Copa Libertadores
Miércoles 28 de Febrero de 2018

Por qué Flamengo y River debutan en la Copa a puertas cerradas

El Millo viajó hasta Brasil para su estreno en Libertadores. El local tuvo que cambiar de escenario y purgar una sanción de Conmebol.

Flamengo y River Plate comienzan a jugar en la Copa Libertadores con un estadio Nilton Santos (de Botafogo) vacío, por la sanción de dos fechas que le impuso la Conmebol a los brasileños por los desórdenes protagonizados en la final de la Copa Sudamericana contra Independiente.

Y es que los más de 500 hinchas que llegaron de Flamengo a las inmediaciones en donde se hospedaba el Rojo causaron estragos, obligando a las autoridades a usar gases lacrimógenos para dispersar el grupo, que con pirotecnia pretendió molestar la noche de descanso de la delegación que jugaba al otro día por el título internacional.

Por ello, este miércoles, el escenario que cuenta con una capacidad de 46.931 espectadores, tendrá que ser un solitario testigo del importante partido, que contará con tan solo los jugadores, cuerpos técnicos, delegados de los equipos y de la Conmebol en sus instalaciones.

El estadio Maracaná fue el escenario que se eligió en primera instanica, pero la realización de un concierto de la banda estadounidense Foo Fighters tres días antes del cotejo motivó el cambio de sede al estadio de Flamengo, el Ilha do Urubú: allí, un temporal derribó una de las torres de iluminación.