Rusia 2018
Jueves 24 de Mayo de 2018

La maldición de los arqueros argentinos

La lesión de Romero sumó otro capitulo a una historia negra que persigue a la Selección Argentina desde 1930.

La lesión de Sergio Romero no es el primer incidente que sufre la Selección Argentina antes o durante los Mundiales con los arqueros. La baja de Chiquito es un capítulo más de una larga lista que comenzó hace 88 años.

Allá por 1930, en el Mundial que se disputó en Uruguay, el que comenzó atajando fue Ángel Bosio. Pero una lesión fue la que obligó a La Maravilla Elástica a cederle su lugar a Juan Bottaso, quien atajó en la semifinal y la final.

En Chile 1962, Antonio Roma fue el que arrancó como titular en el equipo de Juan Carlos Lorenzo. Para el partido decisivo frente a Hungría, el Toto pegó un volantazo, cambió todo el equipo, incluso el arquero, y el que estuvo debajo de los tres palos fue Rogelio Domínguez. Fue empate y eliminación.

Otro de los capítulos de esta historia ocurrió en la Copa del Mundo de 1974. Allí, Daniel Carnevali fue el elegido por el técnico Vladislao Cap. Pero después de que Argentina quedará sin chances, y aún con un partido por disputar, el entrenador decidió que Miguel Ángel Santoro defienda el arco, aunque Pepé se negó porque no lo había tenido en cuenta antes. Ubaldo Fillol fue quien, con 23 años, debutó.

En las eliminatorias previas a Argentina 1978, Hugo Gatti había sido el titular. Una lesión en su rodilla lo dejó afuera del certamen que el conjunto nacional terminó ganando con Fillol como guardameta de principio a fin.

Una situación similar, aunque en esta ocasión no fue por una lesión sino por la decisión de Carlos Bilardo, fue la que se vivió en 1986. Después de ser atajar en toda la etapa de clasificación Fillol quedó afuera de la lista de 22 que viajó a México. Miguel Zelada, que hasta el momento nunca había jugado en la selección, fue el tercer arquero. Nery Pumpido fue quien ocupó el arco en aquella Copa del Mundo y terminó levantando la copa con aquel equipo que comandó Diego Maradona. El tercer arquero.

En 1990, Pumpido sufre la fractura de tibia y peroné, luego de un choque contra Julio Olarticoechea en el partido con la Unión Soviética, y Sergio Goycoechea fue quien lo reemplazó y terminó consagrándose en aquella definición por penales frente a Italia.

Ya con el Alfio Basile al mando del conjunto nacional, Goycoechea seguía siendo el arquero. Pero el 0-5 frente a Colombia, por Eliminatorias, fue un cimbronazo fuerte que terminó catapultando a Luis Islas a ser el titular en Estados Unidos 1994.

Roberto Bonano y Germán Burgos se debatían guante a guante el puesto durante el ciclo de Marcelo Bielso. Sin embargo, El Loco sorprendió a todos con su decisión de elegir a Pablo Cavallero, quien apenas había jugado cuatro partidos de su era, para disputar Corea y Japón 2002.

Más fresco en la memoria de todos está lo que sucedió en Alemania 2006. Transcurrían 20 minutos del segundo tiempo del partido que Argentina le ganaba al local por 1-0, cuando Roberto Abbondanzieri chocó con Miroslav Klose y tuvo que dejar la cancha. Leonardo Franco fue quien ingresó. Los Teutones empataron y se terminaron imponiendo en los penales.

La baja de Romero a último momento se transformó en otro capítulo de esta suerte de maldición que persigue a la Selección Argentina. Ahora, los que pelearán por ocupar el arco del conjunto de Jorge Sampaoli serán Franco Armani, Wilfredo Caballero y Nahuel Guzmán, quien se sumó al plantel por la ausencia de Chiquito.

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