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Rugby: "Quería vivir sin dar explicaciones"

Vittorio Rosti habló de la libertad que sintió cuando reconoció que era homosexual. El rosarino destacó que se sintió cuidado por su club de rugby.

Miércoles 29 de Julio de 2020

“Es necesario que se siga hablando. Ya no debería ser así, pero si hace falta que se hable, no hay drama para que se haga natural con el paso del tiempo”. De esa forma explicó Vittorio Rosti el hecho de no estar cansado por dar tantas notas en los medios de comunicación. El exjugador de rugby de Duendes de Rosario fue noticia al reconocer su homosexualidad en un ambiente conservador, aunque manifestó que al hacerlo recibió “una respuesta súper positiva”.

“En 2015 salí del clóset y la verdad es que me trataron muy bien, tanto en el ambiente del rugby como en mi club. Ahora no juego más, pero cuando jugaba no tuve casi comentarios negativos. En el club me aceptaron y me cuidaron mucho. Compartí el seleccionado de Rosario con chicos de otros clubes y tampoco me hicieron comentarios de discriminación o de odio. Sé que hoy en día, que han pasado cuatro años desde que dejé de jugar, está más abierto de mente todo lo que es el ambiente del rugby. Me han escrito mis excompañeros de Los Pumitas y de Duendes, apoyándome. Me dijeron que era necesario porque hay muchos chicos que todavía están adentro del clóset que hacen deportes, que juegan al rugby, y que quizás están pasando un mal momento porque están con miedo. Temor a qué van a decir sus compañeros, su familia, amigos. Además, me di cuenta en estos días de que me pude poner de novio recién cuando dejé de jugar al rugby. Quizás fue por sentir algo de libertad propia”, sostuvo el rosarino en diálogo con La Radio de UNO, por la 97.1.

Rosti jugó tres mundiales con el seleccionado juvenil argentino, Los Pumitas (2013, 2014 y 2015), además de formar parte del combinado de Rosario. Claro que por esa época reconoció que no pensaba mucho en manifestar su elección sexual. “Muchas veces uno se hace su propia película, que tal vez no sea tan real, o sí, y no lo sabés. Entonces vos mismo te alejás y te aislás de los vínculos que pensás que te pueden rechazar.

Cuando conté mi caso seguí jugando un tiempo más en mi club. No se los dije a todos tan abiertamente y me alejé, porque quería vivir sin pensar en lo que hacía o con quién estaba. Ahora veo que fue una picardía porque yo amaba jugar al rugby. No dejé por ser gay, sino porque me dediqué a mi carrera universitaria. Pero una de las cosas que me pesaba era eso, cruzarme gente del club yendo de la mano con mi novio. Tener que dar explicaciones y esas son las cosas que a uno lo aíslan”, dijo. En este sentido, Rosti señaló que los tiempos fueron cambiando y que ahora no se siente tanto la discriminación. “Creo que eso viene desde un lado que es el desconocimiento. De no conocer a la otra persona o qué le pasa por dentro. Antes al homosexual se lo veía como un bicho raro, porque no era común que alguien conozca a un gay en su círculo íntimo. O que esa persona sea abierta y no viva con miedos. Con el paso del tiempo nos fuimos cansando, fuimos saliendo del clóset, mostramos que éramos personas como cualquier otra. Ahora todos conocen a alguien que sea gay, lesbiana, trans o de cualquier orientación sexual. Mucha gente lo empezó a vivir de cerca, con un hermano, un primo o su mejor amigo, que reconoció ser gay, y por qué va a tener menos derecho que yo”, sentenció.

“La gente que discrimina es aquella insegura de sí misma. Eso para mí está más que claro”, agregó. En la charla, el ex-Duendes también se preguntó por qué el resto de las personas no tiene que dar explicaciones por su sexualidad. “Un heterosexual no tiene que dar explicaciones. Entonces creo que de a poco va mejorando el hecho de ser mirados de otra forma. Ya no tengo que explicar que soy homosexual o por qué me gustan los hombres. Creo que dejó de tener relevancia eso. Pero en el rugby el hombre siempre tenía que ser macho y que el gay no tenía lugar. Entonces había que exponerse ante tus compañeros y esperar a ver cómo respondían. Me llegaron muchos mensajes de chicos que lo han dicho y que tuvieron buenas respuestas desde mi caso. Eso me da indicios de que vamos por el buen camino”, afirmó.

Con ganas de volver. Después de cuatro años alejado de las canchas, donde le dio prioridad a los estudios, Vittorio Rosti siente que todavía puede seguir disfrutando del deporte que más le gusta. “Ahora estoy un poco alejado porque estoy por recibirme de ingeniero, que es algo que me lleva mucho tiempo. Además, ahora vivo en Buenos Aires y estoy alejado de mi club. Pero cuando vuelva todo a la normalidad ya hablé con los chicos de Ciervos Pampas que es el equipo de la comunidad LGBT y les dije que me iba a sumar a los entrenamientos para aportar mi experiencia, tanto afuera como adentro de la cancha. Además ya junté un par de amigos que tienen ganas de ir, así va a estar buena la experiencia”, sostuvo.

Por otra parte, Rosti habló de Marcos Kremer, el entrerriano con quien compartió entrenamientos en el Pladar de Rosario. “Marcos es un poco más chico que yo. Entrenamos juntos en el Pladar (Centro de alto rendimiento de Rosario). Es una bestia. Recuerdo el día que estábamos haciendo test de fuerza y nos ganó a todos en el de sentadillas sin haber hecho gimnasio nunca en su vida. En ese momento ya veíamos que tenía mucho potencial, es un animal, muy buen jugador y buena persona”, expresó. Sobre la partida del concordiense al Stade Francais de Francia, el rosarino señaló: “Viendo la situación del país y teniendo la posibilidad de jugar en el Top 14 francés o en las ligas inglesas hay muchos que se fueron porque tuvieron buenas ofertas. La calidad de vida es otra y está bueno también que puedan hacer una experiencia en otros países”.

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