Ovacion
Domingo 11 de Agosto de 2013

Sebastián Uranga, el caudillo entrerriano

Histórico del básquet paranaense, integró planteles campeones y fue capitán de la Selección Argentina. Hoy es entrenador de Echagüe.

—¿Cuál fue tu primer sueldo?
—Cuando fui a Ferro en 1981. Tenía un viático. Legué el 2 de febrero y me habrán pagado en los primeros días de marzo. Era todo en blanco, todo recibo de sueldo. Plata de hoy habrán sido 200 o 300 pesos.
 

—¿Recordás en qué lo gastaste?
—No, no recuerdo. Pero no valía nada, te alcanzaba para una remera, para el colectivo. A los sumo lo que vale un jean ahora.
 

—¿La mejor cancha para jugar?
—Tiene que estar en alguna de la NBA. La de Portland que fue la única que jugué de la NBA y en Rusia un estadio hermoso en Moscú. Eso como estadio y como para jugar en sí la de Ferro, para todos nosotros fue inigualable.
 

—¿Un triunfo?
—Dos. Haber ganado la primera Liga Nacional en 1985 por lo que produjo en una comunidad como la de Ferro. Haber ganado el tercer partido de la final a Atenas que ya se empezaba a convertirse en EL rival. Y el otro, por lo que produjo socialmente, el título de la Liga Sudamérica con Olimpia de Venado Tuerto en 1996. Ganamos en Brasil, lo televisaron para todo el país, los episodios del final y una caravana de 60 kilómetros antes de llegar al ciudad.
 

—¿Un lugar?
—Tu lugar es el lugar donde nacés. En tu ciudad es diferente a todo. Tal vez es un poco duro lo que voy a decir, pero por más bien que te traten en otra ciudad y por más que te instales, en el único lugar que no te sentís de segunda es en tu ciudad.
 

—¿Un barrio o una zona de Paraná?
—Mi casa, donde nací. El Parque Urquiza, en Vélez Sárfield al final. El Parque era mi patio, la escuela a tres cuadras, el club a seis. Una cosa irrepetible.
 

—¿Un lugar para vivir?
—A mí me impacta y me impactó siempre Buenos Aires. La elegiría en diferentes momentos de mi vida. Me tocó vivir de soltero y de casado, no sé si lo viviría durante la enseñanza de mis hijos, pero ahora que son grandes volvería a vivir. Me tocó conocer muchas ciudades del mundo, pero como Buenos Aires, con tanta oferta es muy difícil de encontrar. Además me cae muy bien el porteño.
 

—¿Un club?
—Indudablemente no puedo nombrar uno solo. Mi club tiene que ver con mis entrañas y Estudiantes tiene que ver con eso. Fue el primer lugar que me llevaron, es mi familia, independientemente que hoy no es el club que quisiera. Y después como figura de club soñado y de club, Ferro en la época que nos tocó vivir.
 

—¿Qué deportes seguís además del básquet?
—No soy de seguir mucho. Al fútbol cada vez lo veo menos, más allá de que lo sigo y estoy al tanto de los resultados. Después sigo los deportes cuando se llega a instancias decisivas.
 

—¿Hincha de?
—Se me van a reír. De Independiente y de Unión de Santa Fe.
 

—¿Y de básquet?
—Uno está despersonalizado completamente. Uno quiere que le vaya bien al club donde estuvo por lo menos donde uno la pasó bien.
 

—¿Un jugador?
—No estoy dando el mejor, pero nos hizo mejor a todos los que jugamos con él que es Cortijo. Y a nivel internacional me impacta mucho porque demuestra lo que es el básquet del futuro y es Kevin Durant. En un deporte en el cual las tallas se van a emparejar y donde todos van a poder hacer de todo y creo que es muy versátil para hacer cualquier cosa con talento; engloba todo. No sabés si juega de uno o de cinco.
 

—¿El mejor jugador que enfrentaste?
—Y habiendo jugado contra él más allá de que se pareció un partido de exhibición, haber enfrentado a Jordan es inigualable. Creo que para todos fue el mejor de la historia, entonces haberlo enfrentado es algo único.
 

—¿Un hobby?
—Hay muchas cosas que me entretienen porque no tengo la capacidad de aburrirme. Me gusta leer. Por ahí escribo. Busco artículos que me interesan y los sigo y algunos que me apasionan Pero un hobby como la pesca, la caza... de eso puntualmente nada.
 

—¿Ventajas y desventajas de ser alto?
—Si uno de chico puede resolver los temas sociales por ser más grandes que el común, no veo que existan ventajas y desventajas. También es cierto que cuando me recluta León Najnudel en Ferro lo hace porque soy alto. Pero es todo lo mismo, no hay cama grande ni cama chica. No hay ninguna situación que uno no la pueda evitar.
 

—¿Una comida?
—La milanesa a la napolitana.
 

—¿Un banda de música?
—Todo lo que sea de Charly García siempre me sedujo. Un talento y un diferente absoluto. Charly fue y es el culto sobre los cultos.
 

—¿Una película?
—Me gustó mucho El secreto de sus ojos.
 

—¿Una golosina?
—No soy muy goloso. Me gustan los alfajores, los caramelos, pero no soy fanático.
 

—¿Una bebida?
—El champagne.
 

—¿Una mujer?
—Una compañera que esté codo a codo, amándose y deseándose, pero fundamentalmente una compañera.
 

—¿Qué te hubiese gustado ser de no haber sido jugador o director técnico?
—Mi llegada al básquet fue fortuita. Nunca imaginé que iba a ser jugador. Sin lugar a dudas hubiese sido ingeniero porque era algo que me gustaba mucho y empecé a estudiar, pero bueno después llegó el básquet.
 

—¿Una deuda pendiente?
—Estudiar. Estoy estudiando a distancia, pero es una deuda pendiente. Cuando me encuentro con los chicos siempre les digo tienen que estudiar independientemente de si llegan o no a ser jugadores de básquet. Uno debe estudiar para tener la cabeza más abierta, cualquier cosa que seas vas a ser mejor si estudiás. Si volviera a nacer es una de las pocas cosas que cambiaría.
 

—¿Qué te gustaría leer en los diarios de mañana?
—En cualquier diario de cualquier color y de cualquier ideología que dejen de mentir un poco. Dejen que nosotros formemos la opinión a partir de los hechos y no a partir de la distorsión. Tanto de la distorsión del hecho o la intención de la opinión. Eso ha roto al periodismo en general sobre todo porque se esconden desde el lugar de no decir qué intereses están defendiendo. Sin ninguna carga ideológica, tanto de un lado como del otro.

La ficha
Capitán, conductor y una gloria de la provincia, Sebastián Uranga nació en Paraná el 4 de enero de 1961. Comenzó a jugar al básquet en Estudiantes y el 28 de abril debutó en la Liga Nacional con Ferro, equipo con el que salió campeón en 1986 siendo MVP.
En 1996 se consagró campeón de la Liga Sudamericana con Olimpia de Venado Tuerto. Jugó en Echagüe, Gimnasia de Comodoro, Unión y Boca. Fue campeón Argentino con Entre Ríos en 1989. Jugó tres Mundiales y fue capitán de la Selección Argentina donde jugó 10 años. Olimpia de Plata en 1989.


Como entrenador comenzó su carrera en 2003 en Unión de Santa Fe donde estuvo cuatro años. Luego dirigió Asociación Española de Charata y Adelante. Hoy es el entrenador de Echagüe.

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