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Los embajadores de una causa noble

La FUAR, la fundación que ayuda a los jugadores que sufrieron lesiones graves, eligió a referentes de clubes para que puedan aportar su ayuda. Juan Rosas Paz será el representante del CAE de Paraná.

Domingo 20 de Septiembre de 2020

En 2015 se inició la FUAR como una consecuencia de lo que fue Rugby Amistad, la fundación que ayudaba a los lesionados graves del rugby. Desde ese momento, se continuó con el proyecto de acompañar desde diferentes aspectos a las 31 personas que tuvieron que salir de la cancha sin haberlo buscado. La entidad creció de la mano de Ignacio Rizzi, quien se lesionó en Francia y luego de pasar momentos complicados retornó al país para volcar toda su experiencia. Ahora, la FUAR encara un nuevo proyecto para seguir adelante y es la de captar referentes en todos los clubes del territorio nacional para que den una mano en la medida que puedan.

Por el club Estudiantes, el embajador elegido es Juan Rosas Paz, uno de los jugadores emblema que tuvo el Albinegro durante muchos años. En diálogo con Ovación, Juano detalló cómo se dio el reclutamiento para colaborar con la fundación.

“El contacto surge a través de Julio Brolese, quien es exjugador de La Plata y que está trabajando con ellos. En su momento cuando estuvo en Santa Fe preguntó quien podría darle una mano en Paraná y le mencionaron mi nombre. Me llamó y me contó cuál es el objetivo de la fundación. Sabía que existían, pero cuando uno se empieza a empapar más de lo que hacen se sorprende gratamente. Si esta es la función que me toca cumplir hoy desde mi club lo hago con mucho gusto. Así que accedí a participar. También está Sebastián Arrías por Tilcara y seguramente buscaremos a alguien de Rowing”, manifestó.

Rosas Paz explicó cuáles serán las tareas que tendrá como colaborador de la FUAR. “Nuestra función es difundir las actividades que hace. Que todo el entorno del rugby sepa de su existencia y cómo funciona, que lo hace con una transparencia notable y colaborando en este Rugby momento con 31 exjugadores que sufrieron lesiones graves”, indicó.

“Hace pocos años que funcionan dentro de la Unión Argentina de Rugby. Esto surgió por

intermedio de Agustín Pichot, quien propuso que la FUAR fuera parte estable de la UAR. Desde ese entonces siguen acompañando a los jugadores que se lesionaron de gravedad en una cancha de rugby, ya sea en un partido o en una práctica. Lo que es importante es que desde que se toma conocimiento que hay un chico con una lesión complicada, se lo acompaña de diferentes maneras. Se lo ayuda para que tenga una mejor calidad de vida. Eso se logra con un aporte económico mensual que sirva para que pueda reinsertar en la sociedad, que pueda estudiar, capacitar y en un último paso hasta se le trata de conseguir un trabajo si está en condiciones de hacerlo”, agregó.

Ningún jugador está preparado para dejar el deporte que ama de un día para el otro. Por eso, el exrugbier del CAE entiende que la existencia de entidades como la FUAR es fundamental. “Cuando suceden ese tipo de lesiones, donde se termia la vida activa dentro del rugby, es fundamental la contención. Esa función la cumple la fundación, porque desde un primer momento está junto al jugador, con la familia, con el club. Es un trabajo muy bueno el que se están haciendo. También está la cuestión médica, porque una vez que terminan la rehabilitación se les provee de aquellos materias ortopédicos que necesitan para seguir adelante. También se cuenta con el asesoramiento de arquitectos para suprimir las barreras arquitectónicas de la casa. Es duro ver que alguien se fue a jugar un partido y volvió en una silla de ruedas. Además de lo anímico, va a tener otros inconvenientes en una casa que no estaba preparada para esa situación”, sostuvo.

El trabajo de los embajadores como Rosas Paz es difundir el trabajo que se hace, como así también buscar a otras personas que estén interesadas en colaborar. “La Fundación se sustenta con los recursos que genera en diferentes eventos. Hace poco se hizo una subasta de una camiseta que donó Pichot y se recaudaron alrededor de 80.000 pesos. Todos los años en agosto se hace la cena FUAR donde habitualmente participan Los Pumas y es con fines recaudatorios. Como todo eso se paró este año, se aprovechó para la capacitación y para este nuevo proyecto que es la de captar referentes en todo el país. Está la idea también de llegar a los mil socios donantes que aportarán una ayuda económica. Al frente de todo esto está Nacho Rizzi, que hace un gran trabajo promoviendo los avances que tiene la Fundación. Lo importante es ayudar a la difusión de sus objetivos y que cada persona ligada al rugby puede aportar su granito de arena, con una mínima colaboración, para ayudar a una finalidad tan noble como lo es el acompañamiento de estos exjugadores” manifestó.

Por último, siendo un persona apasionada por el rugby, Juan Rosas Paz se refirió a las sensaciones que le genera la inactividad por el coronavirus. “Es innegable la tristeza que nos genera este parate, que seguramente será toda la temporada.No se puede cambiar, así que hay que aprender de lo que nos está pasando. Buscar recursos técnicos y humanos para seguir motivando a nuestros jugadores. Más allá que la pelota se haya frenado, en los clubes la vida continúa y es un poco lo que nos enseña este deporte, cuando uno se cae se levanta o si recibe un tackle se recupera pensando en la próxima jugada. Esto es un poco de eso. Nos está enseñando muchas cosas y seguramente nos va a costar volver a la normalidad”, finalizó.

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