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Lunes 28 de Mayo de 2018

Fue a reparar una heladera, encontró 50.000 pesos escondidos y los entregó

El hombre fue hasta la casa de un matrimonio mayor para arreglar una heladera. Al moverla, encontró la falla y el dinero en el motor.

Las vueltas de la vida siempre son de acuerdo con las acciones, eso es algo que seguramente Mauricio Jaime comprende a la perfección, luego de que un corazón solidario le devolviera su celular tiempo atrás, y ahora fue él quien tuvo la posibilidad de tener similar actitud al entregar 50.000 pesos a unos clientes ancianos que no habían podido encontrar ese dinero, que su hijo recientemente muerto había estado ahorrando.

Mauricio Jaime es un vecino del barrio Soberanía Nacional, de Las Termas, en Río Hondo, Santiago del Estero; su oficio es técnico en refrigeración, por el cual lo conoce mucha gente, y trabaja para una empresa reconocida a nivel nacional.

Por ese trabajo, hace aproximadamente un mes tuvo que viajar al interior riohondeño, hasta la localidad de Ashpa Puca, para solucionar el problema de una heladera nueva que no encendía.

A partir de ese momento comienza la historia de Mauricio. Tras recorrer muchos kilómetros por un camino de tierra, llegó a la vivienda habitada por un matrimonio mayor, y rápidamente comenzó su trabajo. Removió la heladera, vio dos cables desconectados, y al agacharse para trabajar mejor se dio con el fajo de dinero escondido en el motor de la heladera.

Terminó su tarea y entabló diálogo con el matrimonio, a los que les contó que sólo eran dos cables desconectados, que seguramente los arrancaron cuando intentaron guardar el dinero en ese lugar.

Sorprendido, el matrimonio no podía creer, ya que ellos no habían escondido ese dinero en ese lugar, e inmediatamente se dieron cuenta de que era el escondite elegido por su hijo, debido a que varias veces habían sido víctimas de asaltos. El muchacho había fallecido hacía un mes a causa de una peritonitis, y había estado guardando dinero para comprarse una moto nueva. Cuando murió, ellas habían buscado el dinero pero no lo encontraron por ningún lado.

Los dos ancianos agradecieron a Mauricio, quien ante la insistencia del matrimonio sólo se cobró con una tortilla casera.

Jaime mantuvo en silencio ese accionar de su parte, incluso ante su esposa, pero como siempre se dice, todo sale a la luz.

Un sobrino del matrimonio, residente en Tucumán, decidió hacer pública la historia en agradecimiento a Mauricio por ese gesto de integridad.

Paradójicamente, el pasado jueves Mauricio extravió su celular, y al llamar a su número, lo atendió una persona que de inmediato acordó con él para entregarle el aparato.

Se cosecha lo que se siembra, y Mauricio Jaime da testimonio de eso.


Fuente El Liberal

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