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Elecciones 2019

Los últimos cuatro días de campaña

Las PASO en la provincia tienen un pronóstico de ventaja para los Fernández, pero muy lejos del triunfo de Bordet en junio. Los candidatos locales pesan poco, aunque se asegura que la elección es determinante

Lunes 05 de Agosto de 2019

En la última semana de la campaña proselitista, los pronósticos electorales en la provincia se parecen bastante a los nacionales. Se advierte una ventaja de la fórmula justicialista, especialmente en los centros urbanos más importantes. Las mediciones que maneja Juntos por el Cambio dan cuenta de una fuerte ventaja del peronismo en Concordia, atribuible, aclaran ellos, exclusivamente a la imagen de la expresidenta Cristina Fernández. También aparece una ventaja en Gualeguaychú y Concepción del Uruguay.

En cambio el macrismo entiende que está en condiciones de ganar en el medio rural y las poblaciones más pequeñas. E incluso no da por perdida la elección en Paraná, en base a la imagen de los candidatos presidenciales. De todos modos sostienen que la capital provincial es un territorio complejo donde es mejor no hacer olas, a tal punto que los referentes nacionales no llegaron a Paraná, salvo el ministro Rogelio Frigerio, quien estará nuevamente el martes en este territorio. Sostienen, entre otros argumentos, que la imagen negativa del intendente Sergio Varisco creció exponencialmente después de la derrota de junio y que eso es algo que afectaría la actividad proselitista. La apatía del varisquismo respecto de la campaña para las PASO es notoria, pero en caso de llegar a Paraná algunos de los integrantes de la fórmula presidencial, el mandatario municipal no podría estar ausente. Esto determinaría que el cierre de campaña no se haga en Paraná.

Se observa en estos muestreos que no se repetirá el escenario de las elecciones provinciales, en las que el gobernador Gustavo Bordet fue el elector excluyente, logrando la adhesión de votantes radicales y macristas, además de peronistas y de los no identificados con sectores partidarios; lo que le permitió llegar al notable 57%. En esa elección el perfil de Bordet logró una síntesis de la aspiración de diferentes sectores políticos que no han logrado otros candidatos justicialistas, aún teniendo porcentajes de votos relativamente altos.

También se sostiene que los trabajos de investigación sobre la conducta de los votantes revelan que muy pocos evalúan los nombres de los candidatos a legisladores u otras referencias locales. Esa mirada centrada casi exclusivamente en los candidatos presidenciales muestra en las encuestas, en los dos sectores, un porcentaje mayor de votos para los candidatos presidenciales que para los candidatos a legisladores, anticipando un corte verbal que –sostienen– difícilmente se verifique luego en esa magnitud a la hora de sufragar.

Este escenario le resta interés a la definición local ya que, suponiendo esta marcada paridad, el justicialismo y el macrismo tendrán dos diputados nacionales cada sector, de los cuatro que se renuevan, y un senador nacional. La única definición pasa por la segunda banca en el Senado, que se definirá entre Estefanía Cora o Estella Olalla.

Salvo, claro, que la lista radical de Raymundo Kisser y Leandro Arribalzaga diera un batacazo que hoy no anticipa nadie.

Sostienen los lectores de las encuestas de Juntos por el Cambio que en el reducido universo de los que reparan en el nombre de los candidatos locales, el bordetista Edgardo Kueider, con ser menos conocido se ve favorecido frente al actual senador Alfredo De Ángeli, cuya gestión recoge una valoración negativa.

Los candidatos del Frente de Todos para diputados son más conocidos. (Ya lo dijo la exintendenta Blanca Osuna en el acto de Villaguay. “Ustedes saben que fui legisladora (...) y tengo el gran orgullo de que no tengo que juramentar que no voy a traicionar a nadie, porque jamás nunca, jamás nunca, voté una ley en contra de los jubilados, o de los trabajadores, o de los más humildes”, señaló ante la mirada de actuales diputados nacionales que sí firmaron un compromiso antes de asumir y acompañaron algunas de las leyes que Macri acordó con los gobernadores peronistas.

Las encuestas del oficialismo provincial le otorgan una ventaja a la fórmula de los Fernández. Los que sostienen la idea de que a Bordet le convendría un triunfo de Macri para que no se licúe su liderazgo en el peronismo entrerriano aseguran que el gobernador esperó tener esa certeza para mostrarse involucrado en la campaña del PJ. Y que por eso largó un poco tarde. Son solo especulaciones, que se contradicen con el discurso del gobernador. Tal vez la única razón por la que ganaron fuerza es que hubo hombres del oficialismo que lo dijeron en algunos ámbitos y también en el off the record periodístico. El argumento es que en caso de ganar Fernández, crecería la figura de Sergio Urribarri menguando e liderazgo de Bordet y/o que la relación distante del gobernador con el kirchnerismo, del que fue crítico algunas veces, le podría generar algún inconveniente. Son argumentos relativos, y marcadamente coyunturales. Los dirigentes de Juntos por el Cambio prefieren atribuir esa supuesta conducta de Bordet al entendimiento que mantuvo con el gobierno nacional los cuatro años ya que, aseguran, la de Mauricio Macri es una administración de concepción federal que no le retaceó recursos a ninguna provincia, como sí sucedía con algunas jurisdicciones subnacionales durante el kirchnerismo.

Así las cosas, la que resulta una elección determinante –ya que se entiende que estas PASO son una especie de primera vuelta– presenta en la provincia un panorama que no difiere demasiado del que se observa a nivel nacional.

Pichetto

La llegada a Gualeguaychú del candidato a vicepresidente Miguel Ángel Pichetto corroboró el ordenamiento en lo provincial del peronismo que participa en Juntos por el Cambio. Lo hizo junto a Frigerio, ya que no hay disputa entre ambos. Y con Frigerio estuvieron referentes del peronismo que desde 2013 participa del sector, tal el caso de Juan Domingo Zacarías y otros dirigentes como el senador Roque Ferrari. A su lado siempre estuvo el exintendente de Gualeguaychú Luis Leissa –“el que arma para Pichetto en la provincia”, según Clarín– y los candidatos a legisladores nacionales. Hubo militantes de la mayoría de los departamentos de la provincia, incluso algunos que en la elección provincial acompañaron a Bordet.

Aseguran que Pichetto se sintió a gusto en Gualeguaychú por el folclore peronista (se lo atribuyeron a Zacarías más que al circunspecto peronismo gualeguaychuense), pero especialmente por los militantes que pugnaban por saludarlo o sacarse una foto. Ya lo dijo Asís, el proyecto de Pichetto apunta a disputar la Presidencia en 2023.

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