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Lucas le pone música a su regreso al hogar

Tras casi dos meses de estar varado y en soledad en Armenia, Colombia, Lucas Salvarini regresó a sus pagos.

Jueves 21 de Mayo de 2020

Lucas Salvarini volvió a su hogar. Después de casi dos meses de estar varado en Colombia el salonista formado en José Hernández regresó al país. Arribó a la casa de su abuela en la noche del viernes tras dos días transitando rutas aéreas y terrestres. Lucas viajó al país cafetero a inicios de febrero. Fue en busca de un sueño: ser un jugador de futsal profesional. Y lo consiguió. El jugador que más título conquistó en el Verdinegro superó la prueba a la que se sometió a Tigres de Quindió.

Todo era soñado para Salvarini ,que para recaudar el dinero que le permitiera adquirir el pasaje de ida hacia Colombia realizó ventas de rifas y pollos a la parrilla. Pero la pandemia de coronavirus modificó el escenario. Su incursión en el ámbito rentado se postergó hasta próximo aviso. Y ante la cuarentena decretada por el presidente de Colombia, Iván Duque, dejó al entrerriano en soledad en la pensión del club de la localidad de Armenia.

Alejado de sus seres queridos Lucas recurrió a la tecnología para acercarse. Espero con paciencia el momento de regresar al país. Sufrió el desarraigo. Hasta que un día su anhelo de pegar la vuelta al pago se hizo realidad. En la noche del viernes volvió a cruzarse con su familia. Sólo pudo visualizarlo a la distancia. El protocolo indica que deberá estar aislado durante 14 días. Salva se trasladó a la casa de su abuela, donde tiene una casa interna en el fondo de su hogar. Desde ahí sigue aprovecha el tiempo que deberá seguir entrenando en soledad aguardando el regreso a la competencia. A su vez comenzó a saldar una deuda pendiente: aprender a tocar un instrumento musical.

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Lucas ya se encuentra en su casa. Llegó a Paraná luego de dos meses

Lucas ya se encuentra en su casa. Llegó a Paraná luego de dos meses

“Siempre quise tocar el teclado y mi abuela compró uno cuando se enteró que iba a venir. Ahora estoy gran parte del día tratando de aprender”, indicó Lucas, todo un autodidacta, en diálogo telefónico con Ovación.

El operativo retorno al país comenzó en la madrugada del jueves. El punto de partida fue Armenia, la ciudad que albergó a este atleta soñador. Desde ahí se trasladaron al aeropuerto internacional El Dorado, en la capital colombiana. “Llegamos a las 11 a Bogotá. Un viaje de casi siete horas lo hicimos en 10. Nos demoramos porque tuvimos que someternos a varios retenes. Pero llegué con el tiempo justo para tomar el vuelo, que salió a las 12”, rememoró

Esa misma noche volvió a respirar el aire de su país. “Solo quería estar en Argentina. No me importaba si tenía que realizar la cuarentena en Buenos Aires. Pero cuando aterrizamos en Ezeiza cambié de opinión. Ahí ya no veía la hora de estar en Paraná, con mi familia”, se sinceró. En el aeropuerto internacional Ministro Pestarini su ansiedad creció. “Tuve que esperar hasta el otro día porque tenía que llegar un vuelo desde Estados Unidos con otros argentinos repatriados. Recién a la mañana del viernes emprendí viaje a Paraná. A la nochecita llegué a la casa de mi abuela”, repasó y luego acotó: “Estoy haciendo la cuarentena en su casa porque en el fondo tiene otra vivienda. Ahí estaré 14 días solo. Después me iré a la casa de mis viejos y disfrutaré de un buen asado”, proyectó, con entusiasmo.

Al pisar suelo entrerriano Lucas tuvo un contacto visual con gran parte de su familia. Tragó saliva. Se contuvo para no salir corriendo y confundirse en un abrazo. Sabe que tendrá tiempo para materializarlo, fueron tres meses. “Fue difícil porque los vi desde tres metros y hablamos a la distancia. Pero ya verlos fue una satisfacción tremenda. Ahora a esperar que pasen los 14 días de aislamiento para después compartir un almuerzo con ellos”, reiteró.

De esa manera, Lucas cerró una etapa. La etapa del aislamiento alejado de sus raíces. “Estuve como un mes y medio solo. Se hizo largo”, describió, entre risas. “Sinceramente no llevé la cuenta porque no quería pensarlo porque era difícil”, agregó. “Allá este tiempo estuve solo porque los chicos que estaban en la pensión se fueron a sus hogares cuando decretaron la cuarentena. No pude regresar porque estaba cerrado el aeropuerto. Estuve solo. Le generé un gasto tremendo al club ya que me pagó alquiler, los servicios, la comida”, enumeró.

En Armenia, Lucas se fortaleció mentalmente. “Lo positivo de esta experiencia es que nunca bajé los brazos. Continué trabajando como si estuviera en plena competencia”, subrayó. A su vez valorizó la importancia de sus seres querido. “En estos tiempos lo que más extrañé fue a la familia, la casa. Habitualmente no me doy cuenta porque es natural y cotidiano estar con ellos. Pero estando lejos me di cuenta lo importante que es estar junto a ellos. Disfrutar de lo sencillo. De un buen plato de comida. De compartir pequeños momentos”, dijo Lucas, que le pone música en su regreso al pago.

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