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La Salle prolonga su hegemonía salonista

El equipo Femenino de La Naranja se consagró pentacampeón luego de conquistar el Torneo Apertura 2019. Las ganas de superarse constantemente las lleva a celebrar reiteradamente.

Lunes 12 de Agosto de 2019

La Salle prolongó su reinado en el futsal femenino. La Naranja conquistó una nueva corona en el Torneo de Elite que organiza la Asociación Paranaense. El pasado sábado derrotó 4 a 2 a Deportivo Máquina en la final del Apertura 2019. De esta manera se consagró pentacampeón.

Las lasallanas lograron sacarse la espina de la única derrota sufrida en el primer certamen de la temporada a manos de las chicas del Rojo. Ese traspié les provocó una herida, pero tuvieron desquite. La revancha llegó en el juego más importante.

El hambre de gloria y las ganas de superarse constantemente les permite celebrar en forma reiterada. Por eso la fotografía se repite con frecuencia. El trofeo es elevado por las chicas de La Naranja, que inflaron el pecho para mostrar los cinco dedos de su mano en el momento de los festejos en la pista de Unión Árabe.

Giuliana Waigandt y Gisela Llull, las arqueras de las pentacampeonas, junto al pequeño Natael y el entrenador Jonás Jaime visitaron la Redacción de UNO para revivir la flamante conquistas de las reinas salonistas.

“Todos los títulos son diferentes y tienen su gustito. Este fue particular por cómo se dio la final y por el rival, que es un clásico. Todo eso lo hizo un poco más especial, pero para nosotros son todos importantes y tiene el mismo significado”, describió Jaime.

Gisela se integró al equipo a inicios de 2017 luego de haber jugado al fútbol para Unión de Santa Fe. Su incorporación a La Naranja se produjo en el inicio de la hegemonía del equipo.“Nunca había vivido esa rivalidad con Máquina porque cuando comencé a jugar se había emparejado. De todos modos el público lo vive todavía como un clásico. En este caso lo viví como una final, dándole el valor que tiene”, confesó.

Giuliana es una de las históricas de las lasallanas. “Lo estamos disfrutando muchísimo. Hacía mucho tiempo que no veía un estadio tan lleno, con tanta euforia. El clásico le dio otro condimento”, aseveró Waigandt.

Llull recordó el cruce con Máquina en fase regular del campeonato. “No habíamos tenido un buen partido. Ellas jugaron muy bien ese día y sacaron diferencias en nuestras equivocaciones. A este partido no lo podíamos perder y sabíamos que teníamos que revertir esa imagen”.

Ese antecedente no jugó en el inconsciente colectivo. No hubo espíritu revanchista. “Desde ese lado trabajamos muy bien la parte mental y psicológica. Tratamos de aislarlo de lo que se dice del clásico, que se vive más desde afuera. Para nosotros todos los partidos son iguales y le damos importancia. Este era una final, pero eso es más para afuera que para nosotros. Hacemos una burbuja en la semana y salimos a hacer lo nuestro. Por ahí también está la clave de esta constancia en el tiempo de logros”, resaltó el entrenador.

Continuar enfocadas en la cadena de éxitos y mantener el incentivo es una misión difícil. La ambición les permite continuar con la mira en el camino a la gloria. “Es difícil, pero las ganas de seguir mejorando siguen estando. También tenemos un lindo grupo y hemos sabido aprender a aceptarnos tal cual somos, como sucede en toda familia. Además nos hemos planteado objetivos cortos. Primero apuntamos al Nacional de Clubes, ahora a volver a salir campeones en el torneo local. Tener esos objetivos cortos nos lleva a buscar seguir progresando”, puntualizó Gisela.

“La clave pasa por seguir mejorando nosotros mismos todo el tiempo. No competimos con nadie en particular ni nos fijamos en lo que hacen los demás. Buscamos superarnos en lo que hemos realizado hasta acá. Por ahí pasa la motivación más grande. En ser mejor a lo que éramos ayer”, agregó Jonás.

La Salle deja siempre la vara muy alta. No retener la corona era retroceder un casillero. “Las emociones siempre están y los miedos siempre aparecen, pero tenemos tranquilidad porque siempre damos todo por los objetivos. Si no se llegan a cumplir desde el resultado nos quedamos con la conciencia tranquila sabiendo que dejamos todo para poder lograrlo, aunque no se logre, y cuando eso sucede el temor desaparece un poco. Podemos ganar, perder, pero siempre tratamos de dar el cien por ciento. Y cuando eso sucede ya ganamos porque la satisfacción es plena igual. De hecho el partido que perdimos con Cementista en el Nacional fue durísimo desde la derrota, pero nos quedamos súper tranquilos porque dimos el cien y no teníamos nada más por dar”, explicó Jaime.

El potencial de La Naranja obliga a las competidoras a superarse constantemente. “Hoy por hoy la Liga Femenina de Paraná es una de las más competitivas que hay. Porque los equipos buscan superarse, pero también buscan superar la hegemonía de La Salle. Bienvenido sea que los equipos se preparen para ganarnos porque eso nos obliga a no relajarnos y podamos seguir superándonos”, cerró Jaime.

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