Extorsión
Miércoles 03 de Abril de 2019

El fiscal Bidone, el espía Barreiro y D'Alessio se quieren arrepentir

El diario porteño Página 12 publicó que los principales actores de la pesquisa sobre la red de espionaje prometen más revelaciones

Una noticia de fuerte impacto recorrió ayer los Tribunales de Dolores: el fiscal de Mercedes, Juan Ignacio Bidone, tantea declarar como arrepentido el lunes.
Bidone aparece como un hombre clave en la trama de espionaje ilegal, extorsiones y coacciones porque es quien aportó listados de Migraciones y entrecruzamientos telefónicos que fueron la base para intimidar a las víctimas.
Pero la sorpresa es que ayer se conoció que el hombre clave de la organización, Marcelo D'Alessio, también pretende declarar como arrepentido. Ya hizo la propuesta y todo indica que insistirá. Y, para redondear, está pendiente la aceptación como arrepentido de Hugo Rolando Barreiro, el exagente de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), quien tiene más cosas para decir si se lo acepta como imputado colaborador, el nombre técnico del arrepentido.
Quien pone obstáculos es el fiscal Juan Pablo Curi, el que tiene que aceptar que los acusados declaren como arrepentidos. Ya es notorio que Curi está poniendo palos en la rueda, respondiendo al aparato judicial, político y mediático de Comodoro Py. La inacción del procurador Eduardo Casal, jefe de Curi y de Carlos Stornelli, se hizo ahora muy visible: el funcionario podría haber suspendido a Stornelli y no lo hizo, y ahora convalida, de hecho, las obstrucciones que produce Curi en Dolores.
La situación de Bidone en la causa judicial es complicada. Como mínimo, suministró la información para dos extorsiones, la del empresario Pedro Etchebest y la del aduanero Gabriel Traficante.
Como fiscal de investigaciones complejas de Dolores pidió informes de entradas y salidas del país y cruces de llamadas, tanto a Migraciones como a las empresas telefónicas.
Luego entregó esas planillas, sin razón alguna, a D'Alessio, quien las exhibía ante los extorsionados y les mostraba así su poder. Es muy probable que ese mecanismo se haya repetido en otros casos como el del empresario Mario Cifuentes a quien quisieron quitarle la empresa. A todo esto se agrega que, según el testimonio de Rolo Barreiro, Bidone acompañó a D'Alessio a una reunión con el senador Carlos Camau Espínola, y en ese encuentro se habló, supuestamente, de hacer informes de inteligencia sobre el exgobernador de Corrientes Ricardo Colombi y el actual gobernador Gustavo Valdés. Para completar, hay evidencias de que Bidone recibió dinero a cambio o, como mínimo, pasajes para viajar a Cancún con toda su familia.

Los primeros pasos
Con semejante panorama por delante, el abogado de Bidone, Diego Álvarez Bognar, y el propio fiscal evalúan declarar como arrepentidos. Ya hicieron una presentación ante el fiscal, pero Curi dijo que evaluará más adelante, algo que constituye una actitud llamativa porque se supone que un fiscal anhela que un imputado declare como arrepentido y dé detalles del delito. Y en este caso sería de alto impacto que un fiscal declare como arrepentido, en primer lugar por su cargo, pero además porque debería contar cómo exactamente entraron el espía Barreiro y D'Alessio en su órbita y cómo fue el modus operandi de la asociación ilícita.
En Dolores circuló la versión de que también D'Alessio insistiría con ser imputado colaborador. Su abogado, Claudio Fogar, ya sondeó esa posibilidad de entrada y habría recibido la misma respuesta: que se verá más adelante. Es decir que la actitud del fiscal no es avanzar a toda máquina sino parar la pelota.
Por último, es público que desde hace varios días, el espía Rolo Barreiro intenta ser aceptado como arrepentido. El fiscal Curi puso condiciones, algunas que no tenían nada que ver con la situación de un imputado. Por ejemplo, que el juez resuelva los planteos de incompetencia. Ramos Padilla ya rechazó todos esos planteos, de manera que esa condición insólita –lanzada desde Comodoro Py– ya no está vigente. La otra condición es que el presidente, Mauricio Macri, levante el secreto que tienen los agentes de inteligencia. En el caso de Barreiro, el espía no habla de su actividad en la AFI sino lo que hizo después. Lo cierto es que se terminó firmando un acta preliminar para que Barreiro declare como arrepentido, pero el fiscal no concretó todavía esa declaración.
Todos estos movimientos ponen el foco sobre el procurador Casal. El constitucionalista Andrés Gil Domínguez señaló ayer en Radio 10 que el procurador tiene facultades para ordenarle directamente a Stornelli, sin más trámite, que se presente en Dolores. Sin embargo, no lo hizo. En cambio optó por el largo camino de permitirle que siga en rebeldía y que exponga las razones por las que no fue a declarar, con 10 días hábiles de plazo. Es obvio que también Casal pudo haber suspendido a Stornelli provisoriamente como lo hizo con Bidone su par bonaerense, Julio Conte Grand. Son legislaciones distintas, pero pudo haber tenido la iniciativa. Casal se mantiene en silencio en momentos en que en Comodoro Py hay notoria incomodidad con la situación de Stornelli, un fiscal que no está a Derecho.
Para colmo, en escena aparece la actitud de Curi de hacer tiempo y evitar que tres imputados declaren como arrepentidos. La situación es que dos fiscales y el procurador se han convertido en una máquina concentrada en diluir, esperar, postergar, a ver si alguien le quita la causa a Ramos Padilla, la manda a Comodoro Py y, ahí, de locales en el edificio de Retiro, jugarán a ahogar el expediente.
El juez Ramos Padilla tendrá que trabajar mucho para comprobar los dichos de Barreiro. El espía dice: "El contacto con Patricia Bullrich existió, él me mostraba mensajes con ella, también hablaba mucho con una secretaria de Bullrich que usaba de contacto para hablar con ella".
Hay una parte de la declaración de Barreiro que se mantiene en secreto. Pero según la versión de quienes estuvieron presentes, contó sobre el hostigamiento a la exabogada de Fariña, Giselle Robles, para presionarla y que no cuente la existencia de una reunión entre el ministro Germán Garavano, Fariña y Robles donde se habló de sacar de sus puestos a tres jueces y, sobre todo, de lo que sería el contenido de la declaración de Fariña como arrepentido. Parece que en el encuentro se evaluó cómo involucrar a Cristina Fernández de Kirchner en la causa del lavado de dinero.

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