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Raúl Albornoz

Raúl Albornoz abrió un paréntesis e ingresó en otro rubro

El parate prolongado motivó buscar otras alternativas para generar recursos económicos. El defensor de Atlético Paraná Raúl Albornoz ejerce como barbero. 

Sábado 12 de Septiembre de 2020

El parate de la actividad deportiva oficial producido por la pandemia de Covid-19 impactó en la economía de varios obreros que forman parte de la industria del fútbol de ascenso. Quienes pudieron reunir una moneda a lo largo de su carrera y tuvieron capacidad de ahorro lograron amortiguar el golpe, pero no dejó de ser un paliativo. La inactividad se prolongó más de la cuenta y los atletas que participan en las categorías menores no pueden generar recursos económicos.

Ante este escenario, varios futbolistas recurrieron a otros ámbitos para solventar los gastos necesarios. Algunos están relacionados al terreno deportivo. Otros ingresaron en un mundo diferente. Uno de ellos es Raúl Albornoz. El defensor de Atlético Paraná instaló una pequeña peluquería y barbería en Diamante, su ciudad natal.

En 2018 y mientras escribió su primer ciclo en el Decano, Pepe comenzó su formación de barbero. Suspendió el curso cuando se mudó a Río Cuarto para sumarse al plantel de Estudiantes. Este año y en el medio de la cuarentena retomó el estudio. En uno de los ambientes de su vivienda Albornoz instaló el emprendimiento comercial que comparte con su señora, quien se graduó como peluquera en Paraná. “Le doy la prioridad a ella. Me adapté a ella”, remarcó Pepe, entre risas, en diálogo telefónico con Ovación.

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Raúl Albornoz inició en el 2020 su segundo ciclo en Atlético Paraná

Raúl Albornoz inició en el 2020 su segundo ciclo en Atlético Paraná

“Antes del inicio de la pandemia el fútbol era lo que me sostenía económicamente. En este tiempo he tenido que recurrir a pequeños ahorros. Ahora de a poco le estoy haciendo a la barbería. Mi señora es peluquera y pudimos abrir nuestro local. Venimos tirando con eso”, indicó el marcador central que a fines de 2019 regresó a barrio San Martín para darle vida a su segunda etapa en Atlético Paraná. El emprendimiento funciona en su propia casa.

“Acomodamos y amoldamos el lugar. Gracias a Dios mi señora está trabajando mucho. Le doy la prioridad a ella porque es la que tiene más beneficios. Si bien el hombre se corta, la mujer da mayor ingreso de dinero. Yo me adapto a ella”, chicaneó. “Nos acomodamos entre los dos y nos adaptamos. También aprendo mucho de ella porque su trabajo es unisex, aunque se dedica más al trabajo femenino porque es más amplio”, añadió.

Pepe se especializa como barbero, pero también se anima a recoger la tijera. “También corto. Tengo mis amigos que se animan (risas), pero es más tranquilo. No me he soltado tanto”, se sinceró.

El diamantino mencionó que este oficio que está ejerciendo lo proyecta también como una salida laboral para cuando decida dar por concluida su carrera deportiva. “Si bien tengo 31 años y queda un tramo más de mi carrera llega un momento en el que el fútbol se va a terminar. Pensé en hacer el curso de cheff porque también me gusta la cocina, pero me incliné por retomar el de barbería. Este momento que estamos atravesando nos ha cambiado a todos. Y si bien proyecto seguir ligado al fútbol, estoy pensando a futuro”, señaló.

Su premisa es continuar un par de años más en los campos de juego, pero la incertidumbre no le permite observar con claridad el futuro. “Después del parate entrenamos vía Zoom en Atlético Paraná. Cuando veíamos que se alejaba la posibilidad de retomar la actividad paramos. Retomamos cuando se mencionó la posibilidad de regresar, pero como siguió todo igual volvimos a parar porque la cabeza te juega en contra. Todos estábamos haciendo un esfuerzo grande al acomodar los horarios y entrenábamos por nada se complicaba. Por eso decidimos parar”, relató.

Pepe se sinceró y confesó que el fuego sagrado poco a poco se fue apagando. “La cabeza te lleva a preguntar para qué estábamos entrenando. Si bien es un beneficio propio seguir manteniéndonos en forma, te comenzás a fatigar cuando observás que no hay una fecha de regreso a futuro. Se pierden las ganas. Igual a cada uno le pega de distinta manera”, diferenció.

Analizando el escenario sanitario Albornoz observa como una posibilidad lejana ingresar a un campo de juego en lo que resta del año. “Te soy sincero, viendo lo que pasa en Primera División, veo difícil que podamos regresar los equipos que competimos en el Regional Amateur. Aparecieron varios casos de infectados en Boca, con todos los beneficios y la estructura que tienen. Si nos ponemos a pensar desde ese nivel hacia abajo estamos complicados. Las ganas están, pero la realidad indica otra cosa”, subrayó.

En el cierre Pepe aceptó la propuesta que le brindó Ovación para la producción fotográfica al posar en el balón en su emprendimiento comercial. “Acá no juego en Primera; estoy en inferiores”, redondeó, con definición futbolera.

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