Martes 25 de Agosto de 2020
La Supercopa de Europa que el Bayern Munich y el Sevilla disputarán el 24 de septiembre en Hungría se jugará ante un número reducido de espectadores, el 30% de la capacidad del Puskas Arena de Budapest, según acordó este martes el Ejecutivo de la UEFA.
El objetivo de la medida es "estudiar con precisión el impacto de los espectadores en el Protocolo de Regreso al Juego de la UEFA", indicó el organismo continental. La UEFA confirmó que todos los demás partidos "seguirán jugándose a puerta cerrada hasta nuevo aviso", tal y como se decidió el pasado 9 de julio.
El resto de partidos de la UEFA seguirán jugándose a puertas cerradas hasta nuevo aviso, como decidió inicialmente el Comité Ejecutivo de la UEFA el 9 de julio de 2020.
El presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, comentó al respecto que “aunque ha sido importante mostrar que el fútbol puede continuar en tiempos difíciles, sin aficionados, el fútbol ha perdido algo de su carácter. Esperamos utilizar la Supercopa como una prueba piloto que comenzará a ver el regreso de los aficionados a nuestros partidos”.