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Murió el Trinche Carlovich, gloria del fútbol del interior

El mítico jugador falleció a los 74 años. Trinche Carlovich sufrió un brutal asalto para robarle su bicicleta. No se pudo recuperar de las lesiones.

Viernes 08 de Mayo de 2020

A los 74 años y luego de sufrir un violento asalto en su Rosario natal, murió el Trinche Carlovich, el mítico jugador que no llegó a conocer las luces del éxito por su odio a los entrenamientos y a la disciplina necesaria para un jugador de alto rendimiento.

En boca de muchos estuvo su apodo, que con el tiempo reemplazó al nombre que le pusieron sus padres. Tomás fue el último de los siete hijos que tuvieron Mario, un plomero croata que fue el sostén de la familia, junto a Elvira, su mamá.

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Tomás Felipe "Trinche" Carlovich, una leyenda del fútbol rosarino, falleció este viernes por la mañana en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca) de Rosario. Tenía 74 años. El ídolo charrúa estaba internado desde el miércoles pasado luego de sufrir un brutal castigo en un intento de robo.

Este viernes su estado de salud se complicó a raíz de una importante presión intracraneal. Fue sometido a una intervención quirúrgica de urgencia, pero no resistió la intervención.

La vicedirectora del Heca, Andrea Becheruchi, señaló que el fallecimiento se produjo a las 9.30. "El paciente había empeorado en las últimas dos horas. Entonces se decidió hacer una intervención quirúrgica, en una medida de salvataje que lamentablemente no la toleró y falleció"

Becheruchi contó que Carlovich tuvo esta mañana "tuvo una descompensación hemodinámica, se descompensó y tuvo una falla cardiológica y terminó con un paro, al que no respondió con las medidas de reanimación habituales".

"Carlovich ingresó con un traumatismo de cráneo grave, con algunas lesiones hemorrágicas, las medidas terapéuticas se fueron llevando hasta el tratamiento quirúrgico que pudo superarlo. Como suele ocurrir con ese tipo de lesiones, con el correr de las horas el hedema cerebrar y lesiones hemorrágicas tienden a aumentar de tamaño y condicionan la evolución del paciente", resumió la vicedirectora del Heca.

"Trinche", emblema de Central Córdoba que tuvo fama nacional, sufrió graves heridas el miércoles a la tarde al ser sorprendido por ladrones cuando andaba en bicicleta en la zona de Eva Perón y Paraná. Uno de los delincuentes le asestó un feroz golpe con un palo en la cabeza y lo derribó al piso. Los maleantes se llevaron el rodado y Carlovich quedó gravemente lesionado. Personal del Sies lo derivó al Heca donde ingresó con un cuadro de traumatismo de cráneo.

Su historia

Su amor por la pelota nació en el rosarino barrio Belgrano. Y fue amor a primera vista para el Trinche, que con el paso del tiempo creció y comenzó a jugar en las divisiones menores de Rosario Central hasta que hizo su debut en la Primera División del Canalla. Sin ser tenido en cuenta, Carlovich se fue a jugar a Flandria por unos meses hasta que recaló en el club que se transformó en su segunda casa.

“Para mí, jugar en Central Córdoba fue como jugar en el Real Madrid”, dijo alguna vez aquel mediocampista central que se hizo famoso en Rosario por ser especialista en caños. Es más, una de sus jugadas más recordadas fue el llamado doble caño, acción en la que Carlovich hacía pasar la pelota entre las piernas de su rival en jugadas consecutivas.

En Central Córdoba participó de cuatro etapas diferentes a lo largo de las nueve temporadas en las que jugó para la institución rosarina: de 1972 a 1974, en 1978, de 1980 al 83 y su último paso por los Charrúas fue en el 1986. Sumó 28 goles en 236 partidos con la camiseta del club de sus amores. También se desempeñó en Colón de Santa Fe, Independiente Rivadavia de Mendoza, Deportivo Maipú, Andes Talleres Sport Club y Newell’s Old Boys de Cañada de Gómez.

Sin la posibilidad de tener registros fílmicos de su juego en el ascenso por la época, históricos personajes del fútbol argentino lo llenaron de elogios destacando las capacidades futbolísticas del Trinche. Uno de esos fue ni más ni menos que Diego Armando Maradona, a quien encontró en febrero de este año. Cuando el histórico número 10 de la selección argentina desembarcó en 1993 para jugar en Newell’s, previo a lo que fue su último Mundial en Estados Unidos, el capitán del equipo campeón del mundo en México 86 dejó una frase para el recuerdo. “Yo creía que era el mejor, pero desde que llegué a Rosario escuché maravillas de un tal Carlovich, así que ya no sé…”.

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