Superliga
Martes 05 de Febrero de 2019

Una goleada para alimentar la ilusión

Patronato venció 3 a 0 a Atlético Tucumán en su primera presentación como local en 2019. El Santo sigue en zona de descenso porque anoche San Martín de San Juan le ganó a Estudiantes

El estado de ánimo marca el camino. Patronato pasó de la depresión a la euforia en cuestión de meses. Del equipo que deambulaba en el campo de juego y se sumergía en la tabla de los promedios pasó al que se convenció de su potencial. Sus resultados alimentaron el ego e incrementó la ilusión del Pueblo Rojinegro que anoche disfrutó la actuación del equipo como en aquellas jornadas históricas que le permitieron llegar a la elite. El Santo sabía que estaba obligado a sumar la mayor cantidad de puntos posible, pero para eso tenía que jugar bien. Y Patronato lo está logrando. Por eso el hincha se retiró afónico de tanto alentar. Anoche ratificó lo realizado en la jornada anterior ante River Plate. Redujeron a la máxima expresión a un equipo que se agrandaba fuera de su casa, pero que sufrió el dulce presente del elenco entrerriano.

En el estadio Grella Patronato 3 a 0 a Atlético Tucumán en uno de los encuentros correspondiente a la 17ª fecha de la Superliga Argentina de Fútbol. De esa manera celebró su segunda victoria seguida. En la primera parte Patronato logró sacar dos tantos de distancia. Se floreó ante un equipo que venía de convertir cuatro goles, que se ubica en zona de clasificación a la Copa Libertadores y que en condición de visitante es uno de los elencos de mejor rendimiento.
La intensidad y decisión fueron las principales virtudes. Fue directo para atacar. No se engolosinó al momento de manejar el balón. Intentó desnivelar por ambas bandas. Lastimó por derecha, donde Compagnucci le ganó ampliamente el duelo a Abero. También generó juego por el sector opuesto, donde Carabajal fue gravitante. El trabajo de sus puntas fue otro de los pilares. Ávalos se movió con inteligencia para explotar el espacio vacío, pero también ganó en reiteradas oportunidades en el juego aéreo. Berterame, por su parte, obligó a la visita a despejar rápido la redonda al imponer la presión alta. Patronato abrió con celeridad el marcador.
A los 3 minutos rompió el cero a través de un balón detenido en el que Berterame sentenció a Luchetti con un cabezazo. Pero esa acción nació gracias a la presión que Carabajal impuso sobre Aliendro para descargar en Compagnucci y generar la contra Rojinegra. En ventaja, el dueño de casa le cedió la responsabilidad a Atlético Tucumán, pero no le brindó libertades para jugar. De esa manera la visita pudo controlar las acciones, pero la capacidad de Aliendro desnudó algunas falencias en el Santo a espaldas de sus mediocentro, aunque no logró filtrar el balón a los atacantes tucumanos. Y cuando logró acercar juego apareció Gissi, quien resolvió con solvencia cada avance del Decano. Patronato con espacios alimen taba la ilusión de estirar cifras.

Carabajal anunció con un remate de media distancia que Luchetti se esforzó para enviar la redonda al tiro de esquina. El cordobés tuvo revancha al elaborar la jugada que redondeó en el segundo tanto. Recuperó para ceder en Compagnucci e ir a buscar el centro al punto penal. El dueño de casa no se conformó con la diferencia. Intentó aumentar cifras antes del cierre de la etapa inicial, pero le faltó precisión para comenzar a darle categoría de goleada al triunfo. Esto llegó en la segunda etapa cuando con espacios le propinó el último golpe a Atlético Tucumán. Lo hizo con un contragolpe de manual que Berterame encabezó en una acción que nació en un tiro de esquina de la visita.

Abrió el juego en Ávalos, que ensayó un remate que Mercier bloqueó con su mano. Penal y nueva conquista del paraguayo que brilló en la fecha pasada en el Monumental. La historia estaba sentenciada, más allá de que restaba media hora para el final de juego. Zielinski metió tres variantes en el mismo momento, pero esto no fue nada más que un manotazo de ahogado. Patronato pudo convertir otra conquista. Generó peligro hasta cuando practicó tenencia en los pasajes finales con el propósito de consumar los minutos.

El Pueblo Rojinegro se retiró ilusionado y confiado. Reforzó la esperanza. Cree que la salvación es una misión que depende de sí mismo. Si logra sostener el nivel que desplegó en sus primeras dos presentaciones Patronato tendrá un alto porcentaje de continuar entre los mejores equipo del país. Por eso tiene motivos para sostener la esperanza.
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