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La vida color naranja

La uruguayense Yolanda Ventos cumplió 60 años junto al básquet. Fue selección argentina y hoy juega en el Campeonato Argentino que se disputa en Paraná.

Viernes 16 de Noviembre de 2012

Evangelina Ramallo / Ovación
eramallo@unoentrerios.com.ar

Durante 60 años su vida ha girado en torno a la naranja. Tiene 74 años y hoy continúa disfrutando dentro de la cancha. Yolanda Ventos es de Concepción del Uruguay, fue Selección Argentina durante 10 años y está en Paraná disputando la 12ª edición del Campeonato Argentino de clubes de Maxibásquet.
 

Su vínculo con el deporte fue desde siempre tan intenso que recién a los 43 años se permitió una pausa, nada más y nada menos que para ser madre. Pero regresó y sigue. Actualmente integra el plantel de Almafuerte de Concepción y es una de las más fieles al certamen que tiene como sede a la capital entrerriana. Dice que su equipo “es el más viejo de todo el campeonato. En la categoría que estamos yo le doy a mis rivales 15 años en ventaja”
 

En un mano a mano con Ovación, Yolanda recordó sus inicios: “Cuando yo empecé no había Minibásquet. Directamente arrancábamos desde los 13 y ya para los 15 estábamos jugando en Primera. Yo ya cumplí 60 años ininterrumpidos con el básquet. Solo paré para embarazarme una sola vez, recién a los 43 años porque antes estaba jugando”.
 

Ventos se considera una “fanática” y por ello postergó muchas cosas, pero reconoce que “no todo el mundo lo vive de esa forma. Me dicen que por ahí puedo estar en el libro de los Guinness porque empecé jugando, después ya trabajé como profesora de Educación Física, fui entrenadora y a la misma vez era jugadora”, detalló.
 

Con respecto a su trayectoria en seleccionados explicó: “Primero estuve en la selección de mi ciudad y después de Entre Ríos. A la Selección Argentina entré a los 21 años y formé parte hasta los 31. Dejé porque opté por hacer el curso de entrenadores nacionales que se hacía en Paraná”.
 

Desde 1962 a 1971 se extendieron sus años más gloriosos como jugadora, incluso lució la cinta de capitán en el combinado nacional. De aquellos años recuerda los viajes maratónicos con el único objetivo de llegar a los entrenamientos: “Tenía que ir a Buenos Aires a entrenar. Íbamos por caminos de ripio hasta llegar a la balsa. De ahí teníamos, con neblina, nueve horas de viaje. Estaba viernes, sábado y domingo. El lunes me bajaba del colectivo directamente para dar clases en la escuela. Esos tiempos eran distintos”.
 

De algo Yolanda está segura: “No me arrepiento de la vida que hice. No fumé, no tomé. Y ahora cuando veo que puedo andar en bicicleta por la calle y hay otras que andan de trípode o bastón, me doy cuenta que fue bueno. Si naciera otra vez volvería a hacer todo lo mismo. He sido muy feliz”.

Los Maxi rompen todo tipo de récords
Son 72 los planteles que desde ayer y hasta el domingo protagonizan el 12° campeonato Argentino de clubes de Maxibásquet. En cinco canchas de la capital entrerriana hoy se concretará una extensa programación (Ver cuadros). El acto inaugural será a las 20 en Estudiantes.
 

La novedad en la presente edición radica en la inclusión de planteles masculinos, ya que este certamen siempre se caracterizó por la exclusividad de las mujeres. Esto posibilitó reunir a unos 700 jugadores.
 

“La cantidad de equipos inscriptos es un récord para un Nacional de Maxibásquet. Hay jugadores desde 30 hasta más de 70 años”, detalló Susana Treidel, presidenta de la Federación Argentina de la categoría.
 

En cuanto a las actividades que se tienen previstas fuera de competencia agregó: “El sábado a la tarde habrá un encuentro de leyendas, de veteranos y veteranas de más de 60 años que van a mostrar lo que hacen con la misma pasión, las mismas ganas, el mismo talento, pero un poco más lento. Además por la noche tendremos una fiesta de disfraces”.
 

Según Susana: “Quienes asisten a este certamen disfrutan de encontrarse cada año. Esta vez tenemos jugadores que han vestido la casaca de nuestro país, como Yolanda Ventos y Miguel Cortijo, y hoy los vemos jugando acá, reencontrándose con lo que más les gusta: el básquet y los amigos”.
 

La particularidad de los participantes es que “en su mayoría han sido basquetbolistas porque es difícil aprenderlo de grande. Casi todos lucieron las camisetas de su ciudad y de su provincia”.
 

En cuanto a la incorporación de la rama masculina, Treidel explicó: “Fueron ellos los que quisieron venir. Nosotros veníamos hace 10 años haciéndolo únicamente de mujeres, pero vieron que la organización era buena y quisieron sumarse. La verdad que se pone mucho más lindo. Le da otro colorido”.
 

Susana espera que el público se sienta atraído por el torneo: “La gente cree que el deporte en mayores de 30 años no es convocante. Creo que haciendo este tipo de cosas podemos mostrar que uno no deja de vivir por ser mayor. Antes cuando tenían 70 años se dedicaban solamente a los nietos o terminaban en un geriátrico. Hoy tenemos gente que a los 70 años está haciendo deporte y a eso hay que fomentarlo”.

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