Tránsito
Lunes 01 de Octubre de 2018

Mano dura contra los conductores que estacionan autos en doble fila

Los inspectores quedaron en condiciones, de retirar la licencia en cualquier momento que identifiquen una infracción en las calles

Rosario– El secretario de Control y Convivencia de Rosario, Guillermo Turrín, adelantó ayer que se va a realizar una campaña para terminar con uno de los problemas que más complican la circulación vehicular en la ciudad: el estacionamiento en doble fila, y ratificó que los inspectores tienen la orden de hacer cumplir la ordenanza y retirarle el carné de conducir a los infractores.
"La idea es visibilizar este problema, que lo tenemos todos, que nos afecta a todos, y empezar con un programa orientado a la concientización, pero también al control, porque el retiro de la licencia va a ser inmediato, que es lo que la ordenanza manda a los inspectores en este caso", enfatizó el funcionario municipal.
Turrín señaló que a los conductores que estacionen en doble fila se les quitará la licencia y además les labrará una multa de infracción que va de las 25 y a las 75 unidades fijas, que están atadas al precio del combustible. "Los que estén pensado en infringir la ordenanza, sepan que va a tener que pagar, como mínimo, 25 por 40 y pico de pesos", enfatizó.
La Municipalidad decidió endurecer las acciones contra el estacionamiento en doble fila tanto por las múltiples quejas de los automovilistas como por la realidad incontrastable que genera esta infracción, sobre todo, en la zona céntrica, donde a la hora de entrada y salida de los alumnos de las escuelas se suscitan grandes embotellamientos de tránsito.
"Esta acción de campaña tiene solo el nombre", aseguró Turrín en declaraciones al programa "Rosario de tarde", que se emite por Canal 5 y agregó: "Si bien la idea es concientizar a los automovilistas, la realidad es que lo se hará es hacer cumplir la ordenanza, es decir, sacarle la licencia a los infractores y labrarles una multa".
Asimismo, Turrín aclaró que "la infracción no trae aparejada la remisión del vehículo", explicó que, más allá del retiro de la licencia y la multa, en el acta se le da la posibilidad de circular 24 horas con ese vehículo hasta que realice el trámite para retirar la licencia, es decir, para efectivizar el pago de la multa".
"La intención es que terminar con la discusión de si la medida es recaudatoria", afirmó el titular del área de control municipal, y concluyó: "Obviamente, esto va a generar una molestia y se va a aplicar una sanción pecuniaria, pero lo que nosotros estamos buscando es que el tránsito circule de una manera más fluida donde el estacionamiento en doble fila está afectando a la sociedad".
El monto de las multas rondaría los 10.000 pesos, pero destacan grandes variaciones según se trate de infracciones reiteradas.
En las redes sociales de la vecina provincia, el anunció caló hongo. Lectores del Diario La Capital opinaron: "Esto va a durar lo que dure la campaña, de pronto después de hacer pedazos el tránsito quieren que funcione bien. Te sacan el carnet y sino pagas en 24 horas no te lo devuelven. Claramente quieren plata rápida y fácil. ¿Desde cuando uno esta obligado a pagar las multas en 24 horas quieren plata inmediata", aportó Federico Marra. Y Rubén Ángel Franco determinó: "No me pueden quitar el documento, es un delito llamado retención indebida. Por otra parte estoy obligado a mostrarlo pero no a darlo, el registro no debe salir de las manos de conductor, si quieren sacarlo por la fuerza hay que dar aviso a la policía". Por su parte, Lino Moliné especificó: "Señor Guillermo Turrín, no le creo nada, hay interminables denuncias de estacionamiento en doble fila en calle San Martén, entre 27 de Febrero y Pellegrini. Paso todos los días y sé contar; hay entre 40 y 50 autos mal estacionados. Lo llamativo es que los mismos empresarios de la zona dicen que estacionen, que no hay problemas. Y jamás pasa por el lugar un inspector de tránsito".
La ampliación del parque automotor en los últimos 10 años es otro factor que abona las complicaciones del tráfico. Si bien la recesión de los últimos tres años frenó el aumento de coches en las calles, hay una singular asimetría entre el ancho de las arterias y el número de vehículos que las circulan. En consecuencia se desencadenan trastornos. Y los estacionamientos en la vía pública tampoco dan abasto, lo mismo que los de espacios privados.
Así las cosas, las complicaciones en la ciudad de la vecina provincia no son excepcionales, atento que se repiten en casi todas las capitales del país; empero en Santa Fe parecen haber tocado otras teclas para poner el caos bajo control. O al menos intentarlo.

Un problema común
Los horarios de entrada y salida de las escuelas serán uno de los focos de atención y tensión. Sucede que parar en doble fila en aquellos momentos es un hábito de años en Rosario y casi cualquier ciudad de la Argentina. En Paraná, por caso, los congestionamientos son pronunciados en los establecimientos privados y de gestión privada; más unos pocos públicos como la escuela Del Centenario y la Normal José María Torres.
En la capital entrerriana existe la misma ordenanza vigente con la salvedad de que la comuna de la ciudad la aplica espasmódicamente. Es decir, tras algún accidente o queja pública subida de tono aparecen inspectores en la zona de conflicto y cumplen con su deber durante algunas pocas jornadas. Luego todo regresa a la normalidad hasta que un nuevo accidente llama la atención de la opinión pública.



El boleto de colectivo urbano ocasional se fue a casi 20 pesos

En medio de la polémica por la quita de subsidios del gobierno nacional, desde ayer el boleto del transporte urbano de pasajeros aumentó un 9% en Rosario y los viajes cuestan 18,28 pesos si se los abona con tarjeta y el valor del pasaje ocasional será de 19,70 pesos. También saldrán más caros los alquileres de las bicicletas públicas, medio de transporte popular en la ciudad de la provincia vecina.
En lo que va del año, con cinco aumentos, la tarifa de los ómnibus urbanos creció un 88% por ciento. En medio de una economía inflacionaria, desde el Concejo Municipal pidieron conocer en detalle los costos del sistema y advirtieron sobre la imposibilidad de los usuarios de afrontar los sucesivos aumentos.
Los precios del boleto que debutaron ayer se aprobaron a fines de agosto. El estudio de costos del octavo mes del año arrojó que la tarifa para el transporte de pasajeros debía ser de 20,31 pesos.
La ordenanza vigente faculta al municipio a determinar automáticamente subas de hasta el 90% de esa tarifa. Así, el valor del boleto se fijó en 18,28 pesos.
De todas formas, para morigerar el impacto en el bolsillo de los pasajeros, se determinó que los incrementos se realizaran en forma desdoblada.
Así, el primer tramo se concretó a principios de septiembre, cuando la tarifa básica llegó a 16,80 pesos. Y desde hoy subirá 1,48, llegando a 18,28 pesos.
Los usuarios deberán afrontar ahora el quinto aumento en lo que va del año.
El primero fue en enero, cuando el boleto pasó de 9,70 a 11,49 pesos; en marzo un aumento lo llevó a 12,93; en junio el precio del viaje trepó a 14,80 y en septiembre a 16,80. En total, acumuladas, las subas en lo que va de 2018 alcanzaron un 88%.

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