Viernes 07 de Julio de 2023
El 13 de junio Rodolfo de Paoli fue confirmado como el flamante entrenador de Patronato. Tres días después se calzó el buzo Rojinegro y se paró frente a sus nuevos dirigidos. Sobre la marcha planificó el primer desafío. Gozó de tres entrenamientos antes del estreno oficial. A las 48 horas se ubicó en el banco de suplentes local del estadio Grella. El debut fue como reza un viejo axioma futbolero: “Técnico que debuta, gana”.
El comienzo de cada proceso renueva el clima. El aire se sostiene si los resultados iniciales acompañan. El equipo salió de perdedor para celebrar tres victorias en cuatro presentaciones. Uno de los triunfos significó la extensión del elenco de barrio Villa Sarmiento en la esfera internacional. Esta realidad modificó el semblante en cada jornada laboral que lleva adelante el Santo. Recuperó la ilusión por asumir el rol protagónico en la Primera Nacional.
“Cuando llegué vi un equipo muy golpeado. En ese entonces tenía una idea en la cabeza, que es un proyecto nuevo que imaginé. Después cuando llegué al lugar empezó a tomar color la realidad más que la imaginación. Tenía expectativas con algunos jugadores mucho más altas y con otros más bajas y paradójicamente está pasando lo contrario. Es lo que te va llevando el conocimiento diario ya sea en la semana o en el partido, pero por lo general me pasó algo que no sucede tan rápidamente: La aceptación, admiración, respeto y vínculo humano que me dieron estos jugadores en el corto plazo ha sido altamente gratificante. Eso me genera mucha ilusión, más allá del resultado, de seguir espalda con espalda con este grupo de jugadores”, resaltó De Paoli en diálogo con La Mañana de La Red.
El DT mencionó que los resultados transmiten tranquilidad, pero aclaró que el equipo está en proceso de formación. “No puede aspirar a que juegue mejor el equipo porque si no sería un mentiroso. Lleva tiempo, entrenamientos, repetición, error, encontrar respuestas del porque suceden algunas cosas determinadas”, argumentó. “Así y todo se vio es una evolución del desarrollo del juego. Más allá de que el último rival no fue de la talla de San Martín de San Juan, Defensores Unidos y Atlético Nacional nuestro equipo jugó mucho más cercano a lo que estamos buscando”, valoró.
“No llevamos mucho más de 10 entrenamientos distribuidos entre partido y partido y es demasiado lo que hicieron los chicos. Los jugadores terminan creyendo al jugador a medida que se van dando los resultados porque los resultados son muy importantes para la confianza, la autoestima y para las correcciones partido a partido porque no es lo mismo corregir ganando que perdiendo”, amplió el concepto.
Siguiendo esta idea, destacó la relevancia de iniciar el ciclo con tres puntos. Ese éxito adquirió mayor valor por el poco tiempo de trabajo y los inconvenientes para diagramar el 11 inicial.
“Fue muy difícil. En tres entrenamientos fuimos probando cómo iba a estar compuesta la zaga central, y no por querer innovar, sino porque teníamos a los cuatro centrales imposibilitados de participar. Improvisamos y salió muy bien con la actuación de Fabio Vázquez y Lautaro (Geminiani) como marcadores centrales. Fue arrancar con el pie derecho, más allá de que paradójicamente el gol se abrió mediante una pelota parada anotado por un falso central”, remarcó.
Una de las principales virtudes que exhibió el Patronato de De Paoli fue la capacidad para explotar el balón detenido. A través de este argumento el equipo anotó la mitad de sus goles. “En todos los clubes le he dado mucha prioridad teniendo en cuenta como se abren y como se definen los partidos”, aseveró. “Perdimos un partido en San Juan por un balón detenido. El domingo el arquero de Flandria –Martín Perafán– era la figura, el equipo estaba cerca del gol y abrimos el partido con un balón detenido. Por eso le doy mucha importancia, ya sea en ataque como en defensa”, explicó.
Por último, habló sobre el cruce que protagonizará ante Botafogo por la Copa Sudamericana. “No miro más allá. Primero tenemos que jugar con Alvarado, después tendremos que afrontar una serie altísimamente compleja. Botafogo es uno de los mejores equipos del momento. Por algo está primero en el Brasileirao. Es el rival que nos tocó y hay que pensar en pasar primero a Botafogo para después soñar con algo más”.