El seleccionado sueco se impuso 5-1 en Monterrey con goles de Ayari (x2), Isak, Gyokeres y Svanberg. Los africanos descontaron por intermedio de Rekik.
00:59 hs - Lunes 15 de Junio de 2026
Suecia comenzó con el pie derecho su participación en el Mundial 2026. En el Estadio Monterrey, el conjunto escandinavo derrotó con autoridad por 5 a 1 a Túnez en el cierre de la primera jornada del Grupo F y se acomodó en la parte alta de la tabla junto a Países Bajos y Japón, que previamente habían igualado 2 a 2.
Con una actuación sólida en ataque y aprovechando cada error rival, los europeos dieron un golpe importante en una zona que promete una lucha cerrada por la clasificación.
Desde el arranque, Suecia mostró una postura agresiva. La presión alta encabezada por Alexander Isak y Viktor Gyokeres incomodó constantemente la salida tunecina y generó las primeras aproximaciones. A los siete minutos llegó la apertura del marcador gracias a Yasin Ayari. El mediocampista aprovechó una mala respuesta del arquero Mouhib Chamakh y sacó un potente remate desde la puerta del área que se transformó en el 1-0. El gol premió el mejor inicio sueco y obligó a Túnez a adelantar sus líneas.
El conjunto africano intentó reaccionar rápidamente. A los 13 minutos, Slimane llegó a convertir lo que parecía ser el empate, aunque la acción fue invalidada por posición adelantada. Más allá de ese aviso, Suecia continuó manejando los tiempos del partido y encontró espacios para lastimar de contraataque. La intensidad de Isak fue una de las claves del primer tiempo y quedó reflejada en varias recuperaciones cerca del área rival.
La diferencia volvió a ampliarse a los 30 minutos. Tras una recuperación y una salida rápida por la izquierda, Suecia armó una contra letal que terminó con Alexander Isak definiendo con categoría. El delantero amagó ante la marca de Talbi y sacó un remate cruzado imposible para el arquero. Con el 2-0, parecía que los europeos encaminaban el encuentro sin sobresaltos, aunque Túnez logró volver a meterse en partido antes del descanso.
A dos minutos del final de la primera etapa, Omar Rekik ganó en el área sueca tras un centro preciso y conectó un cabezazo perfecto para marcar el descuento. El 2-1 cambió el clima del encuentro y le dio vida a un seleccionado tunecino que hasta ese momento había sufrido demasiado en defensa. Con esa diferencia mínima se fueron al entretiempo, dejando abierta la expectativa para el complemento.
Suecia goleó a Túnez y se ilusiona en un Grupo F que promete emociones
Sin embargo, la ilusión africana duró poco. Suecia salió decidida a liquidar la historia y encontró el tercer gol a los 59 minutos. Un grave error defensivo de Túnez fue aprovechado por Isak, que luchó una pelota dividida y terminó asistiendo a Viktor Gyokeres. El goleador no perdonó y definió para establecer el 3-1. A partir de allí, el trámite quedó claramente favorable para los dirigidos por Jon Dahl Tomasson, que administraron la ventaja sin sufrir demasiado.
Gyokeres incluso tuvo oportunidades para aumentar la diferencia y firmar un doblete, mientras que Túnez intentó reaccionar con variantes desde el banco. Sin embargo, el desgaste físico comenzó a sentirse en ambos equipos y el partido perdió intensidad durante varios minutos. Los europeos controlaron la posesión y evitaron cualquier intento de remontada rival.
Cuando el encuentro parecía cerrado, llegó una última alegría para Suecia. A los 88 minutos, Mattias Svanberg, que había ingresado poco antes, aprovechó una acción ofensiva y marcó el 4-1. El festejo debió esperar la revisión del VAR, que finalmente convalidó el tanto para sentenciar la goleada en Monterrey.
Sobre el cierre llegó el 5-1. Esta vez fue obra de Ayari, que convirtió por duplicado en la goleada. Ayara la recibió fuera del área, se perfiló y sacó un remate cruzado inatajable para sentenciar la historia en Monterrey.
Con este resultado, Suecia sumó tres puntos fundamentales en el arranque del Grupo F y dejó una imagen convincente de cara a lo que viene. Túnez, por su parte, mostró algunas buenas intenciones ofensivas, pero pagó muy caro sus errores defensivos y quedó obligado a recuperarse rápidamente si quiere seguir soñando con los octavos de final. El grupo quedó al rojo vivo, con Suecia dando el primer paso y demostrando que tiene argumentos para pelear por la clasificación.