Básquet
Viernes 23 de Febrero de 2018

Schneider: "A los 15 años no sabía picar la pelota"

Florencia Schneider mide 1,91 metros. Jugaba en Santa Rosa, cruzó el río, se perfeccionó en Estudiantes y hoy está convocada a la Selección Argentina U18. Va a la escuela de 7 a 16 y luego viaja a Paraná junto a sus hermanas para entrenar.

Florencia Schneider nació el 3 de mayo de 2000 en Santa Fe y mide 1,91 metros. Comenzó a jugar al básquet a los 15 años, "de vieja", según confesó entre risas y este año fue convocada nuevamente a la Selección Argentina U18 y buscará ganarse un lugar entre las 12 jugadores que disputarán el Sudamericano y luego el Torneo FIBA de cara al Mundial.
Florencia jugó durante un año en el club Santa Rosa de su ciudad, pero al año siguiente se quedó sola porque no tenía jugadoras de la misma edad para formar una categoría. Como estaba entusiasmada decidió cruzar el río y su destino fue Estudiantes. Cursa el sexto año de una escuela técnica, entra a las 7 y sale a las 16, se cambia y viaja Paraná y vuelve a la noche. "Es un esfuerzo, pero es lo que me gusta", relató. "El primer año cuando terminaron todos los torneos, muchas chicas comenzaron la facultad y fueron dejando. Cuando comenzó el segundo año iba a quedar sola. Me llamaron de Estudiantes, me gustó el grupo de chicas, es un club que es muy exigente y tiene un buen nivel. Además es relativamente cerca porque estoy a 45 minutos", contó la jugadora que llegó a Paraná en 2016.
A la capital entrerriana no viaja sola. Lo hace con su mamá Mónica o su papá Cristian y sus hermanas. Agustina tiene 14 y Lucía 12. Ambas comenzaron a jugar en Santa Rosa, pero las complicaciones con el horario hicieron que todas se sumaran al Albinegro. "Nos coinciden los horarios así que vamos todas y volvemos todas". Además le quieren heredar la pasión por el básquet a Josefina, de dos años, la más chica de la familia.
El miércoles se tendrá que presentar en el Cenard, donde también estarán las entrerrianas, Malvina D'Agostino (U16, Talleres de Paraná), Sofía Wolf (U17, Talleres de Paraná) y Camila Suárez (U17 Rocamora). Esta será la segunda convocatoria de Florencia a la Preselección, ya que en 2017 no quedó entre las 12. "Me gustó muchísimo que me hayan llamado porque el año pasado no pude quedar y en ese momento fue un bajón. Ese día me dijeron que tenía que seguir mejorando y cuando que me enteré explotaba de la emoción", confesó. Además agregó que este año va a dar "todo para llegar" y señaló que "lo ideal es estar entre las 12". "Desde lo basquetbolístico esta convocatoria es muy linda porque se valora todo el esfuerzo que pone uno en cada entrenamientos y con respecto a la parte psicológica es más importante porque uno piensa...uh estoy entre las mejores", reflexionó la santafesina.
La historia de Florencia es increíble, porque además de empezar a jugar de grande, explicó que tenía grandes limitaciones y su crecimiento fue notable en escaso tiempo. "Cuando arranqué era una queso y muchas chicas cuando arranqué en el club me ayudaron mucho. Me quedaba después de las prácticas tirando al aro y me enseñaban movimientos debajo del aro. Ellas y los entrenadores me ayudaron muchísimo", contó. Y agregó: "En Santa Rosa di mis primeros pasos y en Estudiantes me enseñaron un montón. A los 15 años no sabía picar la pelota. Me daban la pelota y yo la veía cuadrada. Me enseñaron a hacer bandejas, pases, todo. En Santa Rosa me enseñaron y en Estudiantes me perfeccionaron", explicó. "La verdad es que no lo puedo creer, este va a ser mi cuarto año que voy a empezar a hacer básquet y pensar que estoy convocada a la Selección Nacional es algo gigante", relató.
Ese agradecimiento lo trasladó a su familia que la banca. A sus padres y a sus hermanas que le dan "fuerza" y saben lo que significa el juego. "La del medio llegó a la Selección de Paraná y la segundo está convocada para la Preselección y para ellas es algo enorme. Estoy muy contenta por ellas y ellas se ponen orgullosas con cada logro mío", comentó.

Comentarios