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LPF: La Plata alimentó la ilusión de Palermo

Palermo viene de conquistar la Copa de Plata. Ese logro le dio el impulso necesario para buscar lucir el traje de protagonista en el Torneo Oficial de la LPF.

Sábado 07 de Mayo de 2022

En cada inicio de temporada los participantes encaran el desafío con las mejores expectativas. La esperanza se potencia cuando en la previa el equipo celebró una conquista. Palermo encarará su participación en el Torneo Oficial 2022 de la Liga Paranaense de Fútbol (LPF) con la esperanza de estar involucrado en la pelea grande y lucir el traje de candidato.

El elenco de barrio Rocamora alimentó el sueño luego de haberse adjudicado la Copa de Plata de la Supercopa de la LPF. En este certamen exhibió su mejor versión en la etapa final, dejando en el camino a Camioneros en cuartos de final, a Sportivo Urquiza, en semis, y derrotando 2 a 1 a Belgrano, en el juego decisivo.

Palermo iniciará este domingo su recorrido en el Torneo Oficial 2022. Lo hará en su casa, adonde recibirá a Atlético Paraná. Un juego especial para la barriada de Rocamora, una de las hinchadas más fieles del ámbito de la LPF.

El Carcelero cuenta con la conducción técnica de José Gómez, quien retornó a la entidad después de varios años. En realidad regresó en 2021 para conducir al elenco de la categoría seniors. En 2022 se hizo cargo de la Primera División. El retorno llegó con un trofeo, conquista que alimenta el sueño Sangre y Luto.

“Haber obtenido la Copa de Plata fue algo muy lindo porque tuvimos muy poco tiempo de trabajo. Nos agarró de golpe y pensamos en encarar la copa a modo de preparación para el Torneo Oficial. Pensábamos jugar los tres partidos de la parte clasificatoria. Se fueron dando los resultados y terminamos jugando siete partidos”, relató José, en diálogo con Ovación.

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José Gómez (a la izquierda) es el entrenador del Sangre y Luto.

José Gómez (a la izquierda) es el entrenador del Sangre y Luto.

El entrenador resaltó la rápida adaptación de sus dirigidos en el proceso de formación. “El equipo contaba con chicos que ya venían jugando. A su vez volvieron algunos jugadores que estuvieron conmigo en la anterior incursión en el club y otros juveniles que se sumaron. Pudimos complementar un equipo con chicos grandes, de mediana edad y algunos pibes”, describió.

En La Sangre.

Palermo es una pasión que se disfrute en familia. José, entrenador del Sangre y Luto, tiene en sus filas a Claudio, Cristian y Diego, sus hijos. “Soy hincha de toda la vida. A los 4 años arranqué en el club”, subrayó Claudio Gómez

“Desde octavos de final en adelante enfrentamos a equipos que estuvieron en la Copa de Oro. Eso le dio un plus. Pero también tiene un valor agregado por el hecho de haber disputado tres partidos en una semana. Eso fue desgastante porque no estamos acostumbrados a ese ritmo. Por suerte lo llevamos a cabo de la mejor manera y estamos muy feliz”, repasó el volante ofensivo.

El Caio indicó que esa conquista le dio a Palermo el impulso necesario para encarar el Torneo Oficial que iniciará este fin de semana con las mejores expectativas. “Lo hablamos con los chicos del plantel. Este título fue un gran impulso para lo que se viene”.

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Claudio Gómez (en el medio) es una de las figuras de Palermo.

Claudio Gómez (en el medio) es una de las figuras de Palermo.

Claudio comparte plantel con Lisandro Basavilbaso, uno de sus primos. El volante valoró el recorrido ascendente del equipo en la Copa de Plata. “Tuvimos una muy buena preparación. Se fueron dando los resultados porque hicimos buenos partidos. El equipo fue tomando confianza. Los chicos se comprometieron. Ganar la copa nos permite arrancar el torneo con mayor confianza”, aseveró.

“En todo momento nos sentimos tranquilos. Jugamos tranquilos. El equipo no mostró otra cosa que no sea fútbol. Tuvimos algunos altibajos, pero con el correr de los partidos nos fuimos poniendo en ritmo de competencia. Eso nos permitió llegar a la final y ganarla”, chapeó.

Estructura.

El buen funcionamiento de la columna vertebral del equipo fue vital en el Sangre y Luto. En el arco Rodrigo Cipriani transmitió seguridad a sus compañeros. El uno volvió a calzarse el buzo después de cinco años. El retorno fue el soñado. “Ganar una copa con el club de mi vida es una alegría inmensa”, resaltó.

Joaquín Castillo, artillero del equipo, también cumplió el sueño de dar la vuelta olímpica con la entidad de barrio Rocamora. Palermo es el club de mi infancia. Jugué desde los 5 hasta los 13 años. Volver y ganar un título fue una experiencia muy lindo. Ellos son mis amigos y me insistían para que retorne a Palermo. Me decidí, regresé y que se haya dado de esta manera me ilusiona para lo que viene”.

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