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Santiago Arraigada despejó los temores, proyecta un sueño

A inicios de año Santiago Arraigada evaluó dejar la actividad. Tras superar los pasajes de fragilidad emocional se prepara para el Mundial Sub 23 de Frontón.

Martes 21 de Septiembre de 2021

La pelota estuvo presente en el recreo de la escuela Normal José María Torres. Santiago Arraigada, junto a sus compañeros de curso, despejaba la menta jugando al sapito, el tradicional juego donde la pelota impacta sobre la pared luego de picar en el suelo. Cristian Oleinizak, profesor de educación física y preceptor del establecimiento educativo, observó el entusiasmo de los alumnos. Eso lo impulso a invitarlo a jugar pelota a mano.

Santiago aceptó la propuesta. Se trasladó hacia el Atlético Echagüe Club, donde se familiarizó con la disciplina. Rápidamente se enganchó con la actividad. Los primeros torneos elevó el entusiasmo y el nivel. Las horas de dedicación lo llevaron en 2019 a competir en el Frontball Academy Games, donde finalizó en el segundo escalón.

Santi inició el 2020 con varios desafíos. La pandemia frenó sus sueños. Ingresó en un momento de inestabilidad, pero salió adelante. Enfocó la mira en un desafío ambicioso. Junto a Alexis Ibarra, uno de sus compañeros del AEC, representará al seleccionado Argentino Sub 23 en la décima edición del Campeonato del Mundo de frontón 36 metros. La cita ecuménica se llevará adelante, del 17 al 23 de octubre en Iscar, Vallelado, España.

“Lo que se viene es una oportunidad única de demostrar a todo el mundo lo que he entrenado en los últimos años. Es un sueño que voy a cumplir el día que llegue a España. O Tal vez me daré cuenta cuando regrese nuevamente al país”, relató Santiago a Ovación, antes de iniciar una nueva jornada de entrenamientos en el frontón del Echagüe.

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Santiago Arraigada en acción, en el frontón del AEC. 

Santiago Arraigada en acción, en el frontón del AEC.

Esta será la segunda experiencia internacional para Arraigada. En 2019 formó parte del Frontball Academy Games, en Anglet, Francia. “Quedé en la puerta del título, perdí la final”, rememoró. “Fue mi primera participación representando al país. Viajé junto a Gonzalo Ruffiner. Ahí observé que este deporte es una movida muy fuerte, muy importante. Ahora tengo otra oportunidad de ir a un torneo internacional. Y quiero saldar una deuda conmigo mismo, quiero salir campeón”, apuntó.

Superación.

El 2020 fue un año donde Santi se trazó varios objetivos. Sin embargo las restricciones que se presentaron a raíz de la pandemia de Covid-19 lo trasladaron a un escenario de inestabilidad. “Fue un desgaste muy grande porque decía en 15 días vuelvo a entrenar”, rememoró. “Quería aislarme del deporte. De hecho a principio de este año avisé que no quería jugar más”, confesó.

Revertir esos momentos de fragilidad fue una fuerte prueba de superación que sacó adelante. “Nadie más que yo y mi mamá saben lo que he transitado”, aseveró. “Más allá de la preparación física, que la estoy perfeccionando antes de viajar a España, lo más importante es estar bien mentalmente, estar a la expectativa de que todo puede pasar. Y pase lo que pase hay que ver el lado positivo y ser ambicioso”, resaltó.

Optimismo.

Sebastián Barrionuevo es el profesor que prepara físicamente a Santiago Arraigada y a Alexis Ibarra, los pelotaris paranaenses que viajarán al país vasco. “Físicamente está muy bien”, aseguró. “Competir en esta modalidad será un desafío por cuestiones de tiempo. En el pueblo vasco los competidores se levantan y están todo el día con la pelota. Acá no surgen las mismas condiciones. Tenemos que trasladarnos cada tanto para poder entrenar bien. Y depende de los horarios que dispongan ellos para entrenar. Tanto a él como a Alexis los veo competitivos”, amplió.

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El profe resaltó la dedicación de los pelotaris paranaenses para suplir las enormes diferencias que existen con los exponentes del país vasco. “Ellos están de lunes a sábado entrenando. Los fines de semana nos trasladamos a una parte dura con la pelota a practicar. Están constantemente dedicándole tiempo. Es dedicación”, cerró.

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