Werner, disconforme tras la sanción en el Villicum

“25 segundos, con un auto de seguridad y faltando cinco vueltas es una locura”, dijo Mariano Werner por el recargo tras la extensa carrera del TC en San Juan.

19:44 hs - Lunes 10 de Agosto de 2026

El paranaense Mariano Werner se retiró del Circuito San Juan-Villicum con sensaciones encontradas después de una carrera que, desde el punto de vista deportivo, había significado una de sus actuaciones más destacadas del fin de semana. El piloto de Paraná protagonizó una extraordinaria remontada en el marco del “Desafío de las Estrellas” del Turismo Carretera, avanzando desde el 44º puesto hasta la sexta posición en una competencia extensa, exigente y marcada por distintas alternativas.

Sin embargo, cuando todo parecía encaminado a cerrar una jornada memorable, llegó la determinación de los comisarios deportivos: 25 segundos de recargo por reiterados excesos de los límites de pista en el sector 7. La sanción hizo que Werner perdiera numerosas posiciones y terminara clasificado en el 19.º lugar, muy lejos del resultado que había conseguido en pista.

La decisión generó el lógico malestar del entrerriano, quien no ocultó su disconformidad al analizar lo ocurrido ante los micrófonos de Campeones por Radio Continental. Aunque dejó en claro que respeta la resolución, sostuvo que no comparte el criterio utilizado para aplicar una penalización de semejante magnitud.

“25 segundos, con un auto de seguridad y faltando cinco vueltas es una locura”, expresó Werner.

La frase resume el principal punto de conflicto planteado por el piloto de Ford: el momento en el que se produjo la sanción y la incidencia que esos 25 segundos tuvieron sobre la clasificación final de una carrera que, además, estuvo condicionada por neutralizaciones y por una duración recortada respecto del recorrido originalmente previsto.

Una remontada que terminó desdibujada

La carrera de Werner había tenido un desarrollo particularmente destacado. Partiendo desde el 44.º lugar, el entrerriano consiguió avanzar de manera sostenida hasta instalarse en la lucha por los puestos de privilegio. El sexto puesto alcanzado en pista era el resultado de una recuperación de 38 posiciones, una muestra de la competitividad del auto y del ritmo que pudo mantener durante buena parte de la competencia.

En una carrera de Turismo Carretera, y especialmente en una prueba extensa como el “Desafío de las Estrellas”, remontar desde el fondo implica administrar neumáticos, combustible, tránsito y riesgos durante una gran cantidad de vueltas. Werner consiguió superar buena parte de esos obstáculos y llegó a las últimas vueltas con posibilidades concretas de terminar entre los protagonistas.

Pero el recargo alteró completamente la clasificación.

El reglamento contempla sanciones ante la reiteración de excesos de los límites de pista, y justamente allí estuvo el eje de la discusión. Werner reconoció la existencia de los excesos, pero cuestionó que esos movimientos le hayan otorgado una ventaja deportiva que justificara una penalización de 25 segundos.

“La sanción de 25 segundos no la comparto pero la respeto”, manifestó el piloto, marcando una diferencia entre su desacuerdo con el criterio aplicado y el respeto por la autoridad deportiva.

El tránsito por el sector 7, en el centro de la polémica

Uno de los aspectos centrales de la explicación de Werner estuvo relacionado con la situación que protagonizó con Martín Vázquez, quien se encontraba girando como piloto rezagado.

Según explicó el entrerriano, durante aproximadamente 20 vueltas permaneció detrás de Vázquez, mientras esperaba que se le mostrara la bandera azul para facilitar el adelantamiento. Para Werner, esa situación terminó generándole un desgaste adicional sobre su auto.

“Vine 20 vueltas atrás de Martín Vázquez, que era rezagado y yo pedía por favor que le muestren bandera azul”, explicó.

El piloto consideró que la situación debía ser resuelta por los comisarios deportivos y que la permanencia de Vázquez delante suyo condicionó su carrera.

“Me hizo desgastar el auto, los que tienen que tomar la decisión o decirle por radio son los comisarios”, agregó.

En ese contexto se produjo uno de los puntos que posteriormente fueron observados por las autoridades. Werner explicó que Vázquez se excedía reiteradamente en la entrada a la recta y que, para poder superar la situación, decidió utilizar una trayectoria exterior.

“Martín se excedía en reiteradas ocasiones en la entrada a la recta y el único lugar de sobrepaso era la curva 1”, detalló.

El entrerriano remarcó que su intención no fue obtener una ventaja deportiva mediante el exceso de los límites de pista, sino encontrar una manera de resolver una situación de carrera que, desde su perspectiva, se había prolongado demasiado.

“No lo hice para beneficiarme, sino para sacarme de encima a un piloto que no venía en mi vuelta, no corría contra él”, sostuvo.

“Si no pasás al otro, no hay una ganancia de tiempo”, dijo Werner

Otro de los argumentos planteados por Werner estuvo relacionado con la diferencia entre exceder los límites de pista y obtener una ventaja concreta como consecuencia de esa maniobra.

El piloto sostuvo que durante la competencia observó numerosas situaciones similares en la entrada a la recta y consideró que, si el vehículo no obtiene una ganancia efectiva de tiempo o posición, el exceso no necesariamente representa un beneficio deportivo.

“Vi muchas maniobras en la entrada a la recta sin sacar provecho”, explicó.

Y profundizó: “Excederte así o por un metro si no pasás al otro, no hay una ganancia de tiempo”.

La discusión vuelve a poner sobre la mesa uno de los temas recurrentes del automovilismo moderno: la aplicación de los límites de pista y la necesidad de determinar con precisión cuándo una maniobra genera una ventaja deportiva y cuándo se trata simplemente de una trayectoria que supera momentáneamente el límite establecido.

En una categoría tan competitiva como el Turismo Carretera, donde las diferencias pueden medirse en décimas de segundo, las sanciones posteriores a las carreras pueden modificar sustancialmente la clasificación. En este caso, el recargo transformó un sexto puesto en pista en un 19.º lugar oficial.

Una carrera condicionada por el auto de seguridad

Werner también puso el foco sobre las particularidades que tuvo la competencia en Villicum. El extenso recorrido de la prueba y las distintas neutralizaciones hicieron que la administración de combustible y el desgaste de los autos fueran elementos determinantes.

Precisamente por eso cuestionó que una penalización de 25 segundos haya sido aplicada en las últimas vueltas, cuando la presencia del auto de seguridad reducía las posibilidades de recuperar tiempo y posiciones.

“25 segundos, con un auto de seguridad y faltando cinco vueltas es una locura”, insistió.

El planteo del piloto entrerriano no se limitó únicamente a su sanción. También aprovechó para reflexionar sobre el formato de las carreras extensas y sobre el comportamiento de los autos cuando deben afrontar una cantidad de vueltas considerablemente mayor a la habitual.

¿Carreras más largas, sí o no?

El “Desafío de las Estrellas” volvió a plantear el debate acerca de la extensión de las competencias del Turismo Carretera. Werner recordó que la categoría ha disputado carreras de diferentes duraciones y consideró que, cuando una prueba se extiende considerablemente, aparecen nuevos factores que pueden modificar el desarrollo de la competencia.

“Las carreras tienen más fricciones cuando hay auto de seguridad y dependiendo de los circuitos”, analizó.

El entrerriano recordó el contraste entre competencias de 15, 20 o 25 vueltas y las pruebas que alcanzaron las 50 o 66 vueltas.

“Entiendo que corrimos carreras a 15, 20 y 25 vueltas, hicimos de 50 y 66”, señaló.

Desde su perspectiva, cuando la duración aumenta, llega un momento en el que los autos tienden a equipararse y la estrategia comienza a tener un peso mayor.

“Llega un momento en que los autos están equiparados y el que ha funcionado mejor va a sacar rédito por eso”, explicó.