Patronato
Lunes 07 de Mayo de 2018

Una victoria que cotizará a valor dólar en el próximo torneo

Patronato venció como visitante a Temperley por 2 a 1 con un doblete de Sebastián Ribas. Los tres puntos sirven para engrosar el promedio. El sábado cierra el torneo con Banfield en el Grella.

Jugó un primer tiempo de buen nivel y en el que impuso las condiciones. Sacó una ventaja importante que lo hizo pecar de confiado en el complemento, bajó su nivel y terminó sufriendo. Finalmente acreditó un triunfo de alta cotización a futuro. De esta forma, Patronato venció a Temperley por 2 a 1 como visitante con dos tantos de Sebastián Ribas, el segundo desde el punto de penal, mientras que Ezequiel Montagna marcó el descuento para el Celeste. Todo fue en el marco de la fecha 26 de la Superliga, donde el Rojinegro se impuso por primera vez en horario matutino y cortó una serie de cuatro presentaciones sin éxitos. Ahora, el sábado cierra su participación en el certamen recibiendo a Banfield a las 13.15.
En la previa se presumía que las mayores responsabilidades le correspondían a Patringa. Así lo entendió el conjunto entrerriano que se adueñó de la pelota e intentó proyectarse a campo ajeno, aunque la carencia de juego profundo le privaba de situaciones favorables frente a la valla contraria. El local también intentaba ser prolijo con la pelota, pero la previsibilidad de sus movimientos lo transformaban en un equipo poco peligroso en la ofensiva.
En un trámite marcado por la paridad, Agustín Guiffrey hacía la diferencia por su sector. Cuando cambiaba el ritmo abría un surco por izquierda y generaba acciones de riesgo. A los 8', su escalada fue detenida con falta, de la misma sobrevino un envío preciso de Martín Rivero que desvió Walter Andrade con la frente para que se fuera apenas desviado.
La diferencia entre el andar de uno y otro era la ambición que mostraba el Rojinegro. Su insistencia encontró su premio a los 13' cuando, después de recibir de Bruno Urribarri, Ribas, con caño incluido burló la marca de Agustín Sosa para sacar un derechazo que se coló en el segundo palo de De Bórtoli para anotar un golazo y determinar el 1 a 0.
La desventaja pareció activar al Gasolero que salió de su letargo y a los 16' inquietó con un disparo de media distancia de Sosa que Bértoli controló con seguridad yendo abajo. Igualmente el Santo no renunciaba a la búsqueda y a los 25' favorecido por un inocente penal de Ignacio Boggino –lo tómó a Quiroga en el área cuando estaba de espaldas–. De la pena, bien sancionada por Facundo Tello, se hizo cargo Ribas, que con un remate potente y casi al medio estableció el 2 a 0.
La tranquilizadora diferencia acentuó la idea del Rojinegro que hacía circular la pelota con criterio ante un rival sin brújula y que apenas aprovechaba alguna distracción para arrimar peligro como a los 35' cuando un envío rasante de Giordana exigió una buena intervención de Bértoli.
La aceleración que le otorgaba el Negro a la profundidad, era todo lo contrario el en local. Por eso no extrañó que a los 43' y después de un buen adelantamiento y cesión de Geminiani, Ribas estuvo a punto de volver a anotar. Pero el manotazo salvador de De Bórtoli impidió que el uruguayo llegara a su conquista número 14 en la Superliga.
SEGUNDO TIEMPO. Una postura de mayor espera mostró Patronato en la reanudación tras el descanso. Siempre dando muestras de control del contexto, dejó que Temperley avanzara para, después de recuperar, sorprenderlo con salidas rápidas. Ante un rival apenas voluntarioso, pero carente de orden y aún sin la tenencia que lo distinguió en el periodo inicial, Patronato era más peligroso y merodeaba el tercero. Daba la sensación de que el error radicaba en que se trabajaba por un nuevo tanto de Ribas privilegiando un interés personal por sobre el colectivo.
Lo inofensivo del oponente hacía que el Santo no tuviera sobresaltos. La solvencia de Walter Andrade, el control de Lautaro Geminiani a quien fuera por su sector, bien acompañados por sus laderos del fondo, le evitaban padecer sufrimientos cerca de Bértoli. Pero sobre los 23', el ingresado Montagna avanzó con demasiadas libertades y armó una pared con Giordana, para sacar luego un remate desde la media luna. Se estiró el uno visitante pero no llegó ante el esquinado envío del jugador local. Fue el descuento para los dirigidos por Gastón Esmerado.
Con la ventaja mínima, el técnico Juan Pablo Pumpido intentó darle aire a la mitad de la cancha con los ingresos de Abel Peralta por Guzmán y de Lucas Márquez por Guiffrey (Urribarri pasó de volante). Con una imagen distante a la de la etapa primitiva, el Negro aguantaba a un Gasolero que intentaba envolverlo en su andar desorientado para obtener los mejores dividendos.
Apuró Temperley en los últimos minutos, con más ganas que ideas. Sin la solvencia del período inicial, Patronato evidenció capacidad para cerrar un partido que se le complicó con un tiro de Brandan en un palo. Finalmente, pudo sacar adelante el partido y acreditar un triunfo que cotizará mucho en la temporada venidera, donde otra vez tendrá la atenta mirada en los promedios. Los tres puntos que se pondrán en juego ante Banfield, el sábado, también serán necesarios para este cometido.
VOLVIÓ A MOJAR. Hacía siete encuentros que Sebastián Ribas no convertía. El de ayer fue el tercer doblete del delantero uruguayo (antes con Unión y Belgrano de Córdoba) lo que le permitió llegar a 13 goles, y quedar a tres tantos del artillero de la Superliga: Santiago García de Godoy Cruz. La última vez que había señalado fue precisamente ante el Pirata en Córdoba y por duplicado, en la jornada 18.

Vera se pierde el último partido

El defensor de Patronato, Renzo Vera fue amonestado ayer en el juego ante Temperley por lo que llegó al límite de tarjetas amarillas. Por lo tanto, el Pelado se perderá el partido ante Banfield por la última fecha de la Superliga.
Para este encuentro estarán en condiciones de reaparecer Rodrigo Arciero y Adrián Balboa, quienes cumplieron con una fecha de suspensión.


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