Narcotráfico
Martes 17 de Abril de 2018

Estupor ante un nuevo triple crimen con sello mafioso a plena luz del día en Baigorria

No alcanzaron a bajar del auto en el que llegaban a la casa que ocupaban desde hacía meses cuando tres sicarios los acribillaron de al menos 20 tiros.

Tres hombres fueron ejecutados a balazos ayer a la tarde en Granadero Baigorria cuando llegaban a la casa donde estaban viviendo en Granadero Baigorria y, antes de que alcanzaran a bajar del auto en el que iban, tres personas bajaron de otro vehículo y las acribillaron en un hecho que para el fiscal a cargo de la investigación fue planificado y encargado.


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Las víctimas, con antecedentes penales, fueron identificadas como Ezequiel David "Parásito" Fernández, de 38 años; su hermano José Horacio "Grasita" Fernández, de 30, Gerardo "Abuelo" Abregú. Al menos el primero estuvo implicado en un fallido secuestro que, según una investigación de la Justicia Federal, fue orquestado desde la cárcel por Ariel Máximo "Guille" Cantero, uno de los líderes de la banda de Los Monos.


Según los primeros datos surgidos de la escena del crimen los hermanos Fernández y Abregú fueron ejecutados alrededor de las 16.30 de ayer frente a la vivienda de Liniers al 2000 que ocupaban en el barrio Martín Fierro de Granadero Baigorria. Los tres llegaron a bordo de un Chevrolet Corsa gris dominio LNP-804 y alcanzaron a estacionar. Un segundo después se detuvo en medio de esa misma calle un Volkswagen Bora gris claro con vidrios polarizados y la patente trasera caída. En ese vehículo iban cuatro personas de la cuales tres se bajaron portando armas "que parecían metralletas cortitas", según describió un vecino, y les descargaron al menos 30 disparos.


Una de las víctimas quedó con su pierna derecha apoyada en el piso y aferrada a un cuchillo de mano. Un testigo contó que "no respondieron los tiros desde el auto, no fue como una guerra, tiraron los de afuera y listo. Los cuerpos estaban muy mal, había mucha sangre y estaban desfigurados".


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El hecho conmocionó al barrio Martín Fierro.
El hecho conmocionó al barrio Martín Fierro.


Planificado

El fiscal de Homicidios Florentino Malaponte, a cargo de la investigación de este triple crimen, sostuvo en declaraciones a la prensa que "todos tenían sus DNI encima, hay al menos veinte vainas y los cuerpos muestran múltiples disparos".

Sobre el móvil, no aventuró hipótesis: "Estamos trabajando con paciencia para recabar los mayores datos posibles. Lo que es claro es que es un crimen por encargo, planificado y que venían siendo vigilados o perseguidos a corta distancia. No nos consta que el crimen esté ligado al narcotráfico, pero esta gente tenía antecedentes y estamos trabajando sobre eso", dijo.

"Está claro que fue un crimen por encargo, planificado y que las víctimas eran vigiladas", sostuvo el fiscal

Gente común

Los vecinos del barrio Martín Fierro estaban conmocionados. Pare muchos de los Fernández eran gente "común, que no molestaban" y hacía "unos cuatro meses que se habían mudado a esa casa". Si bien las relaciones delictivas ligan a al menos uno de los Fernández con la banda de Los Monos, los vecinos aseguran que "acá no vendían drogas ni nada. No era un bunker. Esta gente iba y venía, y otro hermano de los chicos, Nahuel, también andaba por acá".

Algunos alcanzaron a ver lo sucedido en plena tarde de ayer. "Un auto se paró en la calle y los que se bajaron tenían armas negras más grandes que una (pistola) 9 milímetros. Tenían como un soporte o algo así pero eran mas cortas que una metralleta. Los tiros parecían cohetes, yo pensé que era un buscapié cuando estaba en la cocina pero cuando salí los vi. No duró mucho, fueron unos segundos. Después se subieron al auto y se fueron rápido", resumió una vecina.

Fuentes policiales agregaron al respecto que los sicarios huyeron por Liniers hacia Sylvestre Begnis, a unas tres cuadras, y de allí se perdieron de vista hacia el lado de autopista. Y agregaron que en el lugar no hay cámaras de videovigilancia.

Las dos puertas derechas del Corsa quedaron abiertas y del auto "sólo se veía salir como un humo", coincidieron. Luego el Gabinete Criminalístico de la Policía de Investigaciones (PDI) recogió unas 19 vainas servidas y varias esquirlas.


Merodeando

Según otros testigos involuntarios el auto en el que iban los asesinos había estado rondando por el barrio. "Lo vimos ayer a la tarde, se ve que buscaban a esta gente", arriesgó un antiguo habitante del barrio donde ayer los vecinos no podían salir del miedo y el asombro por lo que habían presenciado.

Sobre las 18 comenzaron a llegar a la casa de Liniers familiares delas víctimas. Ese fue el momento más tenso. Gritos, llantos y desmayos se sucedieron entre las 18 y las 20, hasta que los cuerpos fueron trasladados al Instituto Médico Legal para que se les practicaran las correspondientes autopsias.


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El secuestro erróneo

Sobre las víctimas, fuentes allegadas a la investigación recordaban ayer que Ezequiel David Fernández había sido fue reconocido en escuchas telefónicas como uno de los autores materiales de un secuestro extorsivo registrado en septiembre pasado. Por otra parte, fuentes policiales y judiciales consideraban al hombre de 38 años apodado "Parásito" como un sicario.

El secuestro extorsivo en el que estuvo implicado Ezequiel Fernández se produjo el 9 de septiembre pasado a las 19 en la esquina de Seguí y Espinillo de barrio Triángulo. Según el juez federal Carlos Vera Barros, desde los primeros minutos de ese día se produjeron diálogos entre Parásito Fernández y Guille que daban cuenta de la participación de ambos en este delito, el primero como autor material y el segundo como ideólogo, ya que entonces se encontraba preso estaba en el penal de Coronda.

El joven secuestrado fue liberado una hora después de ser retenido luego de que sus captores comprobaran que se habían equivocado: no era la persona que habían seleccionado previamente para obtener el pago de un rescate.

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Si bien Guille Cantero fue procesado como ideólogo por la Justicia Federal, luego la Cámara Federal de Rosario con el voto de Edgardo Bello revocó el procesamiento a los autores del secuestro dictado por Vera Barros por considerar que este delito debía ser tratado por la Justicia provincial. El fiscal general federal apeló esa medida que continúa en consideración, sin resolución por la competencia.

Cuando la Policía Federal allanó la casa de Parásito en José Ingenieros al 7600, en el marco de la investigación del secuestro, halló tres armas de calibre 9 milímetros cargadas y listas para ser utilizadas, un fusil perteneciente a Gendarmería Nacional y municiones. Sin embargo, Ezequiel nunca fue localizado pese a tener activo desde entonces un pedido de captura.


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En cuanto a José, apodado "Grasa", también tenía antecedentes delictivos. Había estado detenido por el robo a una sucursal del Banco Francés de Eva Perón y Circunvalación ocurrido el 10 de octubre de 2014, concretado por seis ladrones en moto que robaron dinero de las cajas y también a un cliente que llegaba a depositar dinero.

También había estado implicado en hechos de sangre la restante víctima del triple crimen, el Abuelo Abregú. Oriundo del barrio 7 de Septiembre, estuvo acusado del atentado en el que fue acribillada a balazos una pareja de adolescentes en barrio Santa Lucía el 21 de mayo de 2015 y detenido por ese motivo. Sin embargo, Abregú fue desvinculado por falta de pruebas de ese ataque en el que murieron Diego Juan Durán, de 17 años, y Julieta Milagros Sosa, de 16.


"72 homicidios se registran en lo que va de 2018 en el departamento Rosario"

Posible venganza

Fuentes del Ministerio de Seguridad, de la Policía de Investigaciones y del Ministerio Público de la Acusación (MPA) indicaron anoche que se analizan pistas que sugieren que el triple crimen de ayer es una posible venganza del feroz asesinato a balazos de Alan Ezequiel Pedraza, hallado en un descampado cerca del cementerio de Ibarlucea con 34 orificios de arma de calibre 9 milímetros, que sugieren fueron hechos con una pistola ametralladora. El joven había salido de su casa para dirigirse al Gigante de Arroyito para presenciar el partido que un día antes Rosario Central disputó con San Pablo por la Copa Sudamericana. Pero nunca llegó.



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