Aguas Abiertas

Nadadores van a desafiar las bajas temperaturas

En agosto en Concordia van a desafiar a la adversidad porque se realizará la primera competencia del Litoral. Una modalidad que crece.

Viernes 15 de Julio de 2022

Está previsto que el 27 y 28 de agosto sobre las frías aguas del lago de Salto Grande de Concordia se realice una competencia de aguas abiertas para distancias de 500, 1.000 y 2.000 metros. El encuentro, que promete desafiar las adversidades y será el primero en su tipo en el Litoral, estará enmarcado dentro del calendario de Nadadores de Aguas Frías (NAF) y se esperan competidores de todo el país.

Aguas abiertas concordia.jpg
Los nadadores buscan desafiar al clima.

Los nadadores buscan desafiar al clima.

Se trata de una novedosa actividad ya que los nadadores podrán competir con o sin traje bajo un lago a una temperatura aproximada de 11 grados. Eliana Medina es una de las profesoras que desde hace tres años se aboca a esta disciplina que va en aumento en el país.

“Este año entramos dentro del calendario NAF como ‘encuentro’ porque al ser la primera vez y al estar presente otorga cuatro puntos a todos los participantes, no clasifica para las competencias. Si todo sale bien, el año que viene entraríamos como fecha de competencia para el torneo. Esta sería la primera vez que se hace en el Litoral. Vamos bien con las expectativas”, manifestó a Ovación.

En cuanto a la modalidad de competencia que se realizará en la Capital del Citrus, dio cuenta. “Son dos días de competencia. El sábado por la tarde hacemos una charla con una chica que está nadando desde hace un tiempo y participa de carreras internacionales. Ese mismo día nos tiramos una chapuza de 500 metros para ver cómo está cada nadador. El domingo a las 11 se corre 1 y 2 kilómetros. Son distancias cortas por el tema de la temperatura”, dijo.

La nadadora dio a conocer cómo se inició la práctica de esta disciplina. “Esta actividad nace en el sur del país, donde nadan con 2 o 3 grados con temperatura ambiente bajo cero. No obstante, acá influye la humedad y se siente el frío”, contó. Y agregó: “Esto nace en Tierra del Fuego con un grupo de amigos que empezaron a meterse al agua sin traje. De a poco se fue expandiendo y extendiendo, hace 10 años que se hace y hace unos 6 años que se realizan competencias. Después de la pandemia que explotó, ahora más gente se animó a nadar. Hay riesgos, pero si una persona es precavida y cuidadosa, no se llega a eso. Uruguay y Chile también se están sumando”.

Eliana junto a Soledad Pedro son las precursoras en Concordia de esta modalidad y buscan expandir. “Empezamos a investigar, fuimos a Pilar hace tres años a realizar una capacitación para que nos enseñen de qué se trataba y desde ese momento arrancamos. En Concordia tenemos un grupo de 15 alumnos, todo empezó de a poco, se paró con la pandemia y ahora volvimos”, expresó.

El calendario de competencia de la NAF es prácticamente todo el año, por ejemplo este fin de semana en Jujuy y el próximo en Viedma, Río Negro. En tanto que agosto se repartirán con Buenos Aires el 13 y 14 y sobre fines de mes en Concordia.

Medina precisó que se debe trabajar mucho a conciencia al momento de la práctica al aire libre. “Se hace hincapié en la aclimatación y permanencia en el agua. En invierno ya no se trabaja tanto en los metros, sino en lo que el cuerpo pueda soportar o tolerar. El trabajo es progresivo, las sensaciones son diferentes a las de verano. Hay un trabajo más mental y de respiración, se conoce más al cuerpo desde otro lugar. Al principio no es muy placentero por las sensaciones que se sienten, pero una vez que se conoce cómo reacciona el cuerpo, se va permaneciendo más en el agua. Se puede permanecer de 5 o 20 minutos, mientras que nuestros alumnos ya están nadando casi una hora porque vienen sin parar desde el año pasado”, contó.

Aguas abiertas.jpg

No obstante, la profesora destacó que hay determinadas personas que no pueden realizar la actividad y están relacionadas a las prescripciones médicas. “Nosotros solicitamos una ficha médica obligatoria. No es conveniente para personas con presión alta o problemas cardíacos. Es una actividad de riesgo y hay mucho trabajo a conciencia. La persona aprende de su cuerpo, a respetar los límites. No es una actividad para hacerse el guapo, si alguien estuvo 5 minutos y ya no se siente cómodo hay que salir del agua. Se trabaja mucho con la empatía del compañero”, detalló.

Medina indicó que el nado arranca desde el momento previo hasta la recuperación posterior a salir del agua. “Una vez que una persona sale del agua, el cuerpo empieza a bajar la temperatura y ahí depende de cada uno, si siente frío o no. hay que tomar una infusión dulce, un mate cocido calentito y abrigarse rápido. El sacarse la ropa rápidamente hace que una persona no se enferme. Siempre que se hagan bien las cosas se refuerza el sistema inmunológico”, expresó.

El grupo de entrenamiento se entrena todos los sábados en la zona de playa Sol en el lago de Salto Grande, siempre y cuando estén dadas las condiciones meteorológicas. “Hacemos un circuito cerrado, para estar todos a la vista. Igualmente cada uno sabe cuándo debe salir del agua para no correr riesgos”, describió.

“La idea de poder tirarse al agua en cualquier momento del año no tiene precio. Uno se pone a prueba uno mismo, la persona supera sus desafíos y sus límites, con el respeto y el cuidado que se merece el cuerpo. La filosofía en invierno es hacerlo en equipo, cuidarnos entre todos”, finalizó Medina.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejá tu comentario