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Lunes 30 de Julio de 2018

La Cristalería San Carlos sobrelleva la crisis y las boletas con menos empleados

La tradicional empresa abona el gas a precio dólar y sufrió el impacto de la devaluación. "Es un 40% más en pesos", afirmó Ricardo Gaminara, director de la cristalería. .

La semana pasada, la Cristalería San Justo, una cooperativa de provincia de Buenos Aires recuperada en 2002 por sus trabajadores luego de su cierre en el año 2000, frenó su producción debido a una deuda de gas de seis millones de pesos (dos millones de pesos por mes, cuando en 2015 la boleta era de 300.000 pesos). Como consecuencia de esta situación, más de 240 trabajadores de esa industria ven peligrar sus fuentes laborales.


Consultado al respecto, Ricardo Gaminara, director de la Cristalería San Carlos, señaló a UNO en la Radio (lunes a viernes de 16 a 18 por FM Sol 91.5 MHZ) que la situación de la empresa de la localidad santafesina es un tanto disímil a la de la cooperativa de San Justo, ya que hace años la cristalería tiene la tarifa de gas dolarizada. Pero, sin embargo, afirmó que no está ni estuvo exenta de los problemas propios de la economía, la devaluación y las tarifas.


"Como somos grandes consumidores, estamos obligados directamente a comprar a grandes productores (Litoral Gas hace la distribución). Hace más de 14 años que estamos pagando la tarifa dolarizada, con lo cual ya tenemos una asimilación de nuestros costos. A su vez, la producción nuestra es más variada y más costosa, porque efectivamente nosotros sí somos cristalería", explicó diferenciándose de la cooperativa en problemas.


En esa línea comentó que la diferencia es que la empresa de Buenos Aires se denomina también cristalería, pero produce artículos de vidrio y si bien puede tener un similar consumo energético, los productos que vende son mucho más baratos.


"Nosotros estamos con problemas, obviamente, porque las facturas son grandes en el hecho de que por más que no varíe el precio en dólares, sí ha variado el precio del dólar. O sea nosotros en abril pagábamos una factura de equis cantidad de dólares a un precio de 20 y ahora tenemos un precio de 29 pesos. Es un 40% más en pesos", detalló.


Gaminara explicó que esta diferencia en el costo de las boletas, producido por la devaluación de mayo y junio, es "imposible trasladarlo al mercado para intentar recuperarlo".


"No solo hay una gran recesión, sino que también hay productos importados que no tienen el costo que estamos teniendo en Argentina con las tarifas en este momento, y nos tiran el precio para abajo. Entonces se hace muy difícil", resaltó.


Inversión, importación y reducción de personal

Tanto en 2016, como 2017, la Cristalería San Carlos realizó inversiones, gracias a líneas de créditos facilitadas por el gobierno provincial, incorporando tecnología y nuevos sistemas de fundición. Esto posibilitó a la par, disminuir y hacer más eficiente el consumo energético, que también disminuyó por la crisis.


En los últimos tres años, la disminución en la capacidad de compra de los consumidores es palpable. Así lo indicó Gaminara, ya sea "porque están ganando menos, o lo que ganan tienen que destinarlo a otros gastos, como la comida que aumentó mucho, o las mismas tarifas para cualquier familia".


Esta situación llevó a su vez a la Cristalería San Carlos a tomar la decisión de no reemplazar a los trabajadores en edad de retiro y a recortar algunos puestos. En la actualidad, son 80 los empleados de la emblemática empresa sancarlina, cuando en 2016 eran 120.


"Lo que se destina a regalos suntuarios es cada vez menos. Nosotros lamentablemente tuvimos que hacer ajustes de personal, sobre todo no reponer gente que se fue jubilando, en una cantidad muy grande. Pero tenemos fe, esperamos ya haber tocado fondo y de ahora en más empezar a remontar esta situación", confió.


En ese sentido, Gaminara se mostró esperanzado en que en los próximos 12 meses se detendrá la caída de ventas y que, habiendo hecho los ajustes necesarios hace dos años, la empresa podrá convertirse nuevamente en una pyme en expansión.


"El problema sería que sigan incrementándose los costos a través de devaluaciones o de grandes aumentos. Lamentablemente, el deber interno para mantener la empresa ya fue hecho. Hemos hecho inversiones para eficientizar el consumo y lamentablemente no se repuso la gente, pero todo esto ha hecho que tengamos un ahorro a costa de tomar decisiones muy malas para la empresa, y que estemos ahora en un punto de equilibrio", finalizó.



Fuente UNO Santa Fe


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