Cambio Climático
Martes 12 de Febrero de 2019

Emilse Palacios: "El cambio climático es un peligro, pero también una gran oportunidad"

La experta en desarrollo urbano, visitó la Antártida junto con otras 80 mujeres de diversas nacionalidades

Emilse Anabella Palacios, una de las dos expertas argentinas que en enero viajó tres semanas a la Antártida con un grupo de 80 mujeres para estudiar las consecuencias del calentamiento global, aseguró que "el cambio climático es una gran oportunidad para la innovación y el desarrollo económico".
"Si bien ya estamos viviendo las consecuencias negativas del calentamiento, hay un escenario para aprovechar. El Informe de la Nueva Economía Climática de 2014 destaca que el mundo necesita construir alrededor de 94 billones de dólares en infraestructura nueva para 2030. Más de dos tercios serán construidos en países en desarrollo y lo más probable en ciudades, porque el 66% de la población vivirá en ellas", explicó la mujer durante un reportaje exclusivo con Télam.

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Palacios es licenciada en Relaciones Internacionales y magister en Planificación Urbana y Desarrollo Regional, con especialización en Desarrollo Económico por la Universidad de North Carolina en Chapel Hill y Duke University, en Estados Unidos, donde vive desde 2009 tras haber emigrado de la provincia de Córdoba.
La académica fue seleccionada entre más de 300 mujeres de 35 países para participar de la iniciativa australiana Homeward Bound (De vuelta a casa) que reúne cada año a un grupo de entre 80 y 100 expertas de todo el mundo con el objetivo de formar en 10 años una red de 1.000 especialistas en la lucha contra el cambio climático, que a su vez impulse la igualdad de género en el campo científico.

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Solo mujeres
"¿Por qué solo mujeres? Porque a pesar de representar el 45% de la fuerza de trabajo mundial y constituir el 57% de los graduados universitarios, las mujeres están globalmente subrepresentadas en puestos de liderazgo", aclaró Palacios, quien se integró a la expedición que partió y regresó a la ciudad de Ushuaia junto con Marina Mansilla Hermann, la otra argentina del grupo.
"Cualquier inversión en infraestructura que se haga de ahora en más debe tener una evaluación de riesgo de un desastre ambiental, porque si no, básicamente es dinero mal invertido. Hoy tenemos muchos más riesgos de inundaciones, incendios, sequías, terremotos. Por lo tanto, invertir en infraestructura resiliente y de bajas emisiones es lo que aportará un retorno más alto a la inversión", consideró Palacios sobre las consecuencias concretas del cambio climático en las políticas públicas.
En ese sentido, mencionó que los estudios desarrollados en la Antártida resultan fundamentales para entender tanto el proceso como los efectos del calentamiento global.
"Es el continente más frío, ventoso y seco en la Tierra sin población local. Pero también es uno de los que está llegando a los récords de calentamiento más altos. La Península Antártica se encuentra entre las áreas de calentamiento más rápido del planeta, con temperaturas que aumentaron casi 3º en los últimos 50 años", reseñó la investigadora argentina.
Efectivamente, los trabajos de campo de científicos argentinos y extranjeros han demostrado que la Península Antártica sufre desde los años 90 un aumento desproporcionado de su temperatura, que ha derivado en la pérdida de varias plataformas de hielo flotante.
También señaló Palacios que así como es uno de los sitios más vulnerables, la Antártida "resulta uno de los activos más grandes para contrarrestar el calentamiento", porque "la Antártida cumple un rol fundamental en balancear el calor que hay en el planeta. A menor cantidad de nieve y hielo, mayor cantidad de calor se seguirá acumulando en la atmósfera, causando más deshielo y catástrofes naturales que ya estamos experimentando", señaló.
Sobre la experiencia de convivir con un grupo de distintas nacionalidades, la especialista definió lo ocurrido como "muy impactante a nivel personal y profesional", y destacó el carácter "inspirador" de la experiencia.
"Juntas exploramos nuevas fronteras y demostramos activamente que el liderazgo se construye también desde una base de vulnerabilidad, colaboración y confianza mutua. Formar parte de un movimiento a escala global implica que podamos sentirnos libres de ser quienes somos y apoyarnos unos a otros para construir algo mejor", analizó Palacios.

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Hicieron un viaje con olas de 12 metros
La experta argentina que visitó la Antártida contó que al regreso de la travesía atravesaron un temporal con olas de 12 metros de altura. Dejó saber que la experiencia fue traumática. "Fue al atravesar el peligroso Pasaje de Drake. Había vientos de 140 kilómetros por hora y el barco se inclinaba 30 grados de un lado a otro. A la noche se escuchaban alarmas falsas por sensores que se volvían locos y algunas personas vieron volar sillas desde las habitaciones hasta el pasillo", recordó Emilse Anabella Palacios, la cordobesa radicada en Estados Unidos que fue elegida entre 300 especialistas de 35 países del mundo para integrar la expedición.
Las mujeres visitaron las islas Paulet y Cuverville, la base Carlini, la isla Rocas Hydrurga, la bahía de Flandres, la isla Danko, la base norteamericana Palmer y la china La gran muralla, además de la base almirante Brown, las islas Melchior, el canal Lemaire, y finalmente la Isla Decepción donde el grupo cumplió un acto de "valentía colectiva" al zambullirse en aguas de 2º durante una mañana soleada y casi sin viento, según relató Palacios en diálogo con Télam.
La académica reconoció el trabajo de los investigadores argentinos en la Antártida y la tarea del Instituto Antártico Argentino, y en especial mencionó el "orgullo" de haber conocido a Astrid Zaffiro, la "tercera mujer de la historia argentina en dirigir la base Almirante Brown".
"Claro que me encantaría volver a la Argentina y trabajar en una agenda de desarrollo sustentable, en un ámbito que es necesario combinar acciones públicas y privadas. Es uno de mis desafíos futuros", planteó Palacios, quien vive en Washington DC, en Estados Unidos, pero aún disfruta los recuerdos latentes, y algunos peligrosos, de su experiencia científica en el Fin del Mundo.

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