Historia de vida
Viernes 21 de Septiembre de 2018

No hay barreras que detengan los sueños de Dante Rodríguez

El cliclista de 33 años es sordo de nacimiento. El pasado fin de semana comenzó una travesía que lo llevará a unir Argentina, Bolivia y Chile. La aventura le demandará seis meses. "Soy un loco", se define este soñador, que tiene como mayor anhelo recorrer el mundo en dos ruedas. MIRÁ EL VIDEO

Dante Rodríguez proyectó durante un año el desafío. Solicitó licencia en el Sindicato Obreros y Empleados Viales de Entre Ríos (SOEVER), donde trabaja en la parte administrativa, para llevar adelante esta aventura. Las gestiones llegaron a buen puerto. Ahí rápidamente preparó su equipo. Cargado de ilusiones e impulsados por sus compañeros de Medanos Bikes y de la Asociación de Sordos, el joven ciclista de 33 años comenzó a transitar por las rutas.

Embed



Tato, como lo conocen sus amigos, lleva adelante desde el pasado fin de semana el periplo más extenso de su vida. Durante seis meses transitará tres países en su bicicleta. En ese período recorrerá gran parte de la Argentina. También visitará localidades de Bolivia y Chile.

Dante es sordo de nacimiento. Sabe que asumirá varios riesgos. Convivirá con distintos climas. Tendrá días donde las temperaturas serán elevadas. Otros con precipitaciones. El viento también será un obstáculo que deberá sortear cuando circule por la ruta nacional N° 3 en la región Patagónica o cuando atraviese la ruta nacional N° 40. De todos modos, no encuentra barreras que detengan sus sueños.
"Soy un loco", se define Dante. "Hace un año que estoy estudiando todo lo que quiero recorrer. Ahora me siento seguro", remarcó en diálogo con UNO el día antes de comenzar a cristalizar su aventura. Frente suyo se ubicó Florencia López, su intérprete y la encargada de poner en palabras su ilusión

El sábado 15 de septiembre comenzó a pedalear. Sus amigos y compañeros de aventuras le dieron una cálida despedida en la plaza Mujeres Entrerrianas. Dante transitó hasta Sauce Luna, donde realizo su primera parada. Al otro día continuó con su hoja de ruta hasta Los Conquistadores. "Mis compañeros de la Asociación de Sordos me apoyan muchísimo. La fuerza que ellos y el grupo de oyentes me transmiten es fundamental. Al principio me quería ir solo, sin una despedida. Pero me sentía mal. Sentía que necesitaba el impulso de ellos. Por eso un mes antes anuncié el viaje", contó. "Viajo sólo porque necesito despejarme, viajar y estar tranquilo. Sé que voy a sufrir, pero también se que soportaré todo". añadió.

A la ruta
Dante comenzó con sus desafíos en la ruta en 2010, cuando se incorporó a Medanos Bikes. "En el grupo de oyentes me enganché y motivé", mencionó. "Hacemos cicloturismo. No son desafíos competitivos, sino de aventura", describió.
DANTE RODRÍGUEZ 2.JPG
DANTE RODRÍGUEZ 3.JPG



Comenzó con viajes de distancias cortas a distintos puntos de la provincia. Luego fue por más. De esta manera proyectó otros destinos del país. "Mi primer viaje largo fue a Mendoza. Ahí tuve inconvenientes en el pie y oído. Cuando regresé a Paraná me preparé más fuerte y me largué a San Juan", subrayó.

En su segundo periplo también superó adversidades. "Sufrí un accidente al caerme en un arroyo en Capilla del Monte. El golpe fue muy fuerte, pero igual continué. Sufrí mucho al principio, se me hizo difícil continuar. Me vine abajo anímicamente. De todos modos, seguí luchando porque soy un poquito loco", reiteró.

Motivaciones

Dante encontró varios motivos para proyectar esta aventura que lo llevará a unir tres países. Su amor por la naturaleza y su deseo de conocer nuevos lugares son uno de ellos. "Quiero recorrer toda la frontera y visitar el norte de Bolivia y Chile. Uno de los motivos que inspiró este viaje es la posibilidad de conocer nuevos lugares. Mi deseo es conocer el salar de Uyuni, en Bolivia, y el desierto de Atacama, en Chile. Observé por Internet que hay paisajes hermosos, con muchas montañas y el clima es seco. Pero también quiero transitar por la ruta 40 en nuestro país".

Tato tiene otro objetivo en este viaje que está relacionado a los prejuicios de la sociedad. "Sufrí mucha discriminación de algunos oyentes y quiero demostrar que una persona sorda puede hacer este tipo de viaje. Me gustaría conocer personas sordas. De hecho me puse en contactos con sordos de otros países", contó.

"Hace un año que estoy estudiando todo lo que quiero recorrer y ahora me siento seguro, sostuvo Dante. "Se que atravesaré zonas peligrosas, pero nada me frena. En Mendoza, durante 2012, intentaron robarme la bici pero una persona me ayudó. El miedo estuvo en el momento. Ahora pienso tener los ojos un poco más abiertos. Sé que la ruta es peligrosa y más para una persona sorda. Tengo que mirar para todos lados constantemente. Soy igual que un oyente. Algunos piensan: ¿Cómo hace para viajar siendo sordo. Pero para mí es algo normal", aseveró.


Su equipaje
Dante estuvo tres días para preparar su equipaje. En su mochila carga una carpa, una cama térmica, una garrafa para cocinar, alimentos no perecederos, dulces, proteínas, botiquín para primeros auxilios, abrigo, más las herramientas necesarias ante cualquier inconveniente técnico. "Pesa entre 60 y 70 kilos, más el agua. Es importante llevar mucho agua. Llevo varios recipientes para consumir unos 8 litros diarios. Depende del día que me toque. Si hace frío consumo menos, si hace calor, más. Si se termina pido en cualquier casa que encuentre un poco de agua".



Esta travesía quedará guardada para siempre en su retina. Asimismo guardará varios momentos a través de imágenes digitales y videos que filmará en cada una de las estaciones. "Tengo un software para archivar los documentos. Pienso hacer videos y sacar fotos para subir a las redes sociales contando por donde voy".




Tato es un aventurero. Un soñador. Un luchador que batalla para que sus anhelos se transformen en proyectos. "Quiero llegar más lejos. Soy un loco que sueña con bicicleta. De hecho me encantaría hacer más viajes en bicicleta, pero demoro mucho más que en un vehículo. Aún así, no dudo en optar por la bici. Recorrería el mundo en bicicleta. Estudié y observé que me demandaría 15 años. Ese es mi máximo sueño", confesó.

Comentarios