Patronato
Lunes 09 de Abril de 2018

Lo empató por una cuestión de actitud

Patronato, que jugó un muy mal primer tiempo, mejoró en el complemento e igualó 1 a 1 ante Arsenal. Alanís y Garrido, los goleadores.

Si las motivaciones son las que mueven al fútbol, ayer no abundaban. Arsenal, ya descendido, tenía como fuerza motriz defender el orgullo de una camiseta. Patronato, que interiormente se presume salvado, tenía la necesidad de sumar para que oficialmente se pueda anunciar que sigue siendo de la elite. Entre los dos desencadenaron un pobre espectáculo en el estadio Julio Humberto Grondona que terminó igualado en uno por la 22ª fecha de la Superliga. Gabriel Alanis sacó ventaja para el local; Matías Garrido estableció la igualdad definitiva.

El equipo de Sergio Rondina se adueñó de la pelota en el tramo inicial ante un Patrón que esperaba cerca de la mitad de la cancha y cuando se hacía del útil intentaba ser directo en el ataque enviando pelotazos en procura de Matías Quiroga o Adrián Balboa.
Un par de indicaciones de Juan Pablo Pumpido para despertar y reordenar a sus dirigidos hicieron que abandonaran la pasividad que los distinguieron en los 10' iniciales. Un tiro libre de Bruno Urribarri apenas desviado marcó la primera aproximación en ataque del Rojinegro.
Entre las imprecisiones por el lado Santo y las pocas ideas del local, no aparecían las llegadas. El trámite se desarrollaba lejos de los arcos. Una especie de centro de Wilchez, que se fue cerrando y comprometió a Bértoli que resolvió con una manotazo, sirvió para romper la monotonía.
Ante la poca participación de Rivero y Garrido en la generación, la opción de Patringa para avanzar era lanzar pelotazos generalmente a Quiroga. El Negro era un equipo largo, que dejaba demasiados espacios entre sus líneas. Esto fue aprovechado por el conjunto bonaerense que a los 21' hilvanó una buena jugada colectiva que Alanís definió sin obstáculos, ante el achique de Bértoli, el 1 a 0.
Patrón no pareció acusar recibo de la desventaja y siguió mostrándose colectivamente inconexo, irresoluto y sin ideas para comprometer a un contrincante sin objetivos por cumplir.
La determinación de Urribarri para romper el molde e intentar asociarse con Garrido por izquierda era el único dato que merecía un espacio para engrosar la redacción de un encuentro que, entre la conformidad de Arsenal por la diferencia mínima y favorable y la carencia de variantes del Rojinegro, desencadenaban un contexto que resultó un dolor de ojos.
SEGUNDO TIEMPO. Con el ingreso de Peralta por el inexpresivo Lemos, Pumpido intentó darle mayor dinámica a una mitad de cancha carente de contención y elaboración en el periodo inicial. La necesidad que tiene cara de hereje hizo que el Santo evidenciara al menos una mayor determinación para revertir la cuestión. Arciero tuvo sorpresa por la derecha pero un centro preciso no pudo ser bien conectado por Adrián Balboa. Enseguida Matías Quiroga salió de su hábitat y metió una buena habilitación para que Garrido cabeceara y desencadenara la primera gran intervención de Santillo.
El ir de Patringa era acompañado por un retroceso desordenado que le otorgaba al dueño de casa espacios para contragolpear. A los 60' puso tres hombres contra Bértoli, pero el egoísmo de Diego Chaves le impidió anotar la segunda conquista.
El compromiso de Garrido para mostrarse, recibir y tratar de generar algo le daba esperanzas a Patrón de lograr la igualdad que buscaba con desorden y ganas. Después de que se la sacaran a Ribas –ingresó por Balboa– desde la línea y que Quiroga estrellara un cabezazo en el travesaño, el citado Garrido capturó el un rebote para de derecha clavar la pelota en un rincón y poner el 1 a 1.
La paridad pareció calmar la ambición Santa que retrocedió unos metros como para dejar que Arsenal se le viniera para sorprenderlo con alguna réplica. Garrido sostenía con una prolija conducción las posibilidades de triunfo del Negro, pero la ausencia de compañías hacían dificultoso cada arranque ofensivo.
El paso de los minutos fue instalando un pacto de conformidad que los dos firmaron sabiendo su destino: Patronato en Primera A y Arsenal en la Primera B Nacional de AFA.


Cómo jugaron

Sebastián Bértoli. Sorprendido por la soledad con la que apareció Alanís para definir al gol. Sin otras participaciones comprometidas en el resto del encuentro.

Rodrigo Arciero. Sin ser un derroche de virtudes cumplió una aceptable actuación, controlando su lateral y dándose espacios para algunas escaladas por derecha.

Walter Andrade. Demasiado pasivo en la marca en el gol de Arsenal anotado por Alanís. Con imprecisiones repetidas en la salidas.

Renzo Vera. Cuando el equipo estuvo en desventaja su andar sirvió para cubrir espacios que otros compañeros regalaron.

Bruno Urribarri. Empujó desde el fondo y muchas veces rompió los moldes para armar una sociedad por izquierda con Garrido.

Martín Rivero. Lejos del nivel evidenciado en la fecha pasada en la goleada ante Rosario Central. Impreciso en el control de pelota y sin aportes favorables para la profundidad del equipo.

Damián Lemos. Muy pasivo en la contención sin encontrar nunca la ubicación en el terreno de juego. Se quitó espacios con Gil Romero.

Gastón Gil Romero. De un muy mal primer tiempo un una versión mejorada del complemento. Quedarse como único volante central lo favoreció.

Matías Garrido. El único que siempre, aun en los peores momentos, tuvo compromiso para pedir la pelota e intentar algo.

Adrián Balboa. Las pocas situaciones favorables que tuvo las resolvió mal. Demasiado estacionado entre los centrales locales que lo controlaron siempre. Fue bien reemplazado

Matías Quiroga. Es cierto que el resto no le generó juego como para atacar con ventajas, cayó varias veces en off side. Mejoró en el complemento. Estrelló un cabezazo en el travesaño.

DESDE EL BANCO

Abel Peralta (4). Flojo desempeño del mediocampista mendocino. Jamás le encontró la vuelta al partido. Pasó desapercibido.

Sebastián Ribas (4). Poca participación del goleador uruguayo que solo intimidó por sus antecedentes.

Marcelo Guzmán. El cordobés jugó pocos minutos y no es evaluado.

Apostillas

Cantó los 200. El de anoche fue el partido número 200 de Gastón Gil Romero en Primera División.

Al margen. Agustín Guiffrey fue el jugador que concentró en Patronato y no firmó planilla.

Para acompañar. Iván Furios, que no registra minutos en 2018, estuvo ayer junto a sus compañeros en Sarandí.

En averiguaciones. Tanto Gil Romero como Julián Marchioni están averiguando si existe o no una cláusula que les impida jugar el domingo ante Estudiantes.

Con el Pincha. En la fecha 23 de la Superliga, Patronato recibirá a Estudiantes de La Plata. El encuentro se jugará el domingo a las 13.15 en el Presbítero Bartolomé Grella.

Tres al hilo. La Reserva de Patronato consumó su tercera caída consecutiva. El domingo, como visitante, cayó ante Arsenal por 1 a 0. En la próxima fecha buscará la recuperación ante Estudiantes de La Plata.

Inferiores. En la jornada del sábado Patronato fue protagonista de la cuarta fecha de los certámenes infanto-Juvenil de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) enfrentando a Godoy Cruz. El resumen de los partidos disputados fue el siguiente: En el predio La Capillita-Séptima: Patronato 0-Godoy Cruz 2. Octava: Patronato 1--Godoy Cruz 0. Novena: Patronato 1-Godoy Cruz 0. En Mendoza: Cuarta : Godoy Cruz 0-Patronato 0. Quinta: Godoy Cruz 3-Patronato 1. Sexta: Godoy Cruz 0-Patronato 0.

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