El particular gesto se observó en todas las tribunas del Grella antes del partido por la fecha 26 de la Primera Nacional. En el código de las hinchadas, colocar las banderas invertidas suele ser una señal de protesta o disconformidad.
15:19 hs - Sábado 22 de Agosto de 2026
Las banderas de la hinchada de Patronato aparecieron dadas vuelta este sábado en el estadio Presbítero Bartolomé Grella, en la previa del partido ante Gimnasia de Jujuy por la fecha 26 de la Primera Nacional. El particular gesto no pasó inadvertido y, en el contexto que atraviesa el club, abrió un nuevo capítulo de la relación entre la hinchada y la actualidad del equipo.
En el fútbol argentino, colocar las banderas al revés es un código utilizado históricamente por las hinchadas para expresar protesta, malestar o disconformidad. El significado puntual puede variar según cada club y el momento que atraviesa la institución, por lo que el gesto no necesariamente responde a un único reclamo.
En el caso de Patronato, la imagen se produjo en una jornada cargada de tensión. El equipo llegó al encuentro frente al conjunto jujeño con 11 partidos consecutivos sin ganar y ubicado en zona de descenso. Además, el presente deportivo se encuentra atravesado por cuestionamientos y por la incertidumbre respecto de la continuidad del entrenador Marcelo Candia.
Un gesto con varios significados
La colocación de las banderas invertidas es una práctica reconocible dentro de la cultura de las tribunas. Generalmente funciona como una forma visual de hacer público un descontento, sin necesidad de recurrir a una protesta tradicional.
En distintos escenarios del fútbol argentino, este código fue utilizado ante situaciones relacionadas con el rendimiento del equipo, conflictos con dirigentes, medidas de seguridad, restricciones de ingreso o situaciones vinculadas con el denominado derecho de admisión.
Por eso, para interpretar el gesto en el Grella es necesario tener en cuenta el contexto particular de Patronato.
El Rojinegro atraviesa uno de sus momentos deportivos más delicados de los últimos años. Antes del partido ante Gimnasia de Jujuy acumulaba 11 encuentros sin conseguir una victoria y se encontraba comprometido en la lucha por la permanencia. A eso se sumó el complicado escenario institucional y económico que atraviesa la entidad.
La situación se agravó después de la última presentación del equipo, cuando algunos integrantes del plantel fueron agredidos por miembros de la barra brava luego de la derrota ante Colón. Aquel episodio generó preocupación y sumó tensión a un momento que ya era delicado.
Un partido clave de Patronato en el Grella
El encuentro ante Gimnasia de Jujuy fue presentado por el propio club como una oportunidad para cortar la racha negativa. El conjunto entrerriano recibió al equipo jujeño, uno de los protagonistas de la Zona B, con la necesidad de sumar de a tres.
Gimnasia llegaba a Paraná ubicado en los primeros puestos del grupo y con 20 puntos más que Patronato, una diferencia que refleja los distintos presentes que atraviesan ambos equipos.
En ese escenario, las banderas invertidas funcionaron como una imagen que acompañó la previa de un partido especial. No existe, hasta el momento, una explicación pública de la hinchada que permita atribuir el gesto a un reclamo puntual.
Lo que sí forma parte del código futbolero es su carácter de señal de disconformidad. Y en Patronato, donde los resultados no aparecen y la pelea por la permanencia se convirtió en una preocupación concreta, el mensaje visual de las tribunas adquiere una dimensión particular.
El partido ante Gimnasia de Jujuy se presentó así con un condimento adicional: mientras el plantel buscaba cortar una racha de 11 encuentros sin triunfos, las tribunas dejaron su propio mensaje antes de que comenzara a rodar la pelota.