Secciones
#LaSelfie

La Selfie: Mariano Montero

Mariano nació el 3 de junio de 1985 en Paraná. Jugó al tenis e intentó con el fútbol, pero su pasión iba a ser el sóftbol desde pequeño. Se sumó a Patronato, su segunda casa, donde ganó siete Nacionales y varias ligas locales. MIRÁ EL VIDEO

Sábado 25 de Mayo de 2019

Embed

—¿De qué equipo sos hincha?
—De Boca, rebostero.
—¿Un club?
—Patronato.
—¿Y cuando se enfrentan?
—Cuando se enfrentaron me da un poco de cosa, pero en la circunstancia en la que se enfrentaron era preferible que ganara Patronato.
—¿Un triunfo?
—Recuerdo varios de partidos importantes. El pase a la final en los Panamericanos de 2014 cuando le ganamos a Canadá. Fue la primera vez que pasamos a una final y fue acá en Paraná. Ese partido fue dar un paso más de lo que veníamos haciendo.
—¿Un equipo?
—Mi equipo de Patronato. Somos un grupo de amigos que venimos jugando de chicos. Es mi segunda familia.
—¿Un jugador con el que compartiste vestuario?
—Mi hermano Pablo porque fue mi ejemplo a seguir; Bruno Motroni que es un amigo íntimo. Tengo el placer de ser amigo y jugar. Después te puedo nombrar a grosos como Lucas Mata, Juan Potolicchio, Fernando Petric, Mauricio Cáceres, jugadorazos.
—¿Un técnico?
—Mi viejo, el Chivo. Siempre me acompañó, desde chico, tanto el sóftbol como en el beisbol. Y después Pocho Bolzán, Leandro Samaniego y Gonzalo Zapata.
—¿Una cancha?
—El estadio Mundialista, Nafaldo Cargnel. Entrenamos, pasamos momentos inolvidables, cosas feas también porque me he lesionado al punto de no saber si voy a volver, se han criado mis hijos. Es como mi segunda casa.
—¿Cuál fue el gol que más gritaste?
—El de Martín Palermo en el Mundial de Sudáfrica 2010 cuando lo pone Maradona ante Grecia. Estaba solo en el departamento y lo grité por el balcón y volví al living y seguía. No sé como no llamaron a la policía.
—¿Un batazo?
—Un home run a Cuba en el Estadio Mundialista en el 2014 por los Panamericanos. El estadio estaba lleno y la tiré adonde estaban todos mis amigos. Fue un momento muy lindo. Ese y el home run a Canadá en ese mismo torneo.
—¿Cuál es tu top five de deportistas argentinos?
—El orden es indistinto. Ginóbili, Maradona, Messi, Palermo y Paula Paretto. A la Peque tuve el placer de conocerla porque estuvimos en los Juegos Panamericanos. Estábamos en el departamento de al lado así que nos cruzábamos seguido. Además compartimos los Olimpia. Rebuena onda y la admiro.
—¿Y tres del mundo?
—Manu Ginóbili, Maradona y Cal Ripken, un jugador viejo de beisbol que admiro mucho. Jugó 300 partidos sin lesionarse. Me hice fanático.
—¿Qué es lo que mejor te sale?
—El asado y algún que otro guiso.
—¿Cuál fue tu primer sueldo y en qué lo gastaste?
—Sí, ja. Mi primer sueldo fue cuando tenía 17 años y trabajaba con amigo en la distribuidora de mi papá y fue de 87 pesos repartidos en 37 federales y 50 pesos argentinos. Me fui a comprar un par de zapatillas que me salieron exactamente 87 mangos: 37 federales y 50 pesos. Una coincidencia.
—¿A qué cosas le tenés miedo?
—Miedo a no poder disfrutar del deporte que hago. No se si llamarlo miedo, pero por ahí lo pienso.
—¿Qué cosas te sacan?
—La injusticia, la soberbia.
—¿Cuál fue tu peor compra?
—Un Fiat 128. Lo empujé más de lo que lo anduve.
—¿Una comida?
—El asado y los tallarines caseros de mi vieja.
—¿Un postre?
—Flan con dulce de leche.
—¿Una bebida?
—La cerveza. Me hace un poco mal, pero hay una marca mexicana que disfruto.
—¿Qué música escuchás?
—De todo, pero soy o lo fui de los Red Hot Chilli Peppers.
—¿Una película o serie?
—La serie por lejos: Breaking Bad y una peli Terminator 2.
—¿Un viaje?
—A Sidney.
—¿Una ciudad?
—Nueva York me gustó mucho.
—¿Un lugar para vivir?
—Paraná, uno viaja mucho y siempre quiere volver.
—¿Un barrio?
—Los Aromos. Es increíble la cantidad de jugadores de sóftbol que salieron de ese barrio. En 10 cuadras a la redonda hay muchos jugadores. No creo que haya otro lugar en el mundo donde esté tan centralizado el sóftbol. Si hubiese un Mundial Interbarrial de ahí sale el mejor equipo del mundo. Motroni, Carril, Pablo Montero, Laureano Martínez y un montón más. Un equipazo.
—¿Un hombre?
—Mi viejo, el Chivo. Me inculcó el deportes y en gran parte soy lo que soy gracias a él.
—¿Una mujer?
—Mi vieja Claudia. Hasta el día de hoy me atiende como si fuese un nene. Y mis hijos ponelos en estas dos. Dos nenes y una nena.
—¿Cuál es el contacto más groso que tenés en el celular?
—Por cholulo a Mariano Werner, el Emi Bergamaschi y los que fui nombrando en la entrevista.
—¿Cuántos grupos de whatsapp tenés y cuál es el mejor?
—Tengo 25 y el mejor es el de Patronato.
—¿Con quién te gustaría tener una selfie y en dónde?
—Con Manu Ginóbili donde él quiera. Voy a donde sea.

LA SELFIE RECARGADA
—¿A quién te gustaría meterle un caño y decirle oleeee?
—No juego mucho al fútbol por temor a lesionarme, pero hace poco jugamos, me gusta atajar porque con el sóftbol obtuve buenos reflejos. En ese partido Bruno Motroni me metió un caño y quiero devolvérselo.
—¿Qué te hubiese gustado ser de no haber sido lo que sos?
—Soy un cantante frustrado. Soy malo cantando, pero me hubiese encantado. En otra vida lo fui, estoy seguro, ja.
—¿Con quién no te sentarías a tomar un café?
—A veces un café se toma para arreglar las cosas cuando están mal, pero hoy no tengo a nadie.
—¿A quién le sacás la roja?
—No una persona puntual. A los que disfrazan una realidad para sacar sus propios intereses.
—¿Qué camiseta nunca te pondrías?
—La de River y la de Estudiantes de Paraná. No se puede. Aunque tengo un amigo de Estudiantes que una vez se puso la de Patronato. Tengo data y prueba.
—¿Cuál fue el peor partido de tu vida?
—No sé si el peor partido, pero sí tengo una peor jugada. Una final contra Venezuela tuve un error que nos costó carísimo. Fui a juntar una bola, se me pasó y entraron todos. Es una jugada, pero ya está, hay que mirar para adelante.



Cuatro Mundiales, Panamericanos y Olimpia de Plata

Mariano Montero nació el 3 de junio de 1985 en Paraná. Jugó al tenis e intentó con el fútbol, pero su pasión iba a ser el sóftbol desde pequeño. Se sumó a Patronato, su segunda casa, donde ganó siete Nacionales y varias ligas locales.
También tuvo un paso por el beisbol y disputó un Sudamericano.
Con el bate recorrió el mundo y se convirtió en uno de los mejores del país. Con la Selección Argentina disputó tres Mundiales (Nueva Zelanda 2013, 4° puesto); (Canadá 2015, 8° puesto); (Canadá 2017, 4° puesto). Fue oro en los juegos del Alba en 2012 en Venezuela; bronce en el Panamericano de Colombia 2012; plata en el Panamericano de Argentina 2014; bronce en el Panamericano de Toronto en 2015; Oro en el Sudamericano de Panamá 2016; plata en el Panamericano de República Dominicana en 2017; plata en Sudamericano de Colombia 2018.
Montero estuvo ternado para el Olimpia de Plata en 2014 y en 2017 fue elegido el mejor jugador del país.
La semana que viene viajará a Europa donde disputará el cuarto Mundial de su carrera en Praga y luego jugará el Panamericano de Lima.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario