Ovacion
Domingo 26 de Agosto de 2018

Sostener un circo en tiempos de crisis

El automovilismo provincial se debe un momento para reflexionar. Los costos aumentan y se pierden autos. Correr no baja de los 40 mil pesos.

Desde hace un buen tiempo a esta parte cada vez es más difícil la práctica del automovilismo deportivo en todos los ámbitos. Pero lo sucedido este fin de semana con el plano provincial, realza una teoría de que los costos están por las nubes.

Hoy, las principales categorías del deporte motor entrerriano debían cumplir una nueva fecha de sus respectivos torneos en el Autódromo de Concordia, pero a raíz del escaso parque de autos de las cinco categorías, se determinó cancelar la fecha.

En los últimos días las redes sociales sirvieron a modo de queja de los protagonistas, concurrentes o fanáticos del deporte motor local, y en algo coincidieron: bajar los costos. Pero esta medida parece ser algo complicado de llevar porque desde hace años que las mismas preguntas se escucha en cada autódromo y los costos siguen altos. Y como siempre sucede, quien paga los platos rotos termina siendo el piloto, el encargado de montar el espectáculo.

Actualmente, afrontar una carrera en cualquier autódromo de la provincia para que el TC 850, Fórmula Entrerriana, Turismo Pista 1600, TC Pista Entrerriano y Citroën Competición compitan durante un fin de semana, no baja de los 160 mil pesos. Esto incluye entre otros servicios, como el pago del alquiler del circuito, arancel de los banderilleros, ambulancias, servicios de rescate, quienes se encargan de cobrar la entrada, entre otros.

Muy lejos ha quedado las épocas de bonanza, cuando entre las cuatro categorías más importantes nomás se llegaba a los 100 autos. Hoy por hoy, entre las cinco divisionales, en la última cita de Paraná solo hubo 59 autos en pista y así se hace muy cuesta arriba sostener un evento del cual a los pilotos se les cobra una inscripción para cubrir todos estos gastos, ya que la Federación Automovilística Entrerriana solo se encarga de la organización.

Por ejemplo, en el TC 850 la inscripción llegó a los 4 mil pesos en la última fecha, mientras que en el resto de las categorías los valores no son muy diferentes. Ahora bien, el costo más grande para los pilotos se genera desde el momento en ser parte de la actividad, ya sea en el armado del auto de competición o en el alquiler del mismo.

Hay quienes indicaron a Ovación que un fin de semana en el Turismo Pista 1600 se pueden gastar entre 40 a 60 mil pesos o más. ¿Y por qué tanto? El alquiler del auto, porque un juego de pastillas de frenos ronda los 7.500 pesos, porque cada cubierta de competición cuesta arriba de los 2 mil pesos, porque el litro de combustible en los autódromos cuesta 44 pesos y hasta porque deben pagarse la entrada al autódromo de los pilotos y mecánicos, entre otros ítems. Y esto es por igual en muchos casos, para las diferentes categorías.

Y cuando la comparación se la hace con una categoría nacional, con otro nivel de exposición mediática, la cosa no es pareja. Por ejemplo correr en la Clase 1 del Turismo Pista –quizás el escalón más bajo– con una televisación en directo y compitiendo en diferentes circuitos del país, el costo ronda los 40 mil pesos por carrera, claro que como techo se puede mencionar al Turismo Carretera donde los presupuestos llegan a rondar los 700 mil pesos por carrera, pero eso es harina de otro costal.

En estos últimos días se pudo escuchar en varias oportunidades que los pilotos deben ponerle un freno a todo esto, unirse y buscar un bien común. Claro que estas plegarias se las escuchó una y otra vez en los últimos años, pero nada ha cambiado. Quizás este haya sido la gota que rebalsó el vaso y de una vez por todas, busquen una alternativa ante la crisis.

Hay una realidad que es clara y que es una de las grandes falencias en el automovilismo provincial, la falta de promoción de cada carrera. Y ello redunda en el número final porque a menor corte de entradas, más lejos se está de cubrir el gasto que se tiene por entrada. Y también va de la mano con el interés que se despierta en el público y en potenciales futuros interesados en correr.

Sí hay que decir que hay categorías que buscan lograr con un cambio en esto y por ejemplo el TC 850 está avaluando el reemplazo de su planta impulsora, aunque hay quienes piensan que los costos no bajarán tanto. Por ejemplo, el Rally Entrerriano creo una divisional más barata y ello redundó en la cantidad de inscriptos.

El análisis es amplio y abarcativo, pero sin dudas que el foco principal deberá hacerse en lo reglamentario para que los presupuestos no obliguen a muchos pilotos tener que dejar sus autos en los talleres. Las respuestas la tendrán los mismos pilotos y preparadores, como se escuchó decir "¿por qué no presintamos los motores por dos o tres carreras?". Aunque sin dudas que quienes mayor desembolso económico puedan hacer sobre los autos, siempre estarán peleando por la punta, como sucede en cualquier categoría.

En tiempos difíciles habrá que agudizar el ingenio y transitar esta etapa complicada del país en lo económico y que están golpeando fuertemente al deporte motor provincial. Ahora a la posta la deben tener los pilotos y trabajar de manera mancomunada con los dirigentes de FAE para buscarle la vuelta. Muchas veces se dice que mayor velocidad no es sinónimo de mayor espectáculo, sino que la paridad también se la tiene que lograr retocando los reglamentos. Algunas vez un dirigente de la FAE dijo: "retocar para abajo también requiere de un enorme gasto", pero seguir por este camino no se sabe con qué cantidad de autos se tendrá para la próxima fecha que se anunciaría para octubre.


Los costos

-Inscripción de TC 850: 4 mil pesos

-Alquiler auto TPE 1600: 40 mil pesos o más

-Pastillas de freno del TPE 1600: 7.500 pesos

-Cubiertas: 2.200 pesos cada una

-Nafta: 44 pesos el litro

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