Elecciones 2019
Domingo 03 de Marzo de 2019

Ante la caída de la imagen de Macri, Vidal suena como vice y como candidata presidencial

Durán Barba sondea una fórmula con la bonaerense de dos de Macri. En el vidalismo se lamentan por no haber podido desdoblar los comicios provinciales

El laboratorio electoral de Cambiemos no se cerró durante el fin de semana largo, y las actividades incluyeron dejar trascender algunas informaciones en las páginas de los diarios porteños con especulaciones sobre el rumbo del operativo que prioriza, por sobre todo, la reelección presidencial.
Según publicó Clarín, todas las encuestas encargadas por la Casa Rosada señalan que la imagen presidencial nunca había sido tan negativa como ahora. Pero confían en el núcleo duro de voto macrista, cercano al 35% en todo el país, al que consideran una base indispensable para alcanzar el balotaje contra el otro núcleo duro desequilibrante de la oposición, el de Cristina Fernández, al que hoy ubican en el 30%.
Hasta allí el gobierno ve un escenario ideal. Y no le preocupa tanto el crecimiento, por ahora no muy visible del peronismo alternativo como los augurios económicos del ministro Nicolás Dujovne, quien sostiene que habrá una inflación en leve baja a partir de marzo, y un ingreso tranquilizador de dólares en ese mismo mes por la liquidación de exportaciones de soja y en abril por la del maíz. Con una recuperación modestísima del empleo y del crecimiento económico, en la línea del 0,7% con el que subió en diciembre y del 0,5%, con el que escaló en enero. Y con el regreso, también discreto y hacia mitad de año, del consumo en los sectores medios y bajos, explican en Economía.
Los números de la Casa Rosada hablan de una elección con el resultado muy ajustado. En condiciones parecidas a lo que fueron los comicios de 2015. En aquella ocasión, Macri fue segundo en las PASO con poco más del 30% de los votos. Segundo en la primera vuelta con poco más del 37%. Y primero en el balotaje con poco más del 51%, menos de tres puntos por encima de Daniel Scioli. El problema de ir por la reelección con una mejoría económica que recién se comenzaría a percibir después de mitad de año es que, a esa altura, ya se habrán disputado elecciones en nueve provincias. Y que la mayoría, serán derrotas de los candidatos de Cambiemos.
Por eso es que los estrategas del Gobierno han comenzado a evaluar movimientos alternativos que les ayuden a recuperar voluntades de votantes desencantados y sumen al objetivo supremo de la reelección, se explicó. Uno de esos caminos es abrir una interna presidencial, como reclaman algunos dirigentes radicales. Si bien algunos macristas creen que la disputa en las PASO serviría para movilizar al partido, otros advierten que esa disputa podría volverse salvaje. Entre los que no quieren pelea interna en la alianza se cuenta el ministro del Interior, Rogelio Frigerio.
El otro camino que analizan en el equipo electoral comandado por el jefe de Gabinete Marco Peña y el consultor Jaime Durán Barba es la incorporación de María Eugenia Vidal a la fórmula presidencial. La dupla Macri-Vidal, que ya había rendido frutos en su reelección como jefe de gobierno porteño en 2011, ahora busca repetirse.
Es que la reelección de Macri se va a jugar, en buena medida, en el cordón hostil del Gran Buenos Aires. Allí es donde el Presidente registra hoy sus peores números. Y donde la gobernadora conserva un 10% más de imagen positiva y de intención de voto. Pero la gigantesca boleta bonaerense de siete cuerpos tendrá a Macri en el extremo izquierdo y a Vidal atrapada en la mitad del papel. ¿Le sumará votos Vidal a Macri o Macri se los restará a Vidal? Esa pregunta que aún no tiene respuesta.
En tanto, en el vidalismo la preocupación es cada vez mayor, no por la eventual integración de la actual gobernador a la fórmula presidencial sino simplemente por el hecho de que las elecciones provinciales y nacionales sean el mismo día.
Citando fuentes de la gobernación bonaerense, Infobae publicó que la popularidad de Cristina Kirchner, aun cuando todavía no se pronunció sobre su candidatura, es muy superior a la de Mauricio Macri, en especial en el Conurbano bonaerense. Hay distritos en los que la expresidenta duplica en cifras al jefe de Estado. Por eso, en el vidalismo empezó a crecer en las últimas semanas el temor de perder la provincia.
Los colaboradores de Durán Barba, e incluso en la cúpula bonaerense, encontraron en ese descarte precoz una justificación: dicen que postular a Vidal separada de Macri le hacía perder al PRO la chance de manotear el plan B en caso de que el Presidente, agobiado por los números, desista de buscar la reelección. Es más: aseguran que el círculo rojo presionará por esa opción más temprano que tarde. Para el sistema, el liderazgo de Macri está bajo la lupa desde hace rato.




Macri sobre su padre: "Predicó con el ejemplo del esfuerzo y el trabajo"

"Se va una persona que predicó con el ejemplo del esfuerzo y del trabajo. Despedimos a una persona que fue muy generosa con sus amigos y disfrutó de la vida hasta el último momento. Gracias Franco". Esas fueron las palabras que eligió Mauricio Macri para despedir a su padre Franco en el cementerio Jardín de paz de Pilar.
El Presidente llegó puntual a las 17. Estuvo acompañado por su círculo más íntimo: su mujer Juliana Awada y sus cuatro hijos, sus hermanos Gianfranco, Mariano y Florencia. Todos ellos participaron de una breve misa sin responso en la capilla del cementerio. No hubo más de 100 personas, casi todos familiares.
Después, hablaron dos empresarios y amigos de Franco Macri: Cristiano Ratazzi, presidente de Fiat Chrysler Automóbiles (FCA) Argentina, y Julio César Crivelli, titular de la Cámara de la Construcción. Los dos destacaron el espíritu emprendedor del padre del Presidente.
Entre los familiares y amigos más cercanos estuvieron: Nicolás Caputo y su esposa Agustina Lehz, el intendente de Vicente López y primo del presidente, Jorge Macri junto a sus hijos; la madre de Mauricio Macri, Alicia Blanco Villegas y la última pareja de Franco Macri, Nuria Quintela. La histórica secretaria de Franco y ahora de Mauricio Macri, Anita, y un eterno compañero de bridge del padre del Presidente, Rafael Alazraki, publicó Infobae. También Leonardo Maffioli de Socma y el primo del Presidente, Angelo Calcaterra.
Muchos funcionarios y amigos quisieron acompañar a Mauricio Macri, pero el Presidente les pidió especialmente que no fueran. Así lo hizo con María Eugenia Vidal, Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli. Incluso con Gustavo Arribas, titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), que estaba en San Martín de los Andes junto a Macri y pretendía volverse con él.
Uno de los presentes sostuvo que el mandatario estaba "bien, entero aunque dolorido como es lógico ante la pérdida de un padre". Y expresó que la muerte del empresario es un "momento triste" para todos los presentes porque habían compartido muchos momentos.
Poco antes de las 18, Macri se retiró a su quinta Los Abrojos.
El presidente regresó a la ciudad de Buenos Aires desde San Martín de los Andes para despedir a su padre, Franco Macri, que murió en su casa de Barrio Parque el sábado a la noche. El empresario se encontraba gravemente enfermo desde hacía varios meses y falleció a los 88 años.

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