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Energías sustentables

La planta solar más grande de Sudamérica se emplaza en medio de la Puna jujeña

El parque de Cauchari, ubicado a lo largo de 800 hectáreas a 4.000 metros de altura, podrá abastecer de energía a 120.000 hogares

Domingo 05 de Mayo de 2019

San Salvador de Jujuy.- Como un gigantesco espejo en medio del desierto se extiende en el norte argentino el que será el parque solar más importante de Sudamérica. Una vez completado (ya está en un 80% de avance y se inaugurará dentro de algunos meses) el mismo albergará 1,2 millones de paneles solares extendidos a lo largo de 800 hectáreas.
Se trata de la Planta Solar de Cauchari, emplazada en la puna jujeña a más de 4.000 metros de altura. El complejo compuesto por los parques I, II y III generará 300 megavatios de electricidad, suficientes para abastecer a unos 120.000 hogares.
Esos verdaderos campos solares, compuestos cada uno por 512 cadenas de 18 módulos fotovoltaicos, evitarán además que viajen a la atmósfera unas 330.000 toneladas de dióxido de carbono (CO2) al año.
Existen tratativas para ampliar la producción a 500 megavatios, capaces de satisfacer a 250.000 hogares, pero tanto antes como ahora dependerá del visto bueno de China. Fue el Eximbank, banco a través del cual el gigante asiático motoriza parte de sus políticas externas, el que aportó vitales 330 millones de dólares para financiar el proyecto, que la provincia de Jujuy deberá devolver con 3% de interés anual a 15 años. Y es el mismo banco el que medita desembolsar otros 200 millones de dólares para el segundo tramo, según se encargó de detallar el diario Ámbito Financiero.
El periplo que conduce a Cauchari requiere de un calculado ascenso a través del árido paisaje. A 4.000 metros sobre el nivel del mar, los rayos solares caen con tanta furia que los paneles fotovoltaicos necesitan un 20% más de protección especial contra la radiación ultravioleta que en cualquier otro sitio.
"Es la zona más irradiada de la Argentina y una de las más irradiadas del mundo", dijo Guillermo Giralt, director técnico de Cauchari Solar, ilustrando sobre las condiciones inmejorables que posee la Puna para el despliegue de una instalación fotovoltaica de estas características.
El ejecutivo, a su vez, destacó como aspectos positivos la poca vegetación, la escasa cantidad de lluvias y las temperaturas bajas nocturnas que contribuyen a la ventilación de los equipamientos.
Y es que durante gran parte del año, cuando el sol cae, las temperaturas llegan hasta los 25º bajo cero.
El gigante solar obligó a abrir 57 kilómetros de una nueva ruta paralela, a adecuar los cauces de los ríos para soportar las lluvias del verano y a instalar un servicio aduanero propio para agilizar la llegada de los materiales desde el puerto de Zárate (Buenos Aires) y desde Chile.
El proyecto Cauchari I, II y III se asienta en Puesto Sey, una pequeña comunidad indígena que tiene personería jurídica y título de propiedad de sus tierras. Por eso, el gobierno jujeño de Gerardo Morales decidió involucrarla a través de un acuerdo en el que acepta entregarles el 2% de las ganancias anuales obtenidas, cifra que podría ascender a 1 millón de dólares por año.
En este marco, han decidido además conformar cooperativas para que los miembros de las comunidades sean los que brinden los servicios de transporte, salud y catering, entre otros. También empezaron a ofrecer capacitaciones profesionales para que buena parte de ellos puedan participar de la construcción y operación de la planta. Al traspasar el cerco perimetral, la bandera roja con estrellas amarillas flamea junto a la argentina. Adentro, en el campamento, unos 600 trabajadores locales se mueven en el paisaje montañoso en medio de estrictas medidas de seguridad. La integración de los pobladores de Susques, Puesto Sey, Olaroz y otros parajes vecinos fue una de las exigencias de los líderes comunales.
Contó en el mismo artículo el diario Ámbito, que durante la última fase del proyecto los trabajadores llegarán a ser 1.200, pero una vez que los parques empiecen a operar se podrán mantener con menos de un centenar. El plan a largo plazo es mantener la ocupación local con cooperativas que ofrezcan a Cauchari servicios básicos como alimento, transporte y seguridad. Además del premio mayor: un 2% de las ganancias finales que otorgue la venta de la energía.
La etapa de la obra civil para acondicionar el terreno y colocar las bases de las estructuras solares está casi terminada, pero resta ubicar buena parte del montaje de soportes y el 50% del tendido de cables. Al mismo tiempo deberán terminarse las cabinas de transmisión. El paso final será montar el 90% de los paneles que aún esperan en las cajas, ya que los ingenieros prefirieron preservarlos de una degradación prematura. Entonces sí, se iniciará la fase final y la puesta en marcha, que se espera para la ventana temporal que va de agosto a diciembre.
Los cálculos oficiales se entusiasman con que el contrato firmado con Cammesa, por el que la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico se compromete a comprar la energía generada durante las próximas dos décadas, deje beneficios directos a la provincia por 1.000 millones de pesos anuales.
Pero la mirada va más allá, en momentos en que China analiza distintos proyectos para ampliar su presencia en Argentina. Una gestión exitosa, estiman, terminará de abrir el apetito inversor del presidente Xi Jinping, que aspira a convertir a su país en uno de los jugadores más potentes del mundo de las energías renovables.
El préstamo del Eximbank fue acordado en mayo de 2017 durante una cumbre que mantuvieron el presidente, Mauricio Macri, con Xi Jinping. Ese vínculo abrió las puertas para que la realización de estas obras recayera en un conjunto de empresas originarias del gigante asiático.
La firma Shanghai Electric Power Construction Co., subsidiaria de la constructora Power China, está a cargo de la edificación. También es china la proveedora de los paneles solares: Talesun.

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