El paranaense Mateo Álvarez Maldonado forma parte del equipo de kinesiólogos que acompaña al tenista, quien avanzó a la segunda ronda del US Open.
12:17 hs - Miércoles 02 de Septiembre de 2026
Marco Trungelliti volvió a ganar un partido en el cuadro principal del US Open después de cinco años. El santiagueño, de 36 años, derrotó al chino Juncheng Shang por 0-6, 7-6, 1-6, 6-3 y 6-4, en un encuentro que duró tres horas y 27 minutos y que incluso tuvo una interrupción por lluvia. Pero detrás de esa victoria, de la recuperación física y de una temporada que lo llevó nuevamente al centro de la escena del tenis mundial, hay un equipo de trabajo del que forma parte un paranaense: el kinesiólogo Mateo Álvarez Maldonado.
Trungelliti atraviesa una temporada especial. En abril ingresó por primera vez en su carrera al Top 100 del ranking ATP, a los 36 años, y se convirtió en el jugador más veterano de la Era Abierta en conseguirlo. Lo hizo después de alcanzar la final del ATP 250 de Marrakech, una semana que marcó un antes y un después en su carrera. Actualmente ocupa el puesto 91 y su camino en Nueva York continuará hoy ante el belga Alexander Blockx.
En diálogo con UNO, Álvarez Maldonado contó cómo nació su vínculo con el tenis de alto rendimiento y cómo terminó formando parte del equipo que acompaña a Trungelliti por distintos lugares del mundo. El profesional paranaense comenzó su camino en Buenos Aires en 2006, cuando tenía poco más de 20 años, dentro de un equipo de trabajo vinculado al deporte.
“Ahí empezaron mis comienzos en el deporte y me fui metiendo en el mundo del tenis, el rugby y otros deportes. Ese lugar estaba muy vinculado al tenis y ahí me formé y aprendí cómo meternos en el alto rendimiento de elite”, recordó Mateo.
Aquella experiencia significó mucho más que un primer trabajo. En ese consultorio compartió formación con profesionales que ya tenían experiencia junto a grandes figuras del tenis argentino. Entre ellos estaba Diego Rodríguez, también entrerriano, quien había trabajado con David Nalbandian, entre otros.
Un paranaense detrás del gran momento del tenista Marco Trungelliti
Con Trungelliti, Álvarez Maldonado comenzó a trabajar de manera presencial y acompañándolo en las giras durante 2025. Con el tiempo, el vínculo se consolidó y hoy integra un equipo de cuatro kinesiólogos que trabaja en la preparación y recuperación del tenista.
El grupo está compuesto por Diego Rodríguez, Mateo Álvarez Maldonado, Pablo Albano y Marcos Sphan, estos dos últimos también vinculados a Paraná. La tarea no se limita a intervenir cuando aparece una lesión. El objetivo es que el jugador llegue a cada partido en las mejores condiciones posibles y pueda sostener el exigente calendario del circuito profesional.
“Cuando estamos en competencia es adrenalina. No es la que siente un jugador, pero es parecida. Hay que dejar todo para que él tenga su cuerpo disponible y que ninguna molestia física lo limite para afrontar el partido”, explicó el kinesiólogo paranaense.
Mateo acompañó a Trungelliti durante distintas etapas de una temporada que terminó transformándose en una de las mejores de su carrera. Estuvo en Doha y Dubai, siguió la gira europea y fue parte del camino que llevó al santiagueño a meterse entre los 100 mejores del mundo.
Mateo Álvarez Maldonado, kinesiólogo de Marco Trungelliti
Después de la Copa Davis disputada en Japón, Álvarez Maldonado se reencontró con Trungelliti y comenzó una gira de varias semanas. Pasaron por Dubai y luego por un Challenger en Girona, donde el argentino se consagró campeón. Más tarde llegó Marrakech, donde Trungelliti alcanzó la final y dio otro salto en el ranking.
“Esa gira fue como la que empieza a catapultarlo. Estaba alrededor del puesto 130 y después queda 116, 112. En Marrakech llega a la final y ahí se mete de lleno dentro de los 100”, relató.
El trabajo continuó en Roland Garros, Stuttgart, Lyon, la gira sobre césped y Wimbledon. Un recorrido que obligó a sostener una rutina exigente, con viajes constantes, partidos, entrenamientos y recuperación.
Para Álvarez Maldonado, una de las claves está justamente en esa convivencia permanente. El kinesiólogo acompaña al jugador durante prácticamente toda la jornada: desde el desayuno y el traslado al club hasta el trabajo previo al partido y la recuperación posterior.
“Convivís con el jugador todo el día. Te levantás, desayunás, vas al club, lo trabajás previamente, estás ahí ayudándolo con la hidratación, con su bolso, con simplemente darle una toalla. Pero estás presente”, contó.
Un paranaense detrás del gran momento del tenista Marco Trungelliti
El tenis profesional exige una enorme cantidad de movimientos repetidos, cambios de dirección y esfuerzos físicos. Por eso, la prevención ocupa un lugar central en la rutina de un jugador.
Las caderas y el miembro superior —hombro, codo y muñeca— son algunas de las zonas que más atención requieren en un tenista. En el caso particular de Trungelliti, además, los pies y el tendón de Aquiles demandan un cuidado especial por antecedentes de lesiones. “En el caso puntual de Marco, sus pies son como medio su Aquiles. Ya tiene su historia de lesiones y hacemos un trabajo intensivo, tanto en la parte manual como en la kinefilaxia durante toda la gira”, explicó el paranaense.
Álvarez Maldonado considera que la evolución de la kinesiología es una de las razones que permitió extender las carreras de los deportistas de elite. Pero entiende que el cambio no pasa solamente por los kinesiólogos. “Es un todo. El deportista cambió un montón. Hoy viajan con el kinesiólogo, tienen muy en cuenta la alimentación y el descanso. La parte de entrenamiento también cambió muchísimo”, señaló.
Según explicó, las antiguas pretemporadas extensas y los grandes volúmenes de carrera fueron reemplazados por trabajos mucho más específicos. La prevención, la recuperación y el cuidado cotidiano se volvieron fundamentales para sostener el rendimiento.
Para Mateo, formar parte de una gira internacional tiene también un componente emocional. Es el resultado de un camino iniciado hace dos décadas y que hoy lo lleva a trabajar en algunos de los escenarios más importantes del tenis mundial. “Soy un amante del deporte de toda la vida. Cuando estamos en competencia me sumerjo. Es como subirse a ese barco y va, va, va. No te das cuenta”, describió.
Mateo Álvarez Maldonado, kinesiólogo de Marco Trungelliti
La recompensa aparece cuando llegan los triunfos, aunque también existen momentos difíciles. La derrota de un jugador no representa solamente el resultado de un partido: detrás hay semanas de preparación, viajes, convivencia y trabajo.
Por eso, el triunfo conseguido por Trungelliti ante Shang en Nueva York también tuvo un significado especial para todo su equipo. El argentino perdió dos sets de manera contundente, pero logró reaccionar, llevó el partido al quinto parcial y terminó imponiéndose 6-4. En el último set, además, sufrió una interrupción por lluvia cuando sacaba 4-3 y 40-0, pero retomó el encuentro con la misma determinación hasta sellar la victoria.
Fue apenas su segunda victoria en el cuadro principal del US Open, después de la conseguida en 2021. Ahora tendrá otro desafío ante Blockx, quien derrotó al chileno Tomás Barrios Vera en su debut.
Pero mientras Trungelliti busca seguir haciendo historia en Nueva York, detrás de escena continúa el trabajo de quienes hacen posible que el tenista llegue a cada partido de la mejor manera. Entre ellos está Mateo Álvarez Maldonado, un kinesiólogo paranaense que hace casi 20 años decidió meterse en el deporte de alto rendimiento y que hoy trabaja en las grandes canchas del mundo.