Sábado 14 de Octubre de 2023
Nadia Carrero hizo historia en su club y también en el básquet local y provincial. Ante la ausencia del entrenador Gustavo Agasse, dirigió la Primera División A del Club Atlético Talleres, en el encuentro que el Rojo derrotó por 75 a 54 a Echagüe, por la novena fecha de la Conferencia Dos Orillas del Torneo Pre Federal. Con esto, se convirtió en la primera mujer que, a nivel federativo, condujo un primer equipo masculino entrerriano.
Carrero, de 28 años, es jugadora de la Primera Femenina del Talleres, institución a la que llegó a los cinco años y en la que ha pasado gran parte de su vida. Y allí, en el estadio Raúl Bibi Gómez, fue donde recibió a UNO.
“Lo normal sería que no sea noticia, pero soy consciente de que sí lo es. Tal vez en el momento en el que empecé a dar las prácticas esta semana no dimensioné lo que iba a generar, que se revolucionó mucho todo. Recibí muchísimos mensajes y cariño por parte de la gente. Eso me genera orgullo, ya que es un sueño cumplido para mí. Si bien fue una semana de entrenamiento y una noche de partido, me sentí súper cómoda. Volver a dirigir a chicos que los tuve en la etapa formativa y verlos defender la camiseta de Talleres como lo hicieron es inolvidable, ya que ellos sienten el club como lo siento yo. Hay un sentido de pertenencia hermoso”, contó.
Regularmente, Nadia está a cargo de los equipos masculinos de Minibasquet, U15 y Primera C, experiencia que le sirvió para este desafío.
“Al estar trabajando en el básquet masculino hace bastante tiempo, conviví con muchas cosas y estoy bastante curtida -explicó-. Para mí era algo normal, aunque sabía que para el afuera no y considero que es el momento para romper con los paradigmas. Si lo que me tocó vivir a mí sirve para que se empiece a naturalizar el hecho de que una mujer dirija un equipo de hombres, bienvenido sea. No me siento una referente de nada, pero me alegro que mi experiencia sirva para algo más allá de cuestiones personales. Sería buenísimo que más mujeres se animen a ser entrenadoras, lo cual es una profesión hermosa”.
Luego, detalló cómo fue toda la semana de trabajo y remarcó la predisposición de los jugadores: “Fue todo muy armónico, desde la charla inicial en la primera práctica de la semana, hasta después del partido. Fue una muy linda semana de trabajo y mi asistente, Fermín Uranga, que tiene 19 años y un futuro tremendo como entrenador, me ayudó a que todo sea más fácil. Cuando terminó el partido hablé con los jugadores y les agradecí por el respeto que me tuvieron. A veces al jugador le pasa que, al saber que se trata de un entrenador interino que va a estar un solo partido, se pone en modo automático. Y lo digo como jugadora. Sin embargo, ellos tomaron esta semana con mucho compromiso y responsabilidad, sabiendo que se trataba de un partido definitorio para Talleres. Me escucharon en todo momento y la confianza que hubo fue recíproca”.
El contundente resultado de su equipo fue la frutilla del postre para una noche soñada, tanto para Nadia como para todo Talleres.
“Se dio como lo habíamos planificado, nos salió todo bien. Tuvimos buena efectividad en el tiro de tres puntos, que era algo que nos estaba faltando. Planificamos intentar sacar a dos jugadores del juego y lo pudimos hacer. Fue un partido que salió como lo imaginamos y logramos el objetivo de conseguir un buen resultado”, expresó.
Agradecida
Raúl Montenegro, el presidente de la Subcomisión de Básquet Masculino de Talleres, se mostró más que feliz con lo sucedido con Carrero, a quien había elogiado asegurando que ella “tiene el nivel más alto que puede tener un entrenador de básquet, estamos muy contentos de contar con ella en nuestro staff técnico. Es un ejemplo; su lugar requiere esfuerzo, entrega, dedicación, ganas de soñar y cuando llegue ese momento hay que estar preparado y con las herramientas necesarias”.
Al consultarle por estas declaraciones, la entrenadora le devolvió las flores al dirigente.
“Roni es como un padre dentro del club. No hay palabras para describir todo lo que él hace por el club, por el equipo y por mí. Con él me pasa que aunque no hablemos sabemos lo que nos está pasando, lo sentimos en el aire. Quería regalarle el triunfo, tanto a él como a todos los integrantes de la Subcomisión que confiaron en mí desde un primer momento. Todos ese apoyo me permitió darme cuenta de como uno marca a las personas con pequeñas acciones”, dijo con una sonrisa en su rostro.
Tras el regreso de Agasse, Nadia volvió a hacerse cargo de sus equipos: el minibásquet, la U15 y la Primera C masculina; y el minibasquet y U13 femenina. Si bien reconoció que aspira a dirigir el equipo principal en un futuro, considera que no es algo que la desespere.
“Voy tranquila. Hoy hay un entrenador que está haciendo muy bien las cosas, lo cual yo respeto mucho. Obviamente que el sueño de cualquier entrenador o entrenadora es poder llegar a lo máximo, que es dirigir la primera. Trato de ir capacitándome constantemente, buscando siempre lo mejor para Talleres. No me desespera que llegue ya ese día, sino que se dará cuando tenga que darse. Trataré de estar lista en ese momento”, concluyó.
En proceso de recuperación
En mayo, Carrero sufrió la fractura de cúbito y radio, con desplazamiento de radio de su antebrazo izquierdo. Esta lesión obligó a que intervengan quirúrgicamente. En la cirugía le colocaron una placa y ocho clavos. “Aún no estoy recuperada del todo, ya que no está completa la funcionalidad de la mano. Por ahí a nivel local puedo colaborar y volví a jugar, aunque no de la manera que me gustaría. Pero estoy tranquila porque es una cuestión lógica. Mi recuperación va bien, pero aún falta”, contó.