Secciones
LPF

LPF: El día que el Pingüi se graduó de grande

El 25 de octubre de 2014 Atlético Neuquén conquistó su primer título en Primera A de la LPF. A partir de ahí se acostumbró a lucir el traje de candidato

Domingo 25 de Octubre de 2020

Hay momentos que quedan registrados en la memoria. Historias que adquieren un valor agregado con el correr del tiempo. Porque los años le dan mayor significado al logro obtenido. Por el sacrificio realizado para alcanzar la meta. Por superar los obstáculos que se presentaron en el camino. Por aprender a convivir con la presión y la tensión. El 25 de octubre de 2014 Atlético Neuquén conquistó un sueño que, tiempo atrás de esa fecha, parecía lejano. El convencimiento y el compromiso le permitió transformar en realidad un viejo anhelo. Esa tarde, el Pingüi conquistó su primer título en Primera División A de un torneo organizado por la Liga Paranaense de Fútbol (LPF).

La victoria aseguraba el título del elenco del sur de la capital entrerriana. El empate modificaba el escenario dado que debía esperar otros resultados. Atlético Neuquén no esperó otro capítulo más. Bajó el martillo en su propia cancha al derrotar por 2 a 1 a Peñarol. Ese resultado le brindó mayor confianza. A partir de ese título el Pingüi, conformado en un alto porcentaje con jugadores formado en su propio semillero, se acostumbró a pelear por la corona.

Seis años después los protagonistas se reunieron en el escenario donde dieron la primera vuelta olímpica. Integrantes del plantel y del cuerpo técnico se emocionaron al rememorar el campeonato que les dejó una marca indeleble.

LPF Atlético Neuquén.jpg
Los campeones del Oficial 2014 de la LPF reunidos en el campo de juego

Los campeones del Oficial 2014 de la LPF reunidos en el campo de juego

“Cada vez que se acerca esta fecha sentimos un cosquilleo porque a medida que pasa el tiempo me doy cuenta de lo que hemos logrado”, resaltó Pablo Albornoz, entrenador del campeón del Oficial 2014 de la LPF.

“En ese momento teníamos mucha frialdad. Mantuvimos la cabeza lo más fría que podíamos porque los últimos partidos se dieron muy seguidos. La posibilidad de salir campeón estaba muy latente y en ese momento no nos podíamos relajar para disfrutar. No podíamos dejar nada librado al azar. El momento de tensión que se vivió día tras día y palpitando que no se nos podía escapar el título, fue bastante angustiante”, describió el DT.

LPF Pablo Albornoz Neuquén.jpg

Maximiliano Banega, uno de los abanderados del Pingüi, confesó que el temor al fracaso potenció al equipo. “Nos hicimos fuertes al pensar que se nos podía escapar el campeonato en algún momento. Por eso cada partido lo enfrentamos como una final y al triunfo lo disfrutamos como tal. Incluso el triunfo con Peñarol, con el que nos consagramos campeón, teníamos el cosquilleo y el temor de que se nos escape el título. La ventaja era grande, pero el compromiso, asumir cada partido como si fuese una final y no confiarnos en que éramos los candidatos nos llevó a lograr el objetivo”, añadió.

Pablo Comas, otro de los integrantes del campeón, resaltó el sacrificio que realizó el equipo para abrazarse a la gloria. “Se vivió todo el año con mucha intensidad. Fue un año muy largo, uno de los últimos campeonatos anuales de la Liga, terminamos con 50 puntos que fue algo que no se ha logrado mucho en la Liga. Fuimos un equipo súper competitivo, fue uno de los últimos años que compartimos con Patronato en la Liga, que eso nos dio un plus porque teníamos cuatro, cinco equipos muy fuertes para vencer. Soportar esa presión y bancársela arriba todo el campeonato fue algo muy gratificante para todo el grupo”.

Dos años después Comas volvió a dar la vuelta olímpica con Atlético Neuquén. En esa ocasión dejó el traje de jugador para vestir de entrenador. “Fue una era bastante exitosa y lo sigue siendo porque Neuquén se acostumbró a ser protagonista en los últimos años. Lo dice la estructura del club, su cancha linda, la vestimenta. Es un club que está en constante crecimiento”, resaltó.

LPF Neuquén.jpg

Sebastián Quinteros, el preparador físico del campeón, valoró el compromiso de todos. “Quienes formamos esa grupo recordamos la cantidad que éramos y lo preparados que estábamos. Se logró el campeonato porque estuvimos en todos los detalles, tanto en la preparación física de los jugadores, la planificación de los partidos, los cuidados personales, etcétera. Se tenía que dar porque el esfuerzo que realizaron fue impresionante. Sin dudas que estuvimos tensos, no fue fácil, pero al verlos a ellos, la cantidad de variantes que teníamos en cada puesto y cómo se mataron no se nos podía escapar”.

Ese campeonato fue un momento bisagra en el elenco del sur de la ciudad. Banega lo graficó al recordar una anécdota. “Seba Arbitelli se lamentó no haber jugado ese campeonato con nosotros. Le dije “Ahora seremos protagonistas seguido”. Y así fue, porque dos años después nos consagramos campeones nuevamente. A partir de ahí cambió la cabeza del jugador, el técnico y el colaborador y dirigente de Neuquén. Nos dimos dio cuenta de que, haciendo las cosas bien, se podían lograr los objetivos y que no era que no teníamos chances de competir por ser un club humilde”.

LPF Maxi Banega.jpg

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario