Ovacion
Jueves 16 de Mayo de 2019

La Naranja ratificó todo su potencial

Por segundo año consecutivo La Salle finalizó entre los cuatro mejores posicionados del Nacional de Clubes Femenino. Su ilusión era avanzar un casillero, pero el premio marcó ratificó su poderío

Cada competencia que asume marca una mejoría. La Salle lo logra año tras año, competencia tras competencia. Por eso en el Nacional de Clubes Femenino de Futsal que se desarrolló en Paraná del 5 al 12 de mayo se ilusionó con mejorar la campaña realizada en 2018 en General Madariaga. En territorio bonaerense La Naranja dio el salto de calidad al ingresar por primera vez a semifinales del certamen que reúne a las mejores exponente de la disciplina. Quedó a un paso del podio. Finalizó en la cuarta posición.


El multicampeón de la Asociación Paranaense de Fútbol de Salón (APFS) no logró superar esa actuación en su ciudad. No obstante, alcanzó una de las misiones más difícil de efectivizar: sostener lo edificado entre las mejores del país. Por eso con la cabeza más fría y con el correr de las horas el cuarto puesto obtenido en la capital entrerriana es un logro que el conjunto Lasallano valora.

Con mate en mano y la medalla que se adjudicaron al ingresar en el listado de equipos que compitieron durante los ocho días de actividad, el entrenador Jonás Jaime y Giuliana Waigandt, una de las arqueras de La Salle, visitaron la Redacción de UNO, para realizar un análisis del camino transitado.

"Sin dudas que disfrutamos la campaña porque ratificamos y volvemos a estar entre los cuatro mejores equipos del país. Una de las cosas difíciles que existe en el deporte es mantener lo que se hace y este grupo lo viene manteniendo año tras año, torneo tras torneos. Si bien no era el objetivo que teníamos en primer instancia, porque teníamos la ilusión de jugar la final, nos queda la sensación que dejamos todo, que nos ganó un rival que estuvo mejor que nosotros y no tenemos nada por reprocharnos. Tenemos pocos años de futsal en la ciudad y el hecho de haber metido dos años seguidos semifinales con La Salle y otros dos años más con la Selección Femenina no es poca cosa. Sobre todo porque le estamos compitiendo de igual a igual a una asociación como Mendoza que lleva más de 20 años en esto", resaltó Jaime.


"Fue muy bueno habernos mantenido dentro de los cuatro mejores. Además fue el Nacional que más hemos disfrutado como equipo. Fue muy bueno tener el respaldo de la familia y amigos. Fue un empujón anímico muy grande porque en otros torneos la familia nos apoyó a través de una pantalla de un celular o una computadora. Acá nos alentaron continuamente", valorizó Waigandt.


El hecho de ser una de las anfitrionas generó una autopresión para La Naranja, aunque fue inconsciente. "Quizás lo sentimos, pero a este equipo esas cuestiones no le pesan porque siempre se pone la vara muy alta. Siempre se pone objetivos muy superadores y convive con eso constantemente. Obviamente que nos jugaba la cabeza que era un Nacional y no era lo mismo que jugar el torneo local y el hecho de haberse jugado acá no era lo mismo que en lo que disputamos anteriormente. Esas cuestiones inconscientemente nos podía llegar a jugar en la cabeza, pero es un equipo que está acostumbrado a superarse en todo tiempo", subrayó el entrenador.

Por otro lado, Jaime resaltó el progreso que mostró el equipo en cuanto al juego, más allá de haber igualado la campaña de la edición 2018 del Nacional. "Se dio la casualidad de volver a enfrentar en semifinales a Cementista, que volvió a ser el campeón, y podemos hacer el análisis desde un mismo partido. Este año por momentos los superamos, les hicimos sentir la presión, impusimos nuestro juego. Estuvimos en partido más allá de la diferencia que sacaron en partido y que no reflejaba lo que estaba pasando. Sin dudas que se observó una mejora. Nos falta un poquito todavía, tenemos que seguir trabajando, pero estuvimos a la altura y nos reconforta".


Por último, Jonás y Giuliana manifestaron la importancia de tener como compañera a Bárbara Ruiz, la jugadora que fue premiada como la más valiosa del Nacional de Clubes Femenino. "Es una jugadora que se lo merece por el esfuerzo y sacrificio que ella hace. Le decía a las chicas que para ser las mejores no solamente hay que jugar bien sino que se necesita otro tipo de cosas. Ella tiene esa humildad y sencillez que tienen que tener los mejores jugadores", dijo Jaime. "Es un placer jugar con ella. Nosotras sabemos que, si pifiamos una pelota, ella va a estar ahí presente para cubrirnos. Barbi (Ruiz) se merece el premio por su humildad y el esfuerzo que hace constantemente", finalizó la arquera de La Naranja.

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