Lorenzo Frutos, el entrerriano de 9 años que sueña con jugar en San Lorenzo

El paranaense Lorenzo Frutos, juvenil del Club José Hernández, participó de una prueba en San Lorenzo. Superó la primera instancia y este mes deberá volver.

Miércoles 05 de Febrero de 2025

El paranaense Lorenzo Frutos, un niño de solamente 9 años, participó de una prueba en San Lorenzo de Almagro. Esta convocatoria le permitió al joven futbolista vivir una experiencia de inmersión en la institución Azulgrana, entrenando junto a otros chicos y conociendo las instalaciones del club. El entrerriano superó la primera instancia y este mes deberá volver a Buenos Aires para una segunda prueba.

Esta posibilidad surgió hace aproximadamente dos años, cuando disputó el Argentinito, un torneo de fútbol infantil que se realiza en San Carlos Centro (Santa Fe). Allí, gente allegada al Ciclón, vio al juvenil y le consultó a su madre si podían sacarle fotos y grabarlo, con el fin de enviar ese material a Buenos Aires. Tras el primer contacto, el camino no fue para nada fácil. El aspecto económico les impedía viajar e hicieron un esfuerzo muy grande para decir presente en la última prueba que se realizó en noviembre del año pasado.

El barrio José Hernández se vio convulsionado en estos últimos días

La noticia generó una ola de entusiasmo en el barrio José Hernández, donde la familia y los vecinos se han movilizado para recaudar fondos, con el objetivo de acercarse al sueño. Para alcanzar esta meta, lanzaron una campaña solidaria que incluye la venta de pizzas. A su vez, la comunidad local le mostró rápidamente su apoyo al pequeño futbolista, quien comenzó su carrera en el Club Don Bosco Paraná y ahora llevará el nombre de su barrio al escenario nacional. Los vecinos no solamente colaboran económicamente, sino, que también expresan su orgullo por el logro de Lolo.

Habló la mamá de Lorenzo Frutos

Debido a esto, UNO dialogó con su mamá, Iara Ibarra David. La misma destacó la disciplina, el respeto y la responsabilidad de Lorenzo dentro y fuera del campo de juego. Estas cualidades, sumadas a sus habilidades, lo han convertido en un jugador versátil y comprometido.

—¿Cómo comenzó la pasión de Lorenzo por el fútbol?

—Empezó jugando a la pelota a los tres años, porque siempre siguió a su hermano. Primero, jugó al futsal en el Club Don Bosco Paraná. Luego, a los cuatro años, se dedicó al fútbol 11 en el Club Mariano Moreno, hasta que se disolvió y volvió al Club Don Bosco Paraná, donde estuvo hasta el año pasado. Pero, por cuestiones económicas y personales, decidimos que abandone el club. Más allá de eso, nunca dejó el deporte por completo. Nosotros vivimos en el barrio José Hernández y mi papá es el fundador del Club Social y Deportivo José Hernández, donde la disciplina más destacada es el futsal y el año pasado, por primera vez, pudieron armar categorías para los más chicos. Entonces, comenzó a jugar ahí. Pero a la par, nunca dejó de entrenar, porque su amor es el fútbol 11 y con mucho esfuerzo, le pagamos un profesor para que lo tenga todo el tiempo en movimiento.

—Tuvo un prueba en San Lorenzo de Almagro, ¿cómo surgió esa posibilidad?

—Fue hace aproximadamente dos años, cuando disputó el Argentinito, un torneo de fútbol infantil que se realiza en San Carlos Centro (Santa Fe). Mientras jugaba, lo vieron los profesores, uno de ellos se acercó y me pidió permiso para sacarle fotos y grabarlo, con el fin de enviar ese material a Buenos Aires. Luego, me pasó su número y dijo que iba a estar en contacto. Durante todo el año pasado, cada dos o tres meses, me mandaba un mensaje. Pero debido al aspecto económico y los tiempos, nunca se podía dar la oportunidad de viajar. A fines de noviembre, me llamó para comunicarme que se iba a realizar la última prueba del año y no sabía que hacer, aunque algo me dijo que ese era el momento. Llamé a mi familia y me dieron una mano enorme para que pueda decir presente.

—Este tipo de pruebas son muy difíciles y le tocará volver, ¿qué te dijeron los entrenadores?

—No tuve tanto contacto con ellos. A Lorenzo lo veía jugar a lo lejos. Pero después de un par de horas, vino corriendo y me anunció que quedó seleccionado. Nos abrazamos y me dijo al oído que los sueños sí se cumplen. Después de eso, hablé con el coordinador y me expresó que lo vio muy bien. Al día siguiente, lo invitaron a jugar un amistoso y se volvieron a acercar para decirme que este mes querían volver a probarlo y ver la posibilidad de que se quede.

—¿Cuánto dinero necesitan recaudar para que pueda decir presente?

—El tema de recaudar dinero es por una cuestión de que trabajo de forma independiente. Doy clases particulares de gimnasia y me la rebusco mucho vendiendo todo tipo de cosas. Pero quiero destacar la generosidad de la gente. Estoy más que agradecida, porque siempre me han dado una mano. La idea es tener dinero para alojarnos y movernos. Además, seguramente nos quedemos una semana, porque también surgió la posibilidad de parte de un conocido del papá, que es coordinador en Vélez Sarsfield, para que tenga una prueba.

—¿Qué sensaciones te genera ver a tu hijo ser parte de un club tan destacado de nuestro país?

—Me llena de admiración y orgullo, porque más allá de su corta edad, es muy responsable, se esfuerza y tiene disciplina. Nunca me voy a olvidar de cuando nos íbamos caminando al club para que entrenara. Además, hacía su tarea y merendaba, mientras esperábamos a que su hermano también terminara de entrenar por la noche. Así era todos los días y siempre estaba predispuesto. Por ahí, el que no conoce esta pasión, suele criticar y me pasó muchas veces. Pero ahora puedo decir que valió la pena tanto esfuerzo, el calor, el frío y la lluvia. También, juntar peso por peso, para que no le falte nada y tenga todo lo necesario para jugar cómodo.