Gimnasia de Concepción
Miércoles 28 de Marzo de 2018

Limpiaron la mala energía en el Mundo Mensana

Acosado por el promedio del descenso, en Gimnasia de Concepción del Uruguay acudieron a un sanador en la previa del último juego. En el predio encontraron paquetes con mensajes maléficos.

Las canchas de fútbol son sagradas. Para los jugadores y para los hinchas, a punto tal que muchas veces, los dirigentes andan en las sombras, casi sin meterse en esa relación amigo por momentos, enemigos en otros. Por eso, en una cancha se pueden ver y escuchar las cosas más insólitas.
Y están los resultados, los que deciden qué cara de la moneda terminará cayendo al cabo de los 90 minutos.
En Gimnasia de Concepción del Uruguay la cara venía cayendo en su peor versión desde hace mucho tiempo.
Campañas malas, jugadores que se lesionan, juveniles que emigran y terminan afirmándose en otros clubes, refuerzos que llegan y se van lastimosamente.
La semana pasada fue de las peores en el mundo Mensana uruguayense, todos sacando cuentas por el descenso. Como una espada de Damocles, esa palabrita fue histéricamente mencionada cientos de veces.
Hasta que alguien pensó en un cura y sus aguas benditas para "limpiar" el estadio Núñez. Pero un jugador, de los pesados del plantel, fue más lejos y enfiló para uno de los barrios populosos del noroeste uruguayense. Y llegó con un "Sanador" al club.
Ante la mirada, entre incrédula y de sorpresa, de los pocos que estaban ahí, el Sanador comenzó a caminar por todo el estadio del Lobo. En esa recorrida, marcó lugares puntuales.
Cerca de los palos, en la zona de vestuarios. Con pocas ganas, sus acompañantes comenzaron a cavar en los lugares marcados. Y fueron apareciendo siete paquetitos envueltos en trapos.
Al abrir uno de ellos, un trapo blanco, poco más grande que un pañuelo. De un lado el número 666 y del otro lado una burda calavera con los clásicos huesos cruzados a un lado y otro. Y el Sanador que comienza a interpretarlo.
"Acá dice: San la Muerte, maldice este lugar para que los jugadores estén siempre lesionados, rotos y nunca puedan lograr nada en este club. Para que este club Gimnasia tenga siempre problemas y siempre fracasar".
Son siete trapos blancos con dibujos, que repiten casi lo mismo "nunca habrá una gloria, destinados al fracaso". Siete paquetitos que repetían lo mismo, enterrados en diversos sectores del estadio desde 2011, cumpliendo el "maleficio" con Gimnasia, sus jugadores y técnicos que pasaron por la institución.
Algunos escépticos, como quien escribe esta crónica, quedaron sorprendidos por la precisión del sanador al marcar los lugares donde estaban los paquetes.
Recordaron los ajos de hace un tiempo, cuando los goles no llegaban y otras yerbas raras encontradas en el estadio. Lo cierto es que Gimnasia, un par de días después goleaba a Defensores de Pronunciamiento y mantenía su plaza en el Torneo Federal A.
Si el trabajo del sanador dio resultado, deberían contratarlo de manera permanente, porque se logró la permanencia. Pero también es cierto que el club de Concepción del Uruguay desde hace tiempo viene tomando decisiones erróneas en cuanto a los cuerpos técnicos, refuerzos y pibes del club. Y se trata nada más que de esto, de respaldar trabajos, de mantener los chicos de las inferiores, de tener tranquilidad y conocimiento a la hora de contratar refuerzos. El resto dependerá del ánimo con el que se levanten los jugadores el día del partido y de la fuerza que oponga el rival.

Será una historia diferente

El inicio de la segunda fase de la temporada se avecina. Los festejos quedaron a un lado en barrio San Martín. Atlético Paraná dio vuelta la página y proyecta toda su atención en el partido que disputará el domingo ante Sportivo Belgrano de San Francisco.
El Decano volverá a cruzarse en el camino con el Verde. El elenco cordobés fue adversario en la primera etapa del Torneo Federal A. Su buen andar lo depositó en la Zona Campeonato. En esa etapa quedó muy cerca de ingresar al pentagonal final.
Los antecedentes recientes marcan una victoria ajustada para el elenco cordobés y un empate en la capital entrerriana. "Es un equipo que juega muy bien al fútbol, pero ahora empieza todo de cero. Los encuentros que se disputaron anteriormente no cuentan. Ahora son mano a mano y se van a jugar como una final", aseveró Alexis Ekkert, en declaraciones a Interior Futbolero.
"Este es otro Atlético Paraná. Llegamos con mucha confianza. Sabemos a lo que jugamos y somos un equipo consolidado. Si bien es un rival que juega muy bien nosotros también tenemos lo nuestro", añadió el diamantino.
Haber conservado la categoría fue un desahogo enorme para un grupo de jugadores que durante cinco años se había acostumbrado a celebrar conquistas. Un nuevo descenso hubiera tirado a la banquina los logros obtenidos. "El club creció mucho en los últimos años y descender hubiese sido muy malo", afirmó el volante.

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