Submarino ARA San Juan
Miércoles 22 de Noviembre de 2017

Búsqueda del submarino: "Algunas familias esperan que traigan los cadáveres"

El operativo ingresó en la etapa crítica porque podría haber problemas con el oxígeno. Aún no hay novedades del ARA San Juan y los allegados a los 44 marinos comienzan a sentir que lo peor puede suceder.

La angustia entre los familiares de los 44 tripulantes del submarino argentino desaparecido iba en aumento, en momentos que los expertos advierten que el oxígeno habría caído a niveles críticos.

El ARA San Juan desapareció el 15 de noviembre cuando navegaba desde Ushuaia, en el extremo austral del país, hacia su base en el puerto de Mar del Plata, 400 kilómetros al sureste de Buenos Aires. La armada argentina y los expertos dijeron que el oxígeno duraría entre siete y 10 días si el submarino sumergido está intacto. El capitán de navío Gabriel Galeazzi dijo el miércoles que las autoridades desconocen si el submarino salió a la superficie para reabastecerse de oxígeno y recargar sus baterías.

El submarino diésel eléctrico clase TR-1700 de fabricación alemana debía llegar el lunes a su base en Mar del Plata, 400 kilómetros al sureste de Buenos Aires, donde los familiares de los tripulantes se han reunido a la espera de noticias y vecinos de la ciudad se acercaron con banderas argentinas y palabras de aliento.

Más de una docena de aviones y buques de diversos países se han sumado a la búsqueda marítima a pesar del mal tiempo, con olas que superan los seis metros de altura.

Hubo un breve momento de esperanza cuando se recibieron llamadas satelitales y se detectaron ruidos en lo profundo del Atlántico Sur. Pero los expertos determinaron que no provenían del submarino. Un avión P-8 Poseidon de la armada estadounidense detectó bengalas y también apareció un bote salvavidas, pero las autoridades dijeron que no eran del submarino.

Las falsas alarmas han alterado aún más los nervios de los familiares. Al entrar la búsqueda en su fase crítica, algunos se quejan de que la armada reaccionó tardíamente.

"Tardaron dos días en aceptarla (la ayuda internacional) porque minimizaron la situación", dijo Federico Ibáñez, hermano del tripulante Cristián Ibáñez, de 36 años, a The Associated Press.


La armada ha dicho que el submarino informó de una falla en las baterías antes de perder contacto durante la travesía a la base naval en Mar del Plata. Las autoridades no tienen detalles concretos del problema.

"Mi punto de vista es que hayan dejado pasar tiempo y que las decisiones se tomaron tarde", dijo la hermana de Ibáñez, Elena Alfaro, fuera de la base. "Aun así, algo me queda de esperanza".


La angustia

Se cumple una semana sin noticias del ARA San Juan y la angustia empieza a crecer entre los familiares de los tripulantes. Federico Ibañez y Elena Alfaro son los hermanos del cabo Cristian Ibáñez y los primeros en siete días en cuestionar cómo se llevan adelante los operativos de búsqueda de la Armada.

Federico y Elena llegaron este mismo miércoles a la Base Naval de Mar del Plata desde Rosario. Sin embargo apenas pudieron permanecer unos minutos dentro del edificio militar donde se encuentra el resto de los familiares.

"No quiero estar adentro, quería salir y expresar lo que sentimos, lo que mi hermano no puede decir", le dijo a Infobae con lágrimas en los ojos Elena, que aprieta con fuerza una estampita que hace unos segundos un desconocido le dejó en la puerta del complejo.


Si bien el optimismo y la esperanza siguen prevalenciendo, este jueves en el que se cumple ya una semana de la última comunicación radial con el submarino, el peso de la incertidumbre comienza a hacerse sentir.

El parte oficial que dio esta mañana el capitán Enrique Balbi, en el que habló de una situación crítica respecto al oxígeno en el buque, asumiendo que este no haya podido salir en ningún momento a la superficie a renovar el aire, despertó los peores temores.

"Adentro de la base la gente está como autómata, parece que es un velorio, que están esperando que les traigan un cadáver", describió Elena visiblemente angustiada por la situación, mientras varias personas intentaban contenerla en la puerta de la base.

Sobre la imagen que resulta dolorosa y al mismo tiempo entendible en medio de los nervios que se viven por estas horas, Federico quiso aclarar que si bien él y su hermana tienen esta impresión, la esposa de Cristian y su mamá, no piensan igual. "Estamos como distanciados en la forma de verlo", explica él.


"Pero es que es eso, un velorio, están todos en silencio, callados, no se dice más nada de lo que se ve en la tele", detalla sobre lo que sintieron con Elena apenas cruzaron la puerta del salón en el que están los ya cerca de 200 familiares, siendo asistidos por el equipo de contención y distintos submarinistas de la Armada Argentina.

Cristian nació en Salta pero desde hace varios años vive en Mar del Plata junto a Fernanda Valaco, su mujer, y su hija de 8 años. Según cuenta su hermano, el Cabo Principal del San Juan es un tipo "responsable", dos años mayor que él, que se enlistó luego de que la Armada fuera a reclutar gente a Salta, especializándose en radares.

"Es una falta de respeto que digan que está en la superficie si todavía nadie lo pudo ver, el submarino está abajo y hay que buscarlo ahí", opinó Fernando apuntando a la búsqueda y compartió con Infobae que no piensa volver a la Base Naval: "Si quisiera haber dicho algo lo hubiera hecho en el día 2 o el día 3, ya el día 7 no me sirve a mí llorar, quejarme, gritar adentro, porque ya no voy a solucionar nada".

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