Mariano Werner se refirió al clic que hizo para torcer un rumbo en el Turismo Carretera. "Hace unas semanas que he cambiado un poco", apuntó.
19:14 hs - Lunes 11 de Mayo de 2026
Mariano Werner volvió a sonreír en el Turismo Carretera: tras 13 fechas, ganó en Termas de Río Hondo la quinta fecha del campeonato 2026. Fue una seguidilla de sinsabores para el de Paraná, primero con una racha de roturas en los motores, abandonos y el trabajo en un nuevo chasis para esta temporada.
“Le dije bien claro a los hermanos Riva que era 100% problemas del auto, no estaba en mis dedos, no lo podía sentir esa comodidad, y esperaba un progreso. Lo hicimos para Concepción del Uruguay, un circuito que no me cae bien, y en Termas se vio reflejado”, comentó en Campeones.
Además, explicó la importancia de la familia en su motivación: “Estoy feliz por los mecánicos y el grupo. Muchas veces cargo en mi espalda muchos compromisos, situaciones a las que no sé decir que no. Vine motivado, las camionetas me cambiaron un poco la cabeza y mis hijos y mi señora, nos fuimos unos días de vacaciones y volví con esa garra que por ahí había perdido”.
“Por ahí uno pierde las ganas, yo mismo digo, ‘¿Para qué me meto? ¿Para qué cambio?’ Pero tengo un grupo de sponsors, de gente que son prácticamente mis padres, que siempre me ayudan, y uno siempre está, pero no sé si con la motivación o el compromiso que los hinchas se merecían. Hace unas semanas que he cambiado un poco”, comentó Werner, al que se lo vio visiblemente emocionado.
La perseverancia de Mariano Werner
Previamente, le había comentado cómo vienen trabajando para hacer funcionar el Ford Mustang: “Es un conjunto, el TC está pasando por un gran momento en paridad. Al auto no lo hemos podido hacer rendir a mi gusto, hablo del auto porque muchas veces el auto te lleva a frenar mal, a hacer malas cosas y todavía el problema es por ese lado”.
“Los parámetros nos marcan que el motor funciona bien”, aclaró Werner, y añadió que el problema está en que “no se puede doblar rápido”. Siempre ha estado involucrado en la puesta a punto del auto y trabajando codo a codo con Alejandro Chata Saparrat, pero algunas cosas han cambiado: “En los últimos años siempre tuve persona externa, como en este caso el Chata, en la cual la parte aerodinámica quedaba en responsabilidad de él. Junto con Ambrogio, este año decidió tener un auto en exclusivo y ya no sé si eso me sirve tanto como años anteriores, al no tener esa exclusividad”.