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Viernes 23 de Marzo de 2018

Dolor por la muerte de una joven médica argentina que realizaba tareas humanitarias en Siria

La profesional falleció en un accidente de tránsito cuando iba camino a una reunión con una organización

Damasco.- Una médica argentina que desempeñaba tareas sanitarias en el Kurdistán sirio murió allí en un accidente automovilístico el sábado, según informó la milicia kurda para la que trabajaba.


Las Unidades de Defensa del Pueblo (YPG) informó en un comunicado, fechado el miércoles y difundido ayer, que la médica y militante feminista Alina Sánchez falleció en un choque de autos la tarde del 17 de marzo mientras se dirigía a la localidad de Hasaka (Heseke, en lengua kurda, capital de la provincia del mismo nombre), donde tenía previsto "un encuentro con representantes de una organización internacional de la salud".


Alina Sánchez, nacida en San Martín de los Andes en 1986, se había graduado como médica en Cuba y desde hacía ocho años trabajaba en "el establecimiento de un sistema alternativo de salud" en el Kurdistán sirio, establecido por la rama femenina de las YPG, en las zonas del norte de Siria que están bajo su control.


La doctora Sánchez había adoptado el nombre kurdo de Legerín Ciya, e integraba la Academia de Gineología (ciencias de la mujer) en el territorio que los kurdos denominan Rojava.


En una carta de condolencias a la familia Sánchez, compañeros y compañeras de la médica argentina la exaltan como parte de las "internacionalistas" que "se unieron con el pueblo de Rojava y del Norte de Siria para defender a la humanidad y constituir una sociedad libre".


En el comunicado del Comando General de las YPG se señaló que la médica "creció en una cultura de la revolución, el país del Che Guevara, Argentina, en América Latina, debido a esto también fue que se unió a la revolución de Rojava" Entre sus responsabilidades estaba brindar tratamiento y cuidados a los heridos en combate, y establecer conexiones con ONGs internacionales y organizaciones de la salud para asegurar el apoyo a personas con necesidades urgentes. Las camaradas kurdas de Sánchez indicaron en la carta que Legerín (Sánchez) "percibía ... la lucha de la liberación de la mujer y del pueblo del Kurdistán como su propia lucha" , y solicitó ser trasladada a Afrin cuando el ejército turco hizo su ingreso a esa zona de Siria el 20 de enero de 2018, lo que le fue denegado.


Si bien el comunicado no indica la fecha de incorporación a esa milicia, sí indica que la doctora Sánchez "había estado en las filas de la revolución durante varios años y trabajó en los servicios médicos", salvando "la vida de innumerables camaradas heridos con gran sacrificio, moral y entusiasmo".


Las YPG son unidades de combate de los kurdos del Norte de Siria. Desde el inicio del conflicto tuvieron una relación fría con Damasco, por cuya política de arabización sufrieron, históricamente, grandes ataques, aunque nunca enfrentaron a sus tropas. Sí combatieron, en Siria e Irak, contra los grupos yihadistas vinculados a Al Qaeda y contra el Estado Islámico (EI).


Su gran capacidad y determinación combativa llevó a los Estados Unidos a incorporarlos como núcleo fundamental de las Fuerzas de Siria Democrática, una alianza kurdoárabe que expulsó al EI de varios de sus bastiones y contó con apoyo de Washington. Sin embargo, el gobierno turco considera al YPG una organización colateral del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), al que ha declarado organización terrorista, ataca con incursiones en el norte de Irak, y pone al mismo nivel que al EI.


Desde enero de este año, Ankara desató una operación militar para desalojar a las milicias kurdas de las zonas que ocupan en el Norte de Siria, que se inició por el Oeste y después de la toma de Afrin, señaló el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, se dirigirá hacia el Este.

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