hay abogadas, psicólogas y trabajadoras sociales, que hacen sus aportes. En este sentido, acompañan a aquellas que denuncian casos de acoso o abuso sexual por parte de jefes o compañeros policías. También brindan asesoramiento ante otras situaciones como hostigamiento y persecución o cuando se incumplen los derechos relacionados a licencias laborales, por ejemplo.


Fuimos víctimas de la violencia de género en nuestro ámbito laboral y aún lo seguimos siendo, pero nos sentimos incómodas al utilizar esa palabra porque hoy nos vemos fuertes, empoderadas y activas. Hay mucho dolor en cada relato y nos sostenemos con las palabras, los mensajes o llamadas en la distancia y con la cercanía que se siente al saber que ya no nos callamos. Somos nosotras mismas las que nos levantamos.


Más allá de esto que hacemos a diario, que es muy importante para mantenernos fortalecidas, tenemos otro objetivo mucho más ambicioso. Queremos generar un cambio y por eso vamos más allá de un grupo de contención. Si bien escuchamos a las compañeras, también luchamos por que se revise la reglamentación policial actual y se incorpore a esta la perspectiva de género.


Si no estamos presentes en estas normativas, somos invisibles y no tenemos amparo legal. Los reglamentos policiales existentes fueron creados por hombres y para hombres, porque se redactaron en un contexto histórico en el que las mujeres no éramos consideradas dentro de la fuerza. Hoy somos muchas las mujeres policías trabajadoras y, además, somos trabajadoras, profesionales, madres, hijas, estudiantes y jefas de hogar. Las trabas para acceder a licencias por maternidad, de violencia de género, por estudio y otras, nos impiden realizar la carrera policial de la misma forma que lo hacen nuestros compañeros hombres. Algunos de los reglamentos policiales actuales cuentan con avances en relación a la perspectiva de género, sin embargo, muchos no se cumplen o se niegan sin justificativo.


Por estos motivos, creemos que es imprescindible exigir a Senadores y Diputados nacionales que aprueben el proyecto de ley nacional para incorporar la perspectiva de género en los reglamentos policiales existentes hasta hoy en cada provincia argentina.


¿Por qué exigimos un reglamento policial que incorpore la perspectiva de género?


● Porque el actual fue redactado por hombres y para hombres, cuando las mujeres no éramos contempladas como parte de la fuerza.


● Porque, por este motivo, en la fuerza no se considera a las mujeres como trabajadoras, sino como madres abnegadas, amas de casa, esposas, cuerpos sexualizados y personal policial destinado a rangos inferiores.


● Porque no podemos decidir libremente entre ser madres o trabajar, debido a que el embarazo es visto como un impedimento para ser policía


● Porque se hace abuso de las licencias psiquiátricas, sumarios administrativos, traslados o disponibilidad ante situaciones de abuso sexual o restricción de derechos que se reclama.


● Porque dentro de la fuerza se encubre a jefes o personal policial masculino, que abusan sexualmente de su personal femenino a cargo o de sus compañeras y, por el contrario, se castiga a las mujeres policías víctimas con traslados, carpetas psiquiátricas o sumarios administrativos.


● Porque a pesar de que algunas normativas en ciertas provincias avanzaron en perspectiva de género, muchas veces no se cumplen o se conceden sólo a cambio de "favores" sexuales o económicos.


● Porque las violencias física, sexual, psicológica y laboral hacia nosotras dentro de la fuerza están naturalizadas y no existe un equipo especializado que acompañe a las víctimas y busque la resolución de estos casos específicos.

● Porque las situaciones que denunciamos se repiten en todas las provincias con la misma modalidad, amparando a abusadores y estigmatizando a víctimas.


● Porque todo esto esto significa un impedimento para ascensos y para trabajar en ciertos espacios operativos.


● Porque necesitamos una ley que nos nombre y que contemple nuestros derechos como mujeres.


● Porque las mujeres policías también somos trabajadoras y nos afecta el "techo de cristal" en nuestro ámbito laboral. En los cargos de poder policiales siguen dominando los varones y las mujeres policías quedamos relegadas a espacios secundarios, sin posibilidades de ascender a otros más altos.


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